viernes, 17 de julio de 2015

LAS ENTREVISTAS DE SOBREVOLANDO LOS CUARENTA.

Y, volvemos con esta sección que tanto os gustó. Hoy toca presentar a otra gran amiga. Yo, la conozco desde niña. Veraneamos juntas en la misma playa y, aunque pertenecíamos a pandillas diferentes, la vida y nuestros hijos pequeños (¡la Surf Band!) nos han unido en esta etapa de nuestra vida. 

Mar Magro Espinosa
Ahora toca que la conozcáis vosotros. Seguro que a algunos os sonará de verla en la tele en las noticias. Ella, Mar Magro, es reportera de Mediaset y cubre la zona de Alicante, Albacete y Murcia. Es una persona íntegra. Guapa por dentro y por fuera. Amante de su trabajo, cuando estamos en la playa y nunca veo las noticias, le pregunto a ella y me cuenta la actualidad en vivo y en directo. ¡Todo un lujazo! Se llama Mar y aquí tenéis sus respuestas a tan "ingeniosas" preguntas...

1. ¿Cuál es la mejor noticia que has dado o te gustaría dar?
Pues ha habido muchas mejores noticias. Sobre todo las que tienen un gran componente de denuncia social y que han tenido su efecto inmediato. Esas son, para mí, las mejores. Por ejemplo, recuerdo a un niño de Murcia que tenía una enfermedad muy grave y sus padres no tenían recursos económicos para pagarle la operación en EE.UU. Nada más emitir esa noticia, se armó la Marimorena. Todo el mundo llamando para hacer donativos. Pues es niño, al final, pudo operarse. O por ejemplo, un reportaje que hicimos de unos jóvenes senegaleses que malvivían en un edificio en ruinas, muy peligroso, en Cartagena. No podían comer todos los días. Cuando ese reportaje se emitió, el Gobierno de la Comunidad de Murcia, les dio alojamiento digno en un edificio social y les buscó un trabajo. Hasta ese momento, nadie sabía que estaban allí.
 
2. ¿Cuál la peor?  
La peor noticia sin duda fue hace 4 años. El terremoto de Lorca. Ver una ciudad destrozada. Como caían los edificios, o como deambulaba la gente con mantas por las calles llenas de polvo, fue estremecedor. Estuvimos un mes allí y al final, te conviertes en confidente de todas esas personas con las que hablas y ves de muy cerca todo ese dolor. Haces tuyas sus historias. Fue duro.

3. Nos cuentas alguna anécdota del directo.
Jajajajaja. Anécdotas hay muchas. Recuerdo una vez en la puerta de la Audiencia de Alicante que tenía que hacer un directo sobre la situación judicial de la alcaldesa, Sonia Castedo. Era una noticia muy seria. Tenía que hablar sobre corrupción y lo hice, pero muerta de risa porque dos perritos se pusieron a chuparme los dedos de los pies (era verano y llevaba sandalias). Imagínate las cosquillas y mi compañera (cámara) llorando. ¡¡¡Memorable!!! 
 
4. Sobrevolar los cuarenta en una profesión como la tuya, ¿te ayuda o te ha traído algún inconveniente?
La edad... Los 40 creo que ayudan en cualquier aspecto. La experiencia es vital en el periodismo. Eso del olfato periodístico es real, pero se adquiere con los años. Me siento mucho más cómoda y segura trabajando ahora que hace 15 años, cuando empecé en T5. Después de tantos años, alguna de mis fuentes ya es fuente y amiga/o y, he vencido muchos miedos. Inconvenientes pues también. La tele es imagen y aunque, en los informativos, no debería primar ese aspecto pues al final, no deja de ser pura imagen y desde luego, no es igual una cara de 40 que una de 28. Ahora veo a mis compañeras y todas son más jóvenes, más estupendas pero, es ley de vida. Aunque la verdad, yo con 40 me veo mejor que con 20... ¡jajajajajaja!
 
5. ¿Te cuidas de manera especial para dar buena imagen en cámara?
Pues mis amigas dicen que peco de abandonada porque no me cuido la piel todo lo que debería. Pero es que me falta tiempo. Cuando acabo el día en T5, lo empiezo con el peque y a las diez de la noche, ya no tengo ni fuerzas para ponerme la mascarilla. Eso sí, el deporte que no me falte. No sabes lo que relaja el boxeo... 

