miércoles, 29 de octubre de 2014

"EL TRIUNFO DE LOS MEDIOCRES"

Viñeta de Forges

Hoy, de nuevo, quiero compartir con vosotr@s un texto que no es mío (¡esa suerte que volvéis a tener vosotr@s mis queridos 117 seguidores!). Es un texto que me pasaron por WhatssApp y con el que no puedo estar más de acuerdo. Después de la temporadita que llevamos con tanto analfaburro, corrupto, chorizo, degenerado, independientemente de su género que en esto sí que por desgracia tenemos igualdad, creo que nos viene bien a todos leer este texto de Forges escrito en 2012 pero que sigue siendo actual dos años después (e incluso, si no cambiamos, seguirá siendo actual otros chorrocientos años después)

De nuevo, os dejo disfrutando con un buen texto y con una buena dosis de realidad. 

(Forges, 12/12/2012) Quienes me conocen saben de mis credos e idearios. Por encima de éstos, creo que ha llegado la hora de ser sincero. Es, de todo punto, necesario hacer un profundo y sincero ejercicio de autocrítica, tomando, sin que sirva de precedente, la seriedad por bandera.

Quizá ha llegado la hora de aceptar que nuestra crisis es más que económica, va más allá de estos o aquellos políticos, de la codicia de los banqueros o la prima de riesgo.

Asumir que nuestros problemas no se terminarán cambiando a un partido por otro, con otra batería de medidas urgentes, con una huelga general, o echándonos a la calle para protestar los unos contra los otros.

Reconocer que el principal problema de España no es Grecia, el euro o la señora Merkel.
Admitir, para tratar de corregirlo, que nos hemos convertido en un país mediocre. Ningún país alcanza semejante condición de la noche a la mañana. Tampoco en tres o cuatro años. Es el resultado de una cadena que comienza en la escuela y termina en la clase dirigente.

Hemos creado una cultura en la que los mediocres son los alumnos más populares en el colegio, los primeros en ser ascendidos en la oficina, los que más se hacen escuchar en los medios de comunicación y a los únicos que votamos en las elecciones, sin importar lo que hagan alguien cuya carrera política o profesional desconocemos por completo, si es que la hay. Tan solo porque son de los nuestros.

Estamos tan acostumbrados a nuestra mediocridad que hemos terminado por aceptarla como el estado  natural de las cosas. Sus excepciones, casi siempre, reducidas al deporte, nos sirven para negar la evidencia.
- Mediocre es un país donde sus habitantes pasan una media de 134 minutos al día frente a un televisor que muestra principalmente basura.
- Mediocre es un país que en toda la democracia no ha dado un solo presidente que hablara inglés o tuviera unos mínimos conocimientos sobre política internacional.
- Mediocre es el único país del mundo que, en su sectarismo rancio, ha conseguido dividir, incluso, a las asociaciones de víctimas del terrorismo
- Mediocre es un país que ha reformado su sistema educativo tres veces en tres décadas hasta situar a sus estudiantes a la cola del mundo desarrollado.
- Mediocre es un país que tiene dos universidades entre las 10 más antiguas de Europa, pero, sin embargo, no tiene una sola universidad entre las 150 mejores del mundo y fuerza a sus mejores investigadores a exiliarse para sobrevivir.
- Mediocre es un país con una cuarta parte de su población en paro, que sin embargo, encuentra más motivos para indignarse cuando los guiñoles de un país vecino bromean sobre sus deportistas.
- Mediocre es un país donde la brillantez del otro provoca recelo, la creatividad es marginada –cuando no robada impunemente- y la independencia sancionada.
- Mediocre es un país en cuyas instituciones públicas se encuentran dirigentes políticos que, en un 48 % de los casos, jamás ejercieron sus respectivas profesiones, pero que encontraron en la Política el más relevante modo de vida.
- Es Mediocre un país que ha hecho de la mediocridad la gran aspiración nacional, perseguida sin complejos por esos miles de jóvenes que buscan ocupar la próxima plaza en el concurso Gran Hermano, por políticos que insultan sin aportar una idea, por jefes que se rodean de mediocres para disimular su propia mediocridad y por estudiantes que ridiculizan al compañero que se esfuerza.
- Mediocre es un país que ha permitido, fomentado y celebrado el triunfo de los mediocres, arrinconando la excelencia hasta dejarle dos opciones: marcharse o dejarse engullir por la imparable marea gris de la mediocridad.
- Es Mediocre un país, a qué negarlo, que, para lucir sin complejos su enseña nacional, necesita la motivación de algún éxito deportivo.

