miércoles, 24 de junio de 2015

VIENTRES DE ALQUILER


El otro día, en uno de mis múltiples viajes con el coche a recoger o a llevar a algún niño a algún sitio, iba escuchando la radio y hablaban sobre la Maternidad Subrogada o lo que conocemos comunmente como “vientre de alquiler”

Aquí en España no está permitido. Vamos, que es ilegal pero, en muchos países se permite y está legislada.
En países civilizados tienen leyes que no permiten que se cobre por ese servicio para que no se convierte en explotación del rico sobre el pobre. Pero, en aquellos en los que los derechos humanos están mal valorados (por decirlo finamente), las mujeres pobres “abusan” de sus cuerpos y utilizan su útero para gestar los hijos de otros que solamente pagarán el “servicio” siempre y cuando el embarazo llegue a término y sobre todo, a buen término. Esto es que si el niño no está sano, no pagan y no se quedan con él. Por muy hijo suyo que sea aunque haya sido gestado en un vientre de alquiler. Incréible. Imperdonable. Inaceptable.
Me asombra cada día la capacidad del ser humano para ser un auténtico monstruo.
El caso es que aquí en España existen unas mujeres, feministas, constitucionalistas y filósofas,  que están en contra de esta actividad pues consideran que la mujer vuelve a ser utilizada como un objeto y por eso llaman a su campaña en contra de esta práctica, “No Somos Vasijas” Aquí podéis leer su manifiesto donde explican claramente su postura.
Por supuesto, existen opiniones para todos los gustos. Yo, particularmente, no tengo criterio para posicionarme. Sí es cierto que sería incapaz de darle a nadie un bebé que he sentido dentro de mi vientre durante nueve meses. La relación que se crea entre una madre y ese ser que habita en tus entrañas es increíble así que, no creo que pudiera ser nunca un vientre de alquiler.
Sin embargo, lo que sí tengo claro es que, en el caso de que no hubiera podido tener hijos, y teniendo claro que los quería, no se si la opción elegida hubiera sido un vientre de alquiler. Creo, porque de estas cosas no se puede estar segura, es que sí adoptaría.
Hay muchísimos niños en el mundo esperando a un padre y a una madre. Esperando una familia que los quiera. ¿Por qué no adoptar? ¿Por qué un vientre de alquiler? La única respuesta que se me ocurre es que quieres un hijo de tu marido y tuyo. Un hijo que se parezca a vosotros. Con nuestros genes. Pero, ¿en un vientre que no es el tuyo? No lo tengo claro.
Al adoptar consigues dos objetivos muy importantes: darle una familia y sobre todo, un futuro, a un niño que lo necesita y, cumplir tu sueño de ser madre y padre. El sueño de ser padres. De formar una familia.
¿No es más constructivo? ¿No es más razonable? ¿No es más humano?
No quiero entrar en temas éticos porque, es un tema suficientemente delicado como para abordarlo desde aquí pero, ¿no es más humano adoptar?

viernes, 19 de junio de 2015

ESO ME PASA POR LISTA


Siempre que intento ser más lista que el resto, la cago. No se cual será la razón pero, cuando más me esfuerzo por hacerlo bien (y barato), peor (y más caro) me sale.
 
