martes, 15 de julio de 2014

Desafío - #12WeeksOfSummer

¡Aquí viven piratas! ¡Y piratas de los malos!

Cuando hondea la bandera pirata en nuestra casa, es señal de que el verano ha comenzado y los piratas habitan la casa.

Y cuando los piratas habitan la casa, no se duchan todo lo que deberían, cenan casi siempre de bocatas, se acuestan tardísimo, casi todos los días toman helado o batido de helado, se pasean con sus amigos, juegan partidos de fútbol, bailan en el agua, "pescan" conchitas, montan en patinete sicodélico, piden todos los días "sólo dos euros"...

Y la madre pirata accede a todo con mejor o peor cara porque piensa que ya les tocará quitarse el parche del ojo y la cara de malo cuando el verano pase y el dichoso otoño nos obligue a ponernos el traje de manga larga y quitarnos la chancla.

Pero eso es lo que tienen el verano y vivir en una casa pirata...



miércoles, 9 de julio de 2014

LOS FINALES FELICES


¡Ya está bien! Me gustan los finales felices pero lo que más me gustan son, ¡los principios felices!

Sí. Se me ha cruzado el cable al terminar el último libro de Luz Gabás, “Regreso a tu Piel”, que os recomiendo encarecidamente porque está fenomenal. Pero, aunque suene contradictorio, me ha cabreado enormemente al quedarme en el comienzo de la historia de amor contemporánea. Y no os quiero jorobar el libro porque es preferible que os lo leáis.
Pero es que