lunes, 27 de octubre de 2014

"HEFORSHE"

Siguiendo el tema del post del miércoles, he querido compartir con vosotr@s el discurso que dio Emma Watson, Embajadora de Buena Voluntad de ONUMujeres. No porque ella sea una de esos gilipollas que nos rodean sino, por todo lo contrario.

¡Qué lección para todos! Para hombres y para mujeres. Incluida yo, que creo que modestamente y desde mi pequeño círculo, lucho por la igualdad y educo a mis hijos en la igualdad. Pero tengo que confesar que siempre he sentido cierta fobia hacia la palabra "feminismo" aunque desde ahora, la usaré de manera diferente.

Deberíamos aprender lo que significa la palabra "igualdad". Deberíamos saber que si a un hombre le contratas alegremente aunque esté en su época fértil (que también la tienen), a una mujer lo mismo. Y que los hijos son cosa tanto de la madre como del padre. Que lo que ahora decide en un matrimonio a la hora de cuidar los hijos no es el género si no, la cuantía de la nómina. Con la triste pena de que, pescadilla que se muerde la cola, la nómina más grande suele ser la del hombre. Aunque ya, gracias a muchos años de lucha, no siempre sea así.

Debemos educar a nuestros hijos sabiendo que todos tenemos derechos y obligaciones. Confieso que lo que realmente me duele de no trabajar, no es tanto mi carrera profesional (que también) sino, que mis hijos se confundan y piensen que es la madre la que cuida la casa y el padre el que trabaja fuera. Puro y duro estereotipo. Hago mucho incapié en que se den cuenta que tener a su madre en casa es más fruto de las circunstancia y una gran suerte para ellos. Porque las madres de ahora trabajan fuera de casa y ven poco a sus hijos. Lamentablemente.

Hay que cambiar horarios. Hay que cambiar costumbres. Hay que cambiar mentalidades. Ya.

Y cuando nuestros hijos e hijas estén educados en esta mentalidad libre de estereotipos, actuarán con naturalidad. Y elegirán con naturalidad. Sin complejos. Sin géneros. En igualdad.

Os dejo que disfrutéis con el discurso. Que cale. Que falta nos hace.

“Hoy lanzamos la campaña HeForShe. Me dirijo a vosotros porque necesito vuestra ayuda. Debemos intentar movilizar al mayor número posible de hombres y jóvenes para que sean defensores del cambio. No sólo queremos hablar de ello. Queremos intentarlo y asegurarnos de que es tangible.

Me nombraron Embajadora de buena voluntad de ONU Mujeres hace seis meses. Cuanto más hablaba de feminismo, más me daba cuenta de que luchar por los derechos de las mujeres se ha convertido demasiado a menudo en un sinónimo de odio contra los hombres. Si hay algo que sé con certeza es que esto tiene que finalizar. Para que conste, el feminismo por definición es la creencia de que los hombres y los mujeres deberían tener igualdad de derechos y oportunidades. Esta es la teoría política, económica y social de la igualdad de sexos.

Cuando tenía ocho años, me llamaron mandona porque quería dirigir una obra de teatro que habíamos organizado para nuestros padres. Cuando tenía 14 años, empecé a ser sexualizada por ciertos elementos de los medios de comunicación. A los 15, mis amigas empezaron a dejar los equipos de deporte porque no querían parecer masculinas. A los 18, mis amigos varones no podían expresar sus sentimientos.

Decidí que era feminista. A mí no me resultó complicado, pero mis recientes investigaciones me han mostrado que el feminismo se ha convertido en una palabra poco popular. Las mujeres están eligiendo no ser identificadas como feministas. Aparentemente, esa expresión es percibida como demasiado fuerte, demasiado agresiva, aisladora, anti-hombre, e incluso inatractiva.