Me explico. Necesitaba hacerme la manicura y ahora me hago la semi permanente porque si no, la normal, me dura lo que el agua en una cesta. Nada. Así que, me dedico a investigar dónde la hacen más barata y allí voy. Pregunté en tres sitios, dos al lado de mi casa y uno, al lado del colegio de los niños.
Los de al lado de casa, me cobraban 25 euros en uno y 21 euros en el otro. Y en el del cole, 20 euros. Así que, lógicamente y pensando en nuestra economía, me fui al de al lado del cole.
El de al lado del cole se llama Tokyo y está regentado por chinas.
Allí que me fui.
Para mi, la manicura es un placer. Me encanta que me peinen, me chiflan los masajes, disfruto la manicura y la pedicura e incluso, ¡me relaja que me depilen! Vamos, que en un centro de belleza soy feliz y además, lo disfruto. Para mi es un momento de relax increíble y me gusta que me traten con tranquilidad, con relajación y si tiene algo de glamour, ¡mejor que mejor!
Logícamente y aunque Tokyo está bien decorado y te tratan correctamente, no es el centro que tiene más glamour del mundo y si encima, te toca la brusca como a mí, pues la experiencia placentera se convierte en media hora de tirones y pellizquitos. ¡Una pena!
Para más inri y lo que más rabia me dio y por lo que la cagué estrepitosamente es que, cobraban 20 euros si te hacías la manicura con el esmalte chungo. Pero, si elegías el esmalte bueno, eran ¡25 euros! ¡Qué rabia!
Me hubiese esperado y hubiese ido a la de enfrente de casa que son una chicas estupendas, que te atienden tranquilamente y sin prisas, y además hubiera pagado sólo 21 euros. ¡Por lista! ¡En toda la frente!
Lo que sí fue excelente, que también hay que decirlo, fue el masaje de manos que me dio “la brusca”. Debido a eso, a que era brusca, me hizo en algunos momentos, pelín de daño pero, totalmente asumible. ¡Me encantan los masajes de todo tipo! Y he de reconocer que éste, fue bueno, bueno.
Lo mismo cualquier otro día, peco y reservo cita para masajes porque hay que reconocer que es un arte milenario chino (o asiático) y como ellos, ¡ninguno! Todavía tengo en la memoria aquel que me dí en Bangkok, con un pijama de esparto por lo menos y en una mini habitación con tres chicas más. Fue increíble por múltiples razones pero entre todas, por terminar con la masajista debajo de mi cuerpo echa una bola sin que supiera cómo había llegado hasta allí y por descubrirme un músculo de la mano que no sabía que tenía y mucho menos, sabía lo mucho que dolía si te lo apretaban. ¡Increíble!
El caso es que, conseguí lo que quise: tener las manos arregladas y hacerlo en un corto espacio de tiempo. Que churumbelandia me reclamaba.
Por cierto, hoy las criaturitas acaban el cole y aunque todavía seguiré dandoos la plasta, seguramente será con menos asiduidad. Espero me perdonéis. Y si por si acaso, alguien ya se esfuma, ¡feliz verano a todos!

lunes, 15 de junio de 2015

¡QUÉ FIN DE SEMANA MÁS COMPLETO!


Hemos tenido de todo. Para no aburrirnos. Que parece que todo se tiene que condensar en las últimas semanas de curso. Como cuando los viernes que te vas a las tres de la oficina y todo el mundo (y todos los astros) se conjuran para llamar a la una y media porque tienen algo muy urgente que pedirte y no han podido en los cuatro días anteriores. Todo como siempre y como buenos españoles, para última hora.
Así que, el sábado volvimos a madrugar (¡cómo lo odio!) porque la mayor tenía un examen oficial de inglés en el colegio. La llevó su padre mientras yo esperaba que apareciera en casa el pintor, el electricista y el carpintero. Sí, todavía seguimos con la obra. Espero que acaben hoy. Luego, fui yo a recogerla y de paso, cortarle el pelo al mediano porque al pequeño no le salió de las narices, que estaba muy entretenido con tanto oficio en casa. Que el muchacho quiere ser arquitecto (o albañil) y, estos oficios, deben aprenderse desde chiquitito.
Se fueron todos de casa a eso de las dos de la tarde. No dio tiempo más que para comer y disfrutar del sofá por un ratito.
Luego por la tarde, les habíamos prometido ir al cine. A ver la de Jurassic World.  Pero antes nos pasamos por el mercadillo solidario FundaMarket de la Fundación Pardo-Valcarce que nos pillaba de camino. Tenía cosas monas y un poco de todo. Si bien es cierto que estos mercadillos, al final, se están repitiendo mucho y en todos hay más de lo mismo. Pero bueno, intentamos solidarizarnos con las buenas causas. Como la que también se estaba produciendo en el Parque del Retiro con la Federación de Enfermedades Raras y su Tricotada Solidaria pero, el Retiro nos pillaba más a desmano y a esa ya no pudimos ir (Sorry profe)




