viernes, 21 de noviembre de 2014

CINE MAÑANERO: "FRECH WOMEN"


Sin dudarlo, es una película divertidísima para ir a ver acompañada de todas tus amigas cuarentañeras.
French women - cartelLa pueden ver las de treinta y seguro que les gusta también. Sin embargo, el “target” (marketinianamente hablando) de esta película son, sin duda, las mujeres que sobrevuelan los cuarenta.
“French Woman”, en francés “Sous les jupes des filles” (“Bajo las faldas de las chicas”) es una película francesa dirigida por Audrey Dana y protagonizada por un elenco de actrices estupendo: Isabelle Adjani, Alice Belaïdi, Laetitia Casta, Audrey Dana, Julie Ferrier, Audrey Fleurot, Marina Hands, Géraldine Nakache, Vanessa Paradis, Alice Gaglioni, Sylvie Testud. Destacaría, para mi gusto, a Julie Ferrier que interpreta a una conductora de autobuses cansada de su triste vida y más triste marido.
En la película se tratan los amores, desamores, indecisiones, problemas… la vida en general de mujeres que sobrevuelan los cuarenta representadas, cada una de nosotras, por los diferentes estereotipos: la cornuda, la madre de cuatro hijos desesperada, la lesbiana, la que no está conforme con su gris vida y la cambia radicalmente, la requeteoperada menopaúsica que no acepta que la que tiene vida sexual ahora es su hija, la amante que no quiere ser más que amante, la que se enamora por primera vez, la frígida, la ejecutiva agresiva más sola que la una, la treintañera con trauma y, no podía faltar por desgracia, la mujer con cáncer de pecho.
¡Es divertidísima! No se trata de criticar, ni de reivindicar, ni enjuiciar la vida de cada una sino, de reírnos de nosotras mismas. De saber que, con nuestros defectos y virtudes, sobrevivimos a las hormonas, a la sociedad e incluso, ¡a nosotras mismas! Que somos nuestras principales enemigas.
De verdad, os animo a que organicéis una noche, no de chicas, si no de mujeres. Sí, mujeres. Porque ya no somos chicas. Somos mujeres. Con todas sus letras y con todo lo que eso significa. Y os vayáis a ver la película y luego, la comentéis y os riáis en una estupenda cena. Os riáis también de vosotras mismas porque es lo más sano de este mundo. Tener la capacidad de reírnos de nuestros defectos sabiendo que eso, nos hace todavía más fuertes.
Por supuesto, el sexo es el tema alrededor del que gira la película para ridiculizar al marido infiel, a la madre ávida de nuevas experiencias, a la amante que ovulando necesita sexo como sea, a la que el simple deseo le provoca colitis, a la que no siente nada y, a la que está deseando aquello que sintió cuando era más joven…
Si queréis pasar un buen rato, sin más, no dudéis en ir a verla. Y para que os hagáis una idea, os dejo el trailer. Espero que os guste y que disfrutéis de la película.  Y no os olvidéis, ¡las cuarentañeras somos la leche!


miércoles, 19 de noviembre de 2014

TODO NUESTRO AGRADECIMIENTO A NUESTROS MARIDOS


La inteligente Mafalda de Quino
El pasado sábado, leyendo la revista “Mujer Hoy” me encuentro con un reportaje titulado “Hoy por ti, mañana por mí” escrito por Ángela Adánez en el que explica fenomenalmente bien, todo el cambio que se está produciendo en el seno de las familias.
Ahora, y gracias a un gran cambio de mentalidad, se acepta y se entiende que la carrera profesional de la mujer es tan, o igual, de importante que la carrera profesional del hombre y que, ambas son susceptibles de verse afectadas por la llegada de hijos al hogar.
Ya no está tan extendida y aceptada la idea de que es la mujer la que debe renunciar a su carrera profesional para cuidar de los hijos sino que, se va materializando el hecho de que, el que debe renunciar es el que menos gane independientemente del sexo de ese profesional. Es decir, que si la que gana más es la mujer, la que sigue con su carrera es ella y el que cuida de los niños es él.
Y es así. Cada vez conozco a más matrimonios en los que, el encargado del cuidado y educación de los hijos, es el marido.
Luego, siempre pueden turnarse, de hay el título del artículo, “Hoy por ti, mañana por mí” que hace hincapié en que, ya a día de hoy, “las decisiones se toman a medias y los roles se intercambian.”
Hasta ahí, todo perfecto. Totalmente de acuerdo con el artículo y además, ya era hora de que fuera así.
Termina dicho artículo con  el ejemplo práctico de una de las mujeres que recalca que “lo he conseguido gracias a él (su marido). Ha sido un apoyo fantástico, generoso, trabajador y con mucho sentido del humor. “
Sin embargo, ¿qué es lo que me choca de este comentario?
Cuidado, me parece estupendo que se lo agradezca y es de bien nacidos, ser agradecidos.
Pero, ¿habéis oído a algún alto directivo, como es el caso de esta mujer, agradeciéndole el sacrificio a su mujer y  otorgándole parte del mérito de que él esté donde está?
Yo, nunca diré nunca, pero sí, pocas veces.