¿Por qué esta palabra se ha hecho tan incómoda? Creo que es un derecho que me paguen lo mismo que a mis compañeros hombres. Creo que es un derecho que pueda tomar decisiones sobre mi propio cuerpo. Creo que es un derecho que las mujeres estén involucradas por mí en las políticas y decisiones que afectarán mi vida. Creo que es un derecho que socialmente, se me ofrezca el mismo respeto que a los hombres.

Pero tristemente, puedo decir que no hay ni un solo país en el mundo en el que las mujeres puedan esperar estos derechos. Ningún país del mundo puede decir todavía haber conseguido la igualdad de géneros. Estos derechos están considerados como derechos humanos pero soy una de las afortunadas.

Mi vida es un privilegio porque mis padres no me quisieron menos porque naciera niña. Mi colegio no me limitó porque fuera niña. Mis profesores no asumieron que llegaría menos lejos porque daría a luz a un hijo algún día. Estas influencias son las embajadoras de igualdad de género que me han hecho lo que soy ahora. Pueden no saberlo pero son las feministas involuntarias que necesita el mundo hoy. Necesitamos más de ellas.

Si seguís odiando la palabra, no es la palabra lo que es importante. Es la idea y la ambición que hay detrás de ello, porque no todas las mujeres han recibido los mismos derechos que yo. De hecho, estadísticamente, muy pocas lo han conseguido.

En 1997, Hillary Clinton hizo un famoso discurso en Pekín sobre los derechos de las mujeres. Desafortunadamente, muchas de las cosas que ella quería cambiar siguen existiendo hoy en día. Lo que me llamó la atención es que menos del 30% de la audiencia eran hombres. ¿Cómo podemos lograr el cambio en el mundo cuando sólo la mitad está invitada o se le recibe para participar en la conversación?

Hombres, me gustaría aprovechar esta oportunidad para extenderos una invitación formal. La igualdad de géneros es vuestra cuestión también. Porque hasta la fecha, he visto el papel de mi padre poco valorado por la sociedad. He visto a hombres jóvenes sufrir enfermedades mentales, siendo incapaces de pedir ayuda por miedo a que ello les haga menos hombres. De hecho, en el Reino Unido el suicidio es la mayor causa de muerte de los hombres entre 20 y 49 años, eclipsando los accidentes de tráfico, el cáncer y las enfermedades cardiovasculares. He visto a hombres sentirse frágiles e inseguros por lo que se considera éxito masculino. Los hombres tampoco tienen los beneficios de la igualdad.

No hablamos muy a menudo de los hombres siendo presos de estereotipos de géneros pero puedo ver que existen. Cuando sean libres, las cosas cambiarán para las mujeres como consecuencia natural. Si los hombres no necesitan ser agresivos para ser aceptados, las mujeres no se verán obligadas a ser sumisas. Si los hombres no necesitan controlar, las mujeres no tendrán que ser controladas.

Tanto los hombres como las mujeres deberían sentirse libres para ser sensibles. Tanto los hombres como las mujeres deberían sentirse libres para ser fuertes. Es hora de que veamos los géneros como un espectro en lugar de dos ideales opuestos. Deberíamos dejar de definirnos por lo que no somos y empezar a definirnos por lo que somos. Podemos ser más libres y esto es de lo que trata HeForShe. Es sobre la libertad. Quiero que los hombres acepten la tarea para que sus hijas, sus hermanas y sus madres puedan ser libres de prejuicios pero también que sus hijos tengan el permiso de ser vulnerables y humanos también que reclamen partes de ellos que habían abandonado, y con ello, sean una versión más verdadera y completa de ellos mismos.

Podréis pensar: ¿Quién es esta chica de Harry Potter? ¿Qué hace en la ONU? Yo también me lo he estado preguntando a mí misma. Todo lo que sé es que me preocupa este problema y que quiero mejorarlo. Y habiendo visto lo que he visto, y teniendo esta oportunidad, siento que es mi responsabilidad decir algo. El estadista Edmund Burke dijo que todo lo que necesita para que triunfen las fuerzas del mal es que los hombres buenos y las mujeres buenas no hagan nada.