6. ¿Cuál es el tópico sobre los reporteros que más gracia te hace y cuál el que más te repatea?  
El tópico que más gracia me hace….jajajajja. La imagen del periodista de los años 50 con gabardina y libreta en mano (ya estoy viendo a Cary Grant en Historias de Filadelfia) no va muy desencaminada, la verdad. Somos un poco peculiares. No vestimos ni mucho menos como C.G.  pero somos una fauna en cuanto estilo….jajajajajaja. Hay de todo y eso me encanta. Y el que más me repatea pues ese tópico de que el periodista se pasa el día con el cigarro, el café y la copa. No es verdad….Somos muchos los periodistas sanos, ¡eh! Además imagínate hacer un directo después de beberte tres gin tonics….¡¡¡ay madreee!!!
 
7. Profesionalmente hablando, ¿hacia dónde quieres dirigirte?
¿Hacia dónde quiero ir? Pues el periodista lo es y lo será siempre. Pero trabajar en un medio como este, la tele, tiene su tiempo. Es un trabajo muy intenso que juega mucho con el estrés, las distancias y eso cansa. Como he dicho antes, llevo 15 años trabajando en la delegación de Alicante y cubriendo además, Murcia y Albacete. Sin horarios y recorriendo a veces, más de 500 km. al día. Si a eso le añades un hijo de 7 años, pues la cosa se complica. Yo no aspiro a presentar un informativo, ni a trabajar en Madrid. Yo sólo quiero ejercer mi profesión, que adoro, pero de otra manera más tranquila. Así que, dentro de unos añitos (espero que no sean muchos) me gustaría cambiar de medio. La radio me parece apasionante... ¡quién sabe que ocurrirá! Un misterio.

Bueno, ¡pues ya habéis conocido a Mar! Como ya os dije, gran profesional y mejor persona. ¡Un placer en todo los sentidos!

martes, 14 de julio de 2015

¡AY, ESOS SANFERMINES!

¡Ay y ay! ¿Dónde quedaron esos sanfermines en los que los más valientes corrían delante de los toros jugándose la vida? ¡Esos encierros! ¡Esas astas! ¡Esas carreras! ¡Esos mozos empujándose por abrirse hueco entre el tumulto! ¡Ay, ay y ay!

Ahora los sanfermines, tristemente, son noticia por las tetas de las mozas. Ahora, los sanfermines, se han convertido en el Mardi Gras español sin collares pero con pañuelito rojo. Ahora, los sanfermines, ya no son famosos por sus encierros, ni por sus toros ni por la fiesta en sí. 

Ahora, los sanfermines, son famosos porque las mujeres enseñan los pechos. Ahora, los sanfermines, son famosos porque las mujeres no solo enseñan las tetas si no, además, porque dejan que se las soben todos los hombres que están alrededor. Cuantos más mejor.

¡Tantos años de lucha! ¡Tantos años de feminismo! ¡Tantos años queriendo demostrar que las mujeres no somos sólo unas tetas y un agujerito! Y ahora vienen todas las progresistas y demuestran que ahora somos más mujeres que nunca y con más derechos que nunca porque enseñamos las tetas y nos las soban todos los que quieren y nosotras con una sonrisa de palmo a palmo.

Y por supuesto, porque una concejala, representante del pueblo (¿de cualo?) se exhibe con las tetas al aire mientras otra se las mordisquea y escribe sobre ellas, "San Fermín". ¡Pobre San Fermín! ¡Ay, si levantara la cabeza!

Y, ¿esas son las progresistas? ¿Esas son las feministas? ¿Esas son las que van a luchar por nuestros derechos? ¿Esas son las que van a luchar por la igualdad? ¿Esas son las que van a luchar porque las mujeres cobremos lo mismo que los hombres a igualdad de condiciones? ¿Esas son las mujeres que van a luchar porque exista conciliación laboral? ¿Esas son las mujeres que van a luchar porque no exista discriminación sexista? 

¡¡¡¿¿Esas?!!!

Esas mujeres a mi no me representan. Esas mujeres no luchan por mi. No, gracias.

Yo no necesito, ni quiero, ni me da la gana enseñar mis peras. Yo no necesito, ni quiero, ni me da la gana que nadie, y menos un tumulto, me sobe las tetas. No. No. Y no.

La dignidad de la mujer es más grande que las peras de la concejala y todas las que se suben la camiseta juntas.

La dignidad de la mujer está por encima de fiestas, borracheras, sanfermines y partidos políticos. 

Y todas ellas, no tienen ni idea ni se imaginan lo que significa "la dignidad de la mujer", ¿cómo van a luchar por ella?