Rara es la vez que un hombre le agradece a su mujer, el sacrifico de haber abandonado y/o ralentizado su carrera profesional y que gracias a eso, la suya haya seguido el camino ascendente. Y además lo reconozca públicamente.

Y ¡qué decir de la sociedad!, a la mujer que se queda en casa al cuidado de los hijos, sacrificando su carrera profesional porque quiere o por la falta de oportunidades de conciliación, se la considera una mujer “ama de casa” (termino que ya sabéis que odio), casi “mujer florero” que ha elegido el camino fácil y que no quiere trabajar.

Cierto es también y para ser objetiva y honesta que, a aquel padre que decide quedarse en casa cuidando a sus hijos se le tacha de falta de ambición profesional y en términos más "coloquiales" se le denomina, calzonazos. 

Vamos, ¡qué existen mejoras! pero todavía queda mucho por hacer y muchas mentalidades por cambiar.

Que duda cabe que no se puede generalizar. Que habrá mujeres y hombres para los que, quedarse en casa cuidando los niños sea la mejor opción; mujeres y hombres que prefieran trabajar y que los hijos los cuide la filipina de turno; mujeres y hombres que se turnen en sus carreras profesionales, mujeres y hombres que no tienen más opción que trabajar los dos para poder mantener a su familia aunque les gustaría turnarse o quedarse en casa cuidando a los niños... 

Pero, volviendo al tema de los agradecimientos, ¿será un tema de géneros? Esto es, las mujeres siempre somos más detallistas y más empáticas que los hombres y por eso, tenemos la capacidad de agradecer con palabras lo que para ellos queda implícito en un beso.

Será eso...

viernes, 14 de noviembre de 2014

LOS BABY PELONES, LOS MUÑECOS Y MUÑECAS MÁS BONITOS DEL MUNDO

Ayer asistí a un evento precioso gracias a Madresfera que es una plataforma de blogs para madres y padres que organizan este tipo de eventos y muchas cosas más.

El evento era la presentación por parte de Juegaterapia de los muñecos y muñecas Baby Pelones en homenaje a los niños enfermos de cáncer.

Estos Baby Pelones “visten un pañuelo en la cabeza con seis diseños distintos creados por El Hombre de Negro, Alba Carrillo, Rossy de Palma, Vicky Martín Berrocal, Amelia Bono y María, una pequeña luchadora”
El 100% de los beneficios de la venta de los Baby Pelones irá destinado a la Fundación Juegaterapia que es una fundación que ayuda a los niños enfermos de cáncer a través del juego y que su lema es, “la quimio jugando, pasa volando.”

Los Baby Pelones están fabricados íntegramente en España por la empresa alicantina Berjuan y se pueden comprar en las tiendas Juguettos, El Corte Inglés, Mothercare y deMartina.com, y su precio de venta al público es de 11,90 euros

Esta es toda la información importante y objetiva del evento y que espero os anime a pedirle a los Reyes Magos uno de estos Baby Pelones para vuestros hijos.

En cuanto al evento en sí os diré (de manera subjetiva) que fue maravilloso por varios motivos:

El primero y menos importante, porque conocí un hotel increíble en el centro de Madrid (y eso que sólo vi la recepción y la sala en la que se celebró el acto). El evento se organizó en el Relais&Chàteaux Orfila Hotel en la calle Orfila, 6, calle que a mí me trae recuerdos estupendos de noches locas en apartamento de amigas más locas todavía. Lo poco que vi me pareció espectacular y desde luego, muy recomendable para bolsillos sin problemas económicos porque tiene pinta de ser un lujazo.