Mientras me ponía nerviosa por este discurso y pasaba mis momentos de duda, me decía a mi misma firmemente: Si no soy yo, ¿quién? Si no es ahora, ¿cuándo? Si se os asaltan dudas cuando una oportunidad se os presenta a vosotros, espero que estas palabras os ayuden. Porque la realidad es que si no hacemos nada, nos llevará 75 ó 100 años antes de que las mujeres puedan esperar ser pagadas lo mismo que los hombres por el mismo trabajo. 15,5 millones de niñas se casarán siendo niñas durante los próximos 16 años. Y al paso que vamos, no será hasta 2086 cuando todas las niñas africanas de zonas rurales puedan tener educación secundaria.

Si creéis en la igualdad, podéis ser una de las feministas involuntarias de las que hablaba anteriormente y por eso os aplaudo. Debemos luchar por un mundo unido, y la buena noticia es que tenemos una plataforma. Se llama HeForShe. Os invito a dar el paso, ser vistos y preguntaros: si no soy yo, ¿quién? Si no es ahora, ¿cuándo? Gracias.”

miércoles, 22 de octubre de 2014

¡GILIPOLLAS POR EL MUNDO!

Anoche, viendo las noticias, pensé "hay que ver la de gilipollas que viven en España pero también en el resto del mundo"
 
En España tenemos una gran proliferación de ellos, lamentablemente.

Tenemos por ejemplo a Blesa. Miguel Blesa, ex presidente de Bankia, Caja Madrid por aquella época, que en vez de dedicarse a trabajar y a ganarse el pan con el sudor de su frente, se dedicó a robar, gastar y malgastar el dinero de todos los españoles. Así, por su cara bonita. Que si una cacería por aquí, que si un viajecito por allá, que si ahora un reloj, que si ahora bragas para la querida... Vamos, lo normal de todo currante. Y eso no lo hacía solo, ¡no! Tenía amiguitos y amigotes de correrías, unos noventa, todos tan chorizos y tan faltos de ética como él.

Tenemos en España también otro ejemplar, de momento, no tan demostradamente ladrón como estos políticos nuestros pero sí tan falto de escrúpulos como ellos. Esta nuestra España querida, ha traído al mundo mucho chorra pero tanto como el "pequeño Nicolás".... El "pequeño Nicolás" es un veinteañero que decidió engañar a toda nuestra "inteligente" clase política, social y económica, sin tener dónde caerse muerto. Foto con Aznar, foto con los recién proclamados reyes, foto con sindicatos, foto con la derecha, foto con la izquierda, foto con periodistas, foto con la patronal... Foto con todo aquel bicho viviente que él considerase importante en nuestro país. Y todos esos altos jerifantes, posando sonrientes con un chichivainas de niñato psicológicamente afectado y que ahora, ya no asiste a la facultad porque es TrendingTopic y porque, claramente, tendrá que ingresar en un siquiátrico. 

¡Y si sólo fueran fotos! No sólo se fotografió con las altas esferas si no que también se permitió aconsejarles, usarles, mentirles... ¡Y todos le creyeron! ¡Con dos!¡Qué perla de criaturitas!

Tenemos también nuestra parte femenina representada por Mónica Oriol, presidenta del Círculo de Empresarios, que se cubrió de gloria (por no decir "mierda" que queda feo) hace unos días declarando que "Si una mujer se queda embarazada y no se la puede echar durante los once años siguientes a tener a su hijo, ¿a quién contratará el empresario? Prefiero a una mujer después de los 45 años o antes de los 25, porque por el medio, ¿qué hacemos con el problema?"

Y yo la escuchaba y me preguntaba "pero ¿quién es el/la imbécil que ha contratado a esta mujer? ¿por qué estamos tantos en el paro y siempre tienen trabajo los mismos ineptos?"

Vamos, que para que nos vamos a plantear la Conciliación Laboral. ¡Anda ya y que le den a la conciliación! Que no nazcan niños y que se acaba el mundo ya que claramente no sabemos ni protegerlo ni mantenerlo ni cuidarlo ni perpetuarlo ¡ni nada!

Pero, ¡ay! que los gilipollas proliferan por todo el mundo. Y llega nuestro querido Mark Zuckerberg de Facebook, seguido a la zaga por Apple, y proponen ¡congelar los óvulos de sus empleadas para retener el talento! ¡Toma ya! ¡Y les pagan por decir estas chorradas! ¡Y salen en los periódicos y todos opinamos y hablamos sobre ellos!