¿Qué de que hablo? Pues de ésto:






Y, cuanto más las veo más me indignan. Y, ¿esos hombres que las soban? ¿Esos hombres no tienen tampoco dignidad ni moral? Ellos, cabezas vacías, ven una teta y ¡a por ella! ¡A sobarla!

Ni ellas, ni ellos. No valen ni se merecen ninguno de todos esos ni la fiesta ni la dignidad ni la valentía que se presupone en las fiestas de San Fermín. 

No valen una mierda.

sábado, 11 de julio de 2015

EN LA GLORIA.

Ya se que en Madrid (y en el resto de España) os estáis achicharrando pero aquí, en mi paraíso particular, yo no tengo ni gota de calor ni de frío. Estoy lo que se dice vulgarmente, en la gloria. No lo puedo describir de otra manera. 

Me levanto y veo el mar. Desayuno viendo el mar. Plancho viendo el mar. Como viendo el mar. Me baño en el mar y me doro en la playa. Ceno viendo el mar y me duermo escuchándolo. ¡No puedo estar mejor!

No podía contároslo antes porque, mi cabeza de chorlito, se había olvidado el cargador del ordenador en Madrid y me quedé desconectada. Algunos resopláis pensando. "¡menos mal!" pero lo siento, el cargador ha vuelto al redil, ha hecho su trabajo y vuelvo a daros la plasta como no podría ser de otra manera. 

Daros la plasta o daros envidia que es también algo que me motiva, ¿verdad profe?

Todo es idílico si no fuera por el tonto  (o tonta) del que inventó los contenedores amarillos para reciclar en la Comunidad Valenciana. Me acuerdo de toda su familia cada noche cuando me toca tirar la basura. Lo siento por ellos. Pero es que, claramente, ese muchacho o muchacha no recicla. Y si no recicla no sabe que un mini agujero no sirve para tirar una bolsa de basura con envases de una familia compuesta por siete personas. A no ser que pensara que reciclamos envasito a envasito: ahora un tetrabrick, ahora la lata del atún chorreante, ahora la botella del suavizante, ahora la lata de mejillones en escabeche... Y tus manos, ¡pringaditas pringaditas! ¡Sólo faltaba! 



Total que todas las noches maldigo todo lo que puedo a la vez que empujo la dichosa bolsa para introducirla por el mini agujero. (¡Qué imagen, eh!)

Pero es lo único (o casi, mi querida loquita) que rompe mi tranquilidad vacacional. Todos aquellos que también me sigáis por Facebook o Instagram sabréis que ya me he leído dos libros, "El Amante Japonés" de Isabel Allende y "Gente que viene y bah" de Laura Norton. Los dos muy recomendables, sobre todo este último. 


Una vez que me haya puesto al día de todo lo que tengo retrasado, empezaré "El valle del asombro" de Amy Tan. Ya os contaré.

También fui al cine con la mayor a ver "Ahora o Nunca", la última peli de Dani Rovira. Divertida y veraniega. Este miércoles también aprovecharemos el día del espectador para ver la peli de los Minions con el pequeño. Todo familiar y veraniego.

Por hoy ya habéis tenido suficiente. Os libero. Pero no os acomodéis, que vuelvo. 