Lo segundo, comprobar que las apariencias engañan y que El Hombre de Negro lejos de ser una persona seca y antipática como aparenta en El Hormiguero, es un hombre divertido, jovial, alegre y tremendamente cariñoso con los niños. El pañuelo que él ha diseñado es en negro, como no podía ser de otra manera, y se puede leer “Yo soy fuerte. No tengo miedo” .

Amelia Bono también estuvo presente en el evento y me pareció una chica dulce, tímida y muy guapa.

Y tercero, por los niños que estuvieron en la presentación. Ellos eran realmente los protagonistas y, en ellos y para ellos están creados estos muñecos y muñecas. Son niños que, con todo lo que están sufriendo, no pierden ni su alegría, su jovialidad y la candidez propia de sus edades. Para mí, particularmente, son un ejemplo. Y siempre recurro a ellos cuando tengo momentos de bajón por cualquier chorrada. Su fortaleza, su espíritu de lucha y sacrificio debe ser un ejemplo para todos como no puede ser de otra manera.

Siempre, siempre se lo digo a mis hijos cuando protestan por tonterías y caprichos no concedidos. Tenemos lo más importante que es la salud y lo demás, son cosas superfluas por las que no debemos protestar ni renegar. 

Por ellos, tenemos la obligación de ser felices y agradecidos. Y por ellos, este año en nuestras cartas a los Reyes Magos y/o Papá Noel, deben incluir un ¡Baby Pelón! tan bonito como éste (y eso que la foto es mía ;D)


miércoles, 12 de noviembre de 2014

¡SE SUMAN MÁS CUARENTAÑEROS!

Sí. Ya vais cayendo todos. No hay más tu tía. No voy a ser sólo yo la única que cumple años. Y, ¡menos mal que los cumplimos! Eso es una excelente señal, ¡que estamos vivos! Otra cosa es que caigan algunos mejor que otros. A mi particularmente, los veinte me encantaron. Y los treinta también. Pero, los cuarenta, son más jorobadillos aunque también, ¡muy contenta de cumplirlos y sobrevolarlos! ¡Qué remedio!

Y así es como espero que se encuentre Leonardo Di Caprio que ayer mismo entró en la temida cuarentena. ¡No me lo podía creer! Todavía le veo y me lo imagino en la proa del Titanic agarradito a “la Kate”, con los pelos al viento y esa cara de no haber roto un plato. ¡Y ya tiene cuarenta! Si es que el tiempo pasa para todos…
Como también pasa para Hello Kitty. Sí chicas, sí. Hello Kitty también es una madurita cuarentañera. Increíble pero cierto. Pero claro, si echo la vista atrás, recuerdo cuanto me gustaban, en mi más tierna infancia, las cosas de la Hello Kitty. Cosas que siempre me regalaba mi amiga Noelia: ese costurero o el estuche… Es tanto lo que me gusta Hello Kitty que, estando embarazada de la niña, le compré su primera muñeca Hello Kitty en la primera tienda que vi dedicada enterita a esa muñeca en el centro comercial Alcalá Norte (y que creo que ya no existe). Ahora ya hay muchas más y, las niñas de ahora, la ven tan normal. Incluso a mi hija tampoco es que la mate de la pasión y menos ahora con el pavo en todo lo alto. Pero yo recuerdo de pequeña, que nos tenía locas a todas. Y que quieres que te diga, entre la Hello Kitty o las Monster High, me quedo con la Hello Kitty, ¡sí o sí!