Yo, apostaría más por la congelación de los órganos viriles de todos estos súper directivos para que, dejen de usarlos definitivamente y así a lo mejor, comiencen a usar el cerebro porque clarmente, ¡piensan con los huevos!

Pero, ¿estos hombres no están casados? ¿No podrán sus mujeres darles una colleja antes de salir de casa para que no digan tantas tonterías?

Cuando mi marido dice una parida yo, que le quiero y le adoro y no quiero que quede como un gilipollas frente al resto del personal, le meto una colleja y ¡aquí paz y después gloria! El muchacho se resetea, piensa y ya no dice más paridas que pueden ofender. Porque sí, hay ciertas cosas que a las mujeres o al menos a mí me ofenden. Y ésta es una de ellas.

Pero no. No son éstos los únicos gilipollas por el mundo. Cada día, en cada telediario, van apareciendo más y más. Y no se por qué a todos les da por lo mismo: o roban o atacan a la mujer.  O será que yo estoy más sensibles en éstos temas. ¡Qué también puede ser! 

lunes, 20 de octubre de 2014

EL TOM-TOM EDUCATIVO


He pasado un fin de semana horrible con los niños. Para que negarlo. ¡Y encima sola que mi marido está de viaje! La niña sigue con su pavo y los niños no paran de dar por saco peleándose entre ellos o haciendo rabiar a la hermana. Y yo, que debe ser que tampoco andaba muy lúcida ni paciente, he ayudado poco para conseguir imponer calma, educación y respeto.
Lo que está claro es que, muchas veces no son sólo los niños, también hay que tener en cuenta en la ecuación que tú, como madre, puedes no estar en tu mejor momento. Y eso te impide llevar las aguas al cauce correcto. Vamos, ¡que yo también he colaborado en convertir el fin de semana en un infierno!
www.ayalga.com
Es, en estos casos, cuando echo en falta un manual. Una guía. Un sitio donde mirar y buscar la solución. Porque esta claro que mi castigo principal que es, quitarles el móvil, funciona pero no tanto. Hablar con ellos funciona los quince primeros minutos, luego se les olvida. Gritar, sólo sirve para destrozarte la garganta. Zurrarles, sólo sirve para romperte tú el alma y sentirte la peor madre del mundo. Utilizar la sicología, antes debo utilizar conmigo. ¡Qué hacer!
Y, anoche, mientras hacía un análisis de la situación antes de dormirme y un reprobación personal para no volver a seguirles el juego, pensé: “¡ya lo tengo! Que alguien invente el Tom-Tom Educativo!”
¿No me digáis que no es buena idea?
Imaginaros, una aplicación que instalas en el móvil y ante la risita del niño mientras le estás regañando, consultas tu Smartphone y el Tom-Tom Educativo te dice con una escalofriante voz de Señorita Rotermeyer que previamente habrás elegido para cagar al personal desafiante: “Coja al niño por la oreja y llévelo a su cuarto donde estará toda la tarde encerrado mientras el resto de la familia os lo pasáis teta corneta”
Y tú, madre perdida y desesperada donde las haya, cogerás al niño por la oreja sin dudarlo (porque te lo ha dicho una aplicación y de las aplicaciones no dudamos), y lo harás rápidamente y sin remordimiento.
Que la niña se levanta con veinte minutos para desayunar, lavarse, vestirse, hacerse la cama y recoger la habitación y, lógicamente, al final salís tarde y llegáis tarde por su culpa. ¡Después de estar pidiéndole que se levantara durante cuarenta minutos! ¡No problem! Vas a la aplicación que te dirá: “Además de quitarle el móvil, no le compre el vestido que espera para su fiesta de Navidad” Y, ¡hala! Tu obedecerás tranquilamente porque  te lo ha dicho el Tom-Tom Educativo y hay que hacer lo que nos diga el Tom-Tom Educativo. Que el ser humano de ahora hace caso a las máquinas y no ha su sentido común desbordado ante tantos problemas.
Que el otro se pone chulito y contestón, Smartphone en la mano (en ese momento seguro ya empezarán a temblarle las piernas) y Tom-Tom Educativo: “Quítele la tontería quitándole el canal Gol Televisión” Y ¡tachán! Problema resuelto y dinero que te ahorras.
Y así, problema tras problema. Solución tras solución.
Vosotras sonreír. Ya veréis como dentro de un tiempo, todas utilizaremos algo parecido. ¿U os imaginabais siguiendo las directrices de una voz mandona para llegar a casa de la tía Margarita? ¿O haciendo ejercicio mientras seguís las órdenes, no ya de un entrenador personal, si no de una aplicación maquiavélica y sin sentimientos que te destroza las abdominales? ¿O que vuestros pequeños monstruitos aprenderían matemáticas a través de una de estas aplicaciones infernales hasta convertirles en pitagorines desalmados con solo cinco años?
(Léase con voz de premonición negativa y escalofriante) ¡El futuro está llegando! ¡Madres del mundo! ¡Preparaos! Uuuuuuuuuuuuuu.

