viernes, 27 de marzo de 2015

ESOS DIBUJOS TAN ESPECIALES

Hoy es Viernes de Dolores y es mi santo. Y mis hijos pequeños han decidido hacerme unos dibujos de regalo. Maravillosos como no puede ser de otra manera.

El mediano, que tiene once años y lo mismo te dice que quiere ver El Francotirador que lo mismo te escribe esta preciosa poesía.


Ahora que le voy a tener que preguntar por esa tremenda nariz que me ha colocado que, aunque tiene un precioso corazón, es tremendamente grande. 

Y el pequeño, que al ver que su hermano me había hecho un dibujo, no quería ser menos y rápidamente, tal y como se puede comprobar, me ha dibujado este precioso corazón alrededor del cual me recuerda lo mucho que me quiere y que quiere que sea muy feliz.



Y como no se le puede negar nada a los hijos, pues confieso, que lo soy.

Feliz Santo a todas las Lolas, Dolores, Lolitas, Loles, Mariados, Mariló, Lolailos y demás.

miércoles, 25 de marzo de 2015

¡BENDITAS LAS CENAS CON AMIGAS!


Por lo mucho que valen. Por lo necesario del desahogo. Por lo bien que te sientes por escuchar y por ser escuchada. Porque sabes que siempre cuentas con ellas. Con tus amigas cuarentañeras. Para hablar de lo que sea. Desde tus nuevos proyectos, pasando por tus más íntimas inquietudes, para finalizar hablando de espíritus y programas de la tele.
¡Benditas estas cenas con tus amigas! Yo bendigo cada día la suerte por tener amigas, grandes amigas, con las que compartir estos momentos. En total confianza. Sin tapujos. Sin tener que demostrar nada que no soy. Porque conocen, desde hace mucho, mis defectos pero también mis virtudes. Que alguna tengo…
Y si, para más inri, el sitio está chulo y se cena bien, ¡mejor que mejor!
Y ese fue el caso de anoche.
Cenamos en La Contraseña, en la calle Ponzano, 6. Es un sitio en el que es bastante difícil aparcar así que, para evitar follones, tienen concertado parking gratuito con un garaje que está en la calle Vargas, 3, a cinco minutos escasos del restaurante.
El sitio no puede ser más bonito. Ni estar mejor decorado. Y los camareros, y un señor que me explicó cómo llegar al parking, no pueden ser más amables. La comida, riquísima. El ambiente súper agradable. Nada de mucho ruido y eso que estaba bastante lleno… Vamos, un sitio pero que muy, muy recomendable.
Nosotras pedimos para cenar, las croquetas de carabineros, los huevos con migas extremeñas, las berenjenas con miel de caña y el pulpo a la parrilla. ¡Todo riquísimo! Y por supuestísimo, no nos saltamos el postre y pedimos la tarta de zanahoria, las empanadillas de manzana y la tartaleta de oblea ¡Qué somos muy golosas! ¡Todo espectacular!
Fue una cena diez. Por la compañía, por el sitio, por el ambiente, por la comida…  ¡Un gustazo!
Seguro que vuelvo otro día para enseñárselo a mi marido. Es otro tipo de comida. Donde también hablamos de cosas importante, nos hacemos confesiones y planificamos nuestra vida en común y, por supuesto, la de nuestros hijos. Pero no es nada parecido a una cena con tus amigas. ¡Ni tiene por qué serlo! Ni tampoco es comparable.
Es bueno poder contar con ambas. Con ambas compañías. En la vida de una persona, por lo menos en mi vida, mi marido es una parte primordial y principal pero, mis amigas también. No son comparables pero sí complementarios. Y me encanta poder compartir estos momentos con ellas.
Es un lujo que espero poder disfrutar por mucho tiempo.

lunes, 23 de marzo de 2015

"PERDIENDO EL NORTE"