Vimos la peli que nos gustó a todos y yo me salté mi régimen cenando en el Rodilla.
A la mañana siguiente, clase de golf, compra, celebración del cumple de la tía, la mayor a un cumpleaños y, en el mientras tanto, nos dimos una vueltita por DecorAcción 2015.
Este sí que es un mercadillo original y precioso que se celebra en las calles del Barrio de las Letras de Madrid y que me encanta pero, al que llegué tarde. Snif. Cuando conseguimos llegar estaban ya recogiendo todo. Sólo pude disfrutar de lo bonito de algunos escaparates y edificios. Este año el tema eran las flores y como siempre, esta gente tan artista con la que contamos en Madrid, habían dejado el barrio precioso. Daba gusto pasear por él y además, esteaba de bote en bote. No debí ser la única que llegó tarde…





El año que viene no me lo pierdo.
Y rematamos el finde con los comentarios tan “constructivos” de nuestros nuevo Concejal de Cultura y Deporte, el inigualable Guillermo Zapata. Alguien al que sería dificil encontrar repuestos ni recambios en los cementarios porque lo que el debe recambiar, corregir, mejorar, ampliar es su falta de cerebro, empatía, educación y respeto. Algo que debemos tener todos los seres humanos y desde luego, con mayor intensidad, alguien que va a ser el Concejal de Cultura y Deporte de la Comunidad de Madrid, capital de España.
Ya sabéis que odio la política. Por esto mismo. Por falsa e hipócrita. ¿Dónde están todos los grandes defensores de los derechos humanos de izquierdas que habrían saltado cual leones al cuello de cualquier otra que hubiera dicho semejantes barbaridades? ¿Dónde están sus comentarios, sus tuits, sus retuits? Ahora, como lo dice uno de los “suyos” ¿es que es partidismo? ¿Ahora quién se aferra al cargo sin ni siquiera haber tenido tiempo de calentarlo?
Partidismo es no reconocer cuando uno de los tuyos se equivoca. Y me da que eso les pasa a todos los que posan sus traseros en cualquier escaño público. Sea cual sea su procedencia. Sea cual sea el tiempo en el poder. Que el poder tira mucho aunque viaje en Metro.

miércoles, 10 de junio de 2015

"MADRES PERFECTAS"


El pasado sábado, en mi ratito preferido, que es después de comer y si los niños no me dan la tabarra, me pongo una peli. Me da igual la que sea mientras sea ñoñona, romántica, chorra o no me haga pensar. Sólo quiero disfrutar de la tele y del sillón sin que nadie ni nada me moleste. Desconexión total. Atocinamiento absoluto.
El caso es que, este pasado sábado, me puse una peli del Yombi que, en un principio, pensé que sería de este estilo. Se titula “Madres perfectas” y está interpretada por dos actrices que a mí me encantan, Naomi Watts y Robin Wright.
 