Pero no acaba aquí el cumpleaños conjunto. ¿Os acordáis de la serie “La Casa de la Pradera”? ¡Pues también tiene ya cuarenta años! Yo recuerdo que la veíamos en la casa de mis abuelos en la sierra todos juntos aunque era pequeña, pequeña y tampoco tengo muchas imágenes. Sobre todo, la imagen que más me viene a la cabeza es el empiece de la serie con las niñas corriendo colina abajo y el guarrazo que se mete la pequeña. Sí. Es un defecto. A mi los guarrazos me chiflan y me parto de risa con ellos. Ya lo sabéis. Pero, volviendo a la serie, es un merecido homenaje a una de las series más emblemática para todos aquellos que sobrevolamos la cuarentana. 
Y así, poco a poco, vamos entrando todos en este década en las que las cosas, las vivencias, las emociones, los sentimientos se viven de otra manera. Probablemente, con mayor serenidad aunque esta dichosa crisis provocada por todos estos corruptos, cínicos y amorales que tenemos en las altas esferas de nuestro país nos estén complicando un poco más, el vivir esta época de nuestra vida con la seguridad y la estabilidad que, probablemente y aun en pleno proceso de transición, la vivieron nuestros padres.
Los cuarenta son la mitad de nuestra vida. El vaso, según quién lo mire, esta medio lleno o medio vacío. Y lo que queda, esperemos que sea siempre para mejor. ¡Si estos memos nos dejan!

miércoles, 5 de noviembre de 2014

EL MOVIMIENTO MARUJA... ¡OH LÀ LÀ!


Hoy, el Movimiento Maruja se ha puesto francés. Sí, queridos. ¡Francés! No era para menos porque hoy, el Movimiento Maruja ha disfrutado en grande de la exposición del Museo Thyssen-Bornemiza, “Hubert de Givenchy” y ha desayunado en el patio del Instituto Francés. ¡Oh là là! ¡Oh mon Dieu!
Pero, como siempre, vamos por partes que si no, nos liamos.
Hemos cogido caminito-andandito hasta llegar a la calle Marqués de la Ensenada, 12 donde se encuentra ubicado el Institut Français. Supe de este patio gracias a la web Madrid Confidencial que es una web en la que proponen planes y sitios en Madrid (y que os recomiendo si vivís y/o si venís de visita).
El edificio está justo en frente del Tribunal Supremo con lo cual, incluso si tenéis suerte podéis ver a algunos de nuestros “queridos chorizos”, que tanto abundan últimamente y que pueblan nuestros ayuntamientos, visitando sus instalaciones para contar que no tenían ni idea y que la culpa es de su jefe. ¡Qué despropósito!
Bueno, al grano que me enrabieto. El desayuno ha sido muy normal. La verdad, un poco defraudada ya que el patio, que a fin de cuentas era lo que proponía Madrid Confidencial en su post "5 Patios Escondidos" , está cerrado por obras. Con lo cual, la cafetería no deja de ser una cafetería normal y corriente. Nada destacable ni recomendable.
Pero, ¡nuestro ánimo no ha decaído! ¡Ni por el desayuno ni por el edificio de enfrente! Hemos continuado dándole a la zapatilla a la vez que a la lengua hasta llegar a nuestro destino final, ¡el Museo Thyssen-Bornemisza!
Allí nos esperaba la exposición “Hubert de Givenchy” que, en este caso, sí que no nos ha defraudado. Más bien, todo lo contrario.
Es una exposición que puede ser visitada hasta el próximo 18 de enero y que recomiendo sí o sí. Es un plan barato (la entrada cuesta once euros y siete con tarifa reducida en mi caso, por familia numerosa) y que te aportará más creatividad, conocimiento y cultura de las cosas bellas. Belleza totalmente necesaria para vivir y creatividad que deberían enseñar en los colegios (por seguir con las reivindicaciones)
Me ha encantado contemplar el vestido que utilizó  Audrey Hepburn en “Desayuno con Diamantes”, o un abrigo precioso en rosa (que tanto se lleva este año) que utilizó Jackie Kennedy en una visita a Francia.
He disfrutado contemplando esos trajes de noche tan maravillosos y soñando con tener la oportunidad de lucirlos. 
Me he sonreído al comprobar que la percha hace mucho y que da igual que a la Princesa Ana de Inglaterra la vistas con un Givenchy. ¡Esa mujer es fea y ordinaria y ni traje de Givenchy ni nada!
He contemplado un vestidito que llevó ya de pequeña Carolina de Mónaco. Así, ¡quién no es estilosa de por vida!
En definitiva, hemos admirado la elegancia de un diseñador que, aunque ya mayor, fue, es y será elegante de por vida.