miércoles, 1 de julio de 2015

YO NO SOY LA YAYA CARMENA NI CIFUENTES


No. Yo no cojo el Metro más. Yo prefiero coger mi coche tranquilamente. Y eso que mira que soy de las que lo recicla todo y cuida del planeta. Pero no. Yo no cojo el Metro más. ¡Qué se lo queden todo para ellas! 
CARMENA
vía www.huffingtonpost.es
¿Qué por qué digo esto? No porque sea muy pija y no me pueda mezclar con la gente que coje el Metro. Normalmente es gente corriente aunque algún rarillo siempre hay. Esto es Madrid, y fauna haberla, haila ¡como en todas partes! Pero no, no es por eso.
Es porque he tenido suficiente con el paseíto que me dí el otro día para ir a recoger mi coche al taller. Un trayecto para el que. desde casa, no se tarde ni quince minutos. Pero en transporte público tardé, ni más ni menos que ¡una hora y cuarto!
Y no, tampoco quiero volver a coger el autobús. Tampoco. Que tampoco es porque me hartara de los vandazos o de pasarme la media hora cambiando de un lado al otro del autobús para no torrarme con el sol. Que los demás viajeros debieron pensar que estaba medio gilipollas y realmente lo estaba porque no conseguía plantar el culo en un asiento en el que el dichoso sol veraniego no te dejara como Moztezuma en tres segundos.
Es porque para ir de un punto a otro no va en linea recta si no que recorre cual garabato de niño pequeño la distancia entre ese punto y el otro. ¡Increíble! Que entiendo lo que amortizar el recorrido pero ¡tanto!
Pero vuelvo al tiempo que tardé en el recorrído. Un recorrido que para más inri hice a las cuatro y media de la tarde. ¡Total nada! Cuando llegué al taller, tuvieron que sacar el mocho para recibirme y después me hicieron la ola.
Cogí ni más ni menos que, un autobús, el Metro e hice transbordo para una parada al Metro Ligero y con todo y con eso, después anduve unos cinco minutos más hasta llegar al dichoso taller.
Sólo me faltó coger un taxi y ya puedo hacer un estudio del transporte público de la capital.
Y ya comprendo que no todos los puntos de Madrid pueden estar conectados pero vamos que espero que la Yaya Carmena no vaya con prisa o tenga la suerte de moverse sólo por el centro porque si no, se va a pasar su tiempo de mandato metida en el Metro haciendo transbordo.
Lo mismo se encuentra con Cifuentes en las escaleras mecánicas y, como algunas son tan largas, consiguen hasta ponerse de acuerdo y todo y así nos limipian Madrid y nos conectan mejor con transporte público.
Pero vamos que por mi no corran. Que yo ya estoy en mi paraíso particular y que por mi, que pueden esperar hasta septiembre. Que aquí lo único que cojo es el ascensor para bajar a la playa y no echo nada de menos ni al Metro, ni a la EMT, ni a la Yaya Carmena, ni a Cifuentes. Que me esperan en septiembre, ¡qué remedio!

miércoles, 24 de junio de 2015

VIENTRES DE ALQUILER


El otro día, en uno de mis múltiples viajes con el coche a recoger o a llevar a algún niño a algún sitio, iba escuchando la radio y hablaban sobre la Maternidad Subrogada o lo que conocemos comunmente como “vientre de alquiler”

Aquí en España no está permitido. Vamos, que es ilegal pero, en muchos países se permite y está legislada.
En países civilizados tienen leyes que no permiten que se cobre por ese servicio para que no se convierte en explotación del rico sobre el pobre. Pero, en aquellos en los que los derechos humanos están mal valorados (por decirlo finamente), las mujeres pobres “abusan” de sus cuerpos y utilizan su útero para gestar los hijos de otros que solamente pagarán el “servicio” siempre y cuando el embarazo llegue a término y sobre todo, a buen término. Esto es que si el niño no está sano, no pagan y no se quedan con él. Por muy hijo suyo que sea aunque haya sido gestado en un vientre de alquiler. Incréible. Imperdonable. Inaceptable.
Me asombra cada día la capacidad del ser humano para ser un auténtico monstruo.
El caso es que aquí en España existen unas mujeres, feministas, constitucionalistas y filósofas,  que están en contra de esta actividad pues consideran que la mujer vuelve a ser utilizada como un objeto y por eso llaman a su campaña en contra de esta práctica, “No Somos Vasijas” Aquí podéis leer su manifiesto donde explican claramente su postura.
Por supuesto, existen opiniones para todos los gustos. Yo, particularmente, no tengo criterio para posicionarme. Sí es cierto que sería incapaz de darle a nadie un bebé que he sentido dentro de mi vientre durante nueve meses. La relación que se crea entre una madre y ese ser que habita en tus entrañas es increíble así que, no creo que pudiera ser nunca un vientre de alquiler.
Sin embargo, lo que sí tengo claro es que, en el caso de que no hubiera podido tener hijos, y teniendo claro que los quería, no se si la opción elegida hubiera sido un vientre de alquiler. Creo, porque de estas cosas no se puede estar segura, es que sí adoptaría.
Hay muchísimos niños en el mundo esperando a un padre y a una madre. Esperando una familia que los quiera. ¿Por qué no adoptar? ¿Por qué un vientre de alquiler? La única respuesta que se me ocurre es que quieres un hijo de tu marido y tuyo. Un hijo que se parezca a vosotros. Con nuestros genes. Pero, ¿en un vientre que no es el tuyo? No lo tengo claro.
Al adoptar consigues dos objetivos muy importantes: darle una familia y sobre todo, un futuro, a un niño que lo necesita y, cumplir tu sueño de ser madre y padre. El sueño de ser padres. De formar una familia.
¿No es más constructivo? ¿No es más razonable? ¿No es más humano?
No quiero entrar en temas éticos porque, es un tema suficientemente delicado como para abordarlo desde aquí pero, ¿no es más humano adoptar?