Me apoltroné en el sofá. Me acomodé y sonreía del gustirrinín pensando el ratito más tranquilo y placentero que iba a disfrutar.
La peli empieza estupendamente: dos niñas de unos trece años; una playa preciosísima, las niñas que crecen; que se casan; que tienen hijos, uno cada una; que una de ellas se queda viuda; y los hijos crecen también y se convierten en dos pedazos de tíos buenos increíbles que comparten como sus madres, una gran amistad, amor por la playa y el surf. Las madres siguen mantieniendo y aumentando una complicidad y una amistad tan fuerte que, incluso en la localidad que viven, las consideran lesbianas. Sobre todo, cuando la única casada, manda a por pipas al marido cuando a éste le destinan a Sidney y ella se niega a acompañarle. El hijo tampoco va.
Total, que lo que podría ser una vida increíble, apacible, en el mar, descalzos todo el día, con trabajos bonitos, con unos hijos sanos y guapos, con unas casas mirando al mar impresionantes.  Con una vida que todos, o al menos yo, envidio, se tuerce cuando una de ellas se lía con el hijo de la otra.
Tal cual.
Pero, su propio hijo se entera y en vez de cabrearse con su amigo, con su madre y hasta con el Espíritu Santo, decide que lo mejor es que él se lie con la madre de su amigo. Y ¡santas pascuas!
Ella en un principio se resiste pero luego debe pensar, “con lo bueno que está, ¡que más da que le conozca desde la cuna!” y ¡pa´lante!
Y ¡todos tan felices! Los cuatro en feliz compañía. Tan amiguitos. Todos juntos. Todos revueltitos. Folliamigos que tanto se lleva. Follihijos. Follimadres. Follifolli…
Me dejó un mal sabor de boca la película que todavía no se me ha pasado. Que una todo se lo imagina y ya tengo amigas con hijos, por supuesto más guapos que los de la peli, aunque no tan mayores pero que llegarán. Y me imaginaba con ellos. No en lo más explícito. Pero ya el primer beso me da un repelús de la pera.
No os cuento el resto de la peli para no fastidiarosla por si tenéis curiosidad en verla. Aunque sólo sea por el paisaje. Pero vamos, que yo no la recomiendo. Porque eso sí que es una crisis de los cuarenta y de los cincuenta y de los sesenta.
Que hay que saber dónde está el límite. Y los hijos de tus amigas no se tocan. Los maridos tampoco pero, mira, esos no han salido de nuestras entrañas y aunque me tocaría las narices, no sería ni parecido. Pero debe ser que tengo la mente antigua y lo de los folliamigos me parece estupendo mientras no sea con mis hijos.
Y para terminar, ¿alguien me puede explicar el título? Porque no lo pillo ni en modo irónico. ¿Qué tienen estas dos perlas de perfectas?

lunes, 8 de junio de 2015

LA FERIA DEL LIBRO DE MADRID

Pero esta vez no fui con el Movimiento Maruja. Que estamos más liadas que la pata de un romano. Esta vez, fui con los niños y mi marido. En domingo y por la tarde. Cuando más gente hay. Pero, también por esta razón, fue la vez que más escritores vimos firmando libros. 

Como siempre fue un placer recorrer toda las casetas. Ojeando. Comprando. Comentando. Cotilleando. Descubriendo.

Yo pequé con dos libros: "El Amante Japonés" de Isabel Allende y "Gente que viene y bah" de Laura Norton. Mi hijo mediano se compró el tercero de Harry Potter, que se ha enganchado ahora con él y otro que le firmó la autora que es, ni más ni menos, que una adolescente de catorce años, "Las Crónicas del Angel" de Marisol Sales Giménez.  Y mi propia adolescente, volvió a sucumbir a los encantos de Blue Jeans con su último libro, "Algo tan fácil como twitear te quiero"



El pequeño se fue con su libro de Vegetta pensando que estaría para firmárselo y se volvió tal cual. El día que lo consiga, le da un paparajote literal.

Con esta chica, Marisol, quiero entretenerme un segundo en contaros la anécdota que vivimos con ella y con su madre. Íbamos el mediano y yo cotilleando y fotografiando a todos los escritores que, con mayor o menor público, estaban pacientemente firmando y esperando cuando, de repente, una señora se pone al lado de mi hijo y le cuenta que la chica de enfrente que está firmando libros es su hija. Que tiene catorce años y que ha escrito un libro. Que si queremos nos lo firma y nos cuenta un poco sobre cómo lo escribió. Por supuesto nos acercamos, compramos el libro y nos lo firmó. 

Me resulto gracioso, simpático, conmovedor ver a esta madre que con todo su desparpajo ayudaba a su hija, "la escritora más joven de toda la Feria",  a vender y a darse a conocer. ¡Qué no hace una madre por una hija! Yo desde luego, si hubiera sido la mía, hubiera hecho lo mismo.

Y aquí tenéis a todas las celebridades que vimos y a las que, sin permiso, le robamos una foto. Unos son rostros conocidos algo mayores ya y otros, son jóvenes y luchando por abrirse un huequito. Pero todos escritores y por tanto, dignos de mención y admiración.

Blue Jeans

Carlos Rodriguez Brown

Jordi Rebellón

Laura Baena del Club de las Malas Madres

Alma Obregón

David Trueba

Pedro Ruiz

Bono

Luis Eduardo Aute... Slowly...

Lucía Be

Revilla

Albert Espinosa

Marisol Sales Giménez