“Perdiendo el Norte” es la nueva película española dirigida por Nacho G. Velilla y protagonizada por Blanca Suarez, Yon González y Julián López, en la que se narra la experiencia de dos jóvenes sobradamente preparados que, al no encontrar trabajo en España, deciden emigrar a Berlín con el convencimiento de que allí será todo muchísimo más fácil y se pelearán por contratarles como ejecutivo y como investigador.
¡Nada más lejos de la realidad!
Es una película divertidísima en la que, los españoles, volvemos a reírnos de nosotros mismos y de nuestras propias desgracias porque, aunque en tono de comedia, lo que se narra es bien triste. Pone blanco sobre negro la realidad más dura de muchos jóvenes que a la desesperada emigran en busca de una vida mejor que no encuentran. Y, nos recuerda la fragilidad de nuestra memoria ya que, no es la primera vez en nuestra historia más reciente que, el españolito de a pie, tiene que “escapar” de España para ganarse el pan con el sudor de su frente y, desde luego, tampoco es la primera vez que esa huida tiene como destino Alemania.
Pero como nuestro carácter es alegre por naturaleza, de todo sacamos la parte buena y nos reímos de nuestros propios defectos, aquello que, en un principio, puede resultar deprimente acaba siendo hilarante.
Y más si dentro del reparto se encuentra Julián López, actor con el que yo particularmente me parto de risa y un desconocido (para mí) Miki Esparbé con él que también me reí de lo lindo.
Es una película que, nosotros, vimos todos juntos, con los niños incluidos ya que, quitando alguna que otra palabra malsonante o algún comentario pelín soez, es totalmente “blanca” y aceptable para ver con niños en nuestro caso de trece, once y seis años. Otra cosa es que entiendan todo y puedan seguir el argumento, cosa que lógicamente el de seis no siguió y el de once tuvo alguna dudilla resuelta al minuto.
Le hemos prometido al de seis que para compensarle, la próxima película que veremos será “Cenicienta” o la que ponga de dibujos animados y es que, ¡hay que contentar a todos! Pero al mismo tiempo, es complicado.
El cine estaba lleno y la anterior sesión también tuvo pinta de estarlo por la cantidad de gente que abandonaba la sala.  Y yo me alegro. A mi, como ya sabéis, sí me gusta el cine español e intento apoyarlo siempre que puedo. Además, ya parece que va soltado un poco de lastre y abandonando el tema por el que creo que muchos estábamos pelín aburridos y era la Guerra Civil Española, tema que sólo conseguía dividirnos más y, aunque es bueno recordar, todavía es mejor pasar página.
En definitiva, que os animéis a ver “Perdiendo el Norte” si queréis pasar una tarde agradable y de risas. Que para lágrimas, ya tenemos la lluvia que nos acompaña desde hace días. ¡Primavera! ¿dónde estás?

viernes, 20 de marzo de 2015

EL SUEÑO NO CUMPLIDO DE MI HIJO PEQUEÑO


¡Estaba como loco de contento! Vegetta iba a firmar su libro recién publicado, "Wigetta, un viaje fantástico",  en el Hipercor del Campo de las Naciones. Y él iba a ir a que, su ídolo Vegetta, se lo firmara. Llevaba toda la semana con ese tema. ¡El martes iba a conocer a Vegetta!
foto de Vegetta777
Para todos los que no sepáis quién es este individuo que, seguro seréis los menos, Vegetta es un chaval de unos veintitantos años que se dedica a comentar vídeos en Youtube. Sobre todo, del MineCraft, juego que mi hijo pequeño, adora. El “chaval” o “Youtuber” tiene, ni más ni menos que, 8.000.000 de seguidores. Así, tal cual. 8.000.000. Hasta el punto que se ha ido a vivir a Los Ángeles y desde allí, junto con su amigo Willy, se dedica a jugar, a subir los vídeo y a ganar dinero como un campeón.
Y, el niño le adora.
A mi, al principio, no me gustaba que estuviera todo el día con el Ipad escuchando al muchacho y viendo como juega al MineCraft. Todo el día peleado con él para que apagara el dichoso Ipad. 
Hasta que un día me contestó todo digno, “mamá, es que veo a Vegetta porque así me enseña a hacer cosas en mi mundo de Minecraft. Aprendo cosas que luego pongo en práctica. Mira qué de vacas tengo. Mira que casa tan bonita me he construido. Mira que cascada.”
Total, que ante tal profusión de vacas y casitas, decidí no seguir luchando contra eso e intentar entenderle. Siempre, teniendo en mente, que el niño tiene seis años.
Se compró un libro de el Minecraft. Lo hablé con su tutor que me comentó que, por lo visto, este juego es ideal parapotenciar todas nuestras inteligencias múltiples (debe ser que tenemos muchas pero pocos somos capaces de reconocerlas) Hasta el pasado sábado cuando escuché en el Hipercor por megafonía la próxima visita del famoso Vegetta.
Ese martes, el niño se levantó como loco. “Hoy voy a conocer a Vegetta”. Su padre les recogió del colegio y todos derechitos para allá a conocer a Vegetta. A mi ya me salía Vegetta por la oreja y al llegar allí, ¡madre mía! ¡hasta la policía municipal poniendo orden en la pedazo de cola que salía del centro comercial y daba la vuelta al edificio!

Fue imposible quedarse. No pudo conocer a Vegetta. Vegetta no pudo conocer a su mejor (y más adorable) seguidor.
Y mientras hacía pis para acostarse a la vez que lloraba amargamente, me dijo, “¡qué día tan malo el de hoy! ¡Una pesadilla! ¡Un sueño que quería cumplir y no lo consigo! ¡Qué triste estoy!”
Y siguió llorando. Y siguió haciendo pis.
Y yo, me moría de la risa… y de las ganas de comérmelo de amor.
Y se acostó… y siguió llorando… Y le dije, “pero ¡si sólo tienes seis años! Te quedan muchos años por delante para conocer a Vegetta y para cumplir muchos más sueños.”
Y él me dijo con puchero, “pues eso, con seis años, y todavía no se me ha cumplido ningún sueño….”
Y sólo pude pensar, “hay que ver, qué pena, lo que se ha perdido Vegetta…”

miércoles, 18 de marzo de 2015

RECOMENDACIÓN LITERARIA PARA SEMANA SANTA

Me leí este libro en los cuatro días que hemos pasado en Cádiz y me ha encantado. Así que, por supuesto, tiene su "Recomendación Literaria" correspondiente.

"Nosotros" de David Nicholls.

El libro trata sobre un matrimonio inglés ya entrado en la cincuentena, acomodados a una vida rutinaria y aburrida en el campo que rompe, solamente, el mal comportamiento de un hijo de dieciocho años que está a punto de marcharse de casa para comenzar su vida universitaria en otro parte.

Ante tal circunstancia, deciden preparar un viaje por Europa como despedida a su hijo. Un viaje que aparentaba ser el viaje de su vida por lo bien que lo iban a pasar todos juntos pero se vuelve en todo lo contrario ya que, justo antes de empezar dicho viaje, la esposa le confiesa que está pensando darle un giro a su vida y quiere separarse.

Y, ¡comienza la travesía! que les llevará por París, Amsterdam, Munich, Venecia, Florencia, Siena, Madrid y Barcelona.

He disfrutado recorriendo todas estas ciudades con ellos. Incluso, la mía ya que me muestra una visión de Madrid, la del turista inglés que yo no tengo. 

Pero, no os creáis que es un libro de viajes. ¡Nada más lejos de la realidad! Es un libro sobre los sentimientos. Sobre la relación de un matrimonio. Sobre la relación entre padres e hijos. Entre madres e hijos. Sobre cómo nos comportamos ante determinadas personas y situaciones. Sobre nuestras inseguridades. Sobre cómo se reflejan nuestras inseguridades sobre las personas que más queremos. 

Ciertamente, me he sentido muy identificada leyendo el libro. Un libro de lectura fácil. Sencillo. Ágil. Sin más pretensiones que las de contar una historia corriente, de una vida corriente, como puede ser la tuya y la mía. Las alegrías y los sinsabores de la vida cotidiana.  La felicidad y la tristeza de la convivencia. Lo que cedes y lo que no cedes. Hasta dónde estás dispuesto a sacrificar tus sueños porque las personas a las que más quieres, cumplan los suyos.

De verdad, si queréis un libro para esta Semana Santa, no lo dudéis. Leeros éste. Y disfrutarlo.

Yo, por mi parte, pienso comprarme el primero que escribió este autor, "Siempre el mismo día" y por supuesto, el nuevo de María Dueñas, "La Templanza" que ya sólo el título me encanta porque es lo que yo le reclamo a mi marido cuando está en épocas de mucho estrés, templanza y más templanza. Y, por supuesto, no dudéis que tendrán también, su recomendación literaria, ¡cómo no podía ser de otra manera!