viernes, 17 de octubre de 2014

MIENTRAS NUESTROS HIJOS SON PEQUEÑOS


Mientras nuestros hijos son pequeños hay muchas cosas diferentes en nuestras vidas. Y las vivimos de otra forma.
Mientras nuestros hijos son pequeños dormimos menos y estamos más cansados físicamente.
Mientras nuestros hijos son pequeños visitamos más el parque y entran nuevas personas en nuestra vida, madres y padres de los amiguitos de nuestros hijos.
Mientras nuestros hijos son pequeños se acaban las visitas al cine o, al menos, al cine de adultos.
Mientras nuestros hijos son pequeños la rutina se instala en tu hogar.
Mientras nuestros hijos son pequeños las noches son para los padres y ¡la televisión también!
Mientras nuestros hijos son pequeños salir a la calle supone empezar a prepararse dos horas antes y salir siempre con una maleta como único bolso.
Mientras nuestros hijos son pequeños, las Navidades son mágicas y el gordito aquel con la barba blanca medio caída es el mejor Papá Noel.
Mientras nuestros hijos son pequeños, nosotros los padres somos héroes que les salvan de cualquier pesadilla.
Mientras nuestros hijos son pequeños, el hablar con voz de memo y cantar canciones absurdas para que se acuesten, es el pan nuestro de cada día.
Mientras nuestros hijos son pequeños, tu casa ya no está decorada. Tu casa se convierte en un cuarto de batalla donde, hasta la figurita que te regaló aquel hortera el día de tu boda y tienes puesta por compromiso, se convierte en un arma de destrucción masiva.
Mientras nuestros hijos son pequeños, no son conscientes de los defectos de sus padres y si se percatan, lo disimulas con cualquier excusa chorra.
Pero ¡ay cuando crecen nuestros hijos!
Cuando crecen nuestros hijos, ya no somos los héroes que les salvan de sus pesadillas. ¡Somos su pesadilla!
Cuando crecen nuestros hijos, te recalcan tus defectos y por más que los disimulas, más se notan y resaltan.
Cuando crecen nuestros hijos, ya no cantas ni pones vocecitas. Ahora pegas unos gritos cual histérica para poder conseguir que su mente reaccione y ¡ni por esas!
Cuando crecen nuestros hijos, las Navidades siguen siendo mágicas aunque ahora al gordo, le ven gordo y con la barba caída.
Cuando crecen nuestros hijos, sigues tardando dos horas en salir de casa porque no te obedecen cuando dices que se vistan y además tienes que pegarte con la niña para que se vista bien y no con un vestido de tirantes en pleno invierno. ¡Ah! Y tampoco tienes bolso de marca porque con pagarles el colegio y la extraescolares ¡ya tienes suficiente!
Cuando crecen nuestros hijos, el cansancio es totalmente psíquico. No hay nada peor y que churrasque más la neurona que pegarte con el pavo de la niña.
Cuando crecen nuestros hijos, sigues yendo al cine a ver películas más o menos infantiles para no tener que responder a preguntas incómodas.
Cuando crecen nuestros hijos, entiendes aquello que te recordaban siempre las abuelas de “pero ¡si estás en la mejor etapa!”
Ya imaginaba yo que lo que venía no sería muy fácil cuando todas coincidían en lo mismo…
¡Bendita maternidad! Bendita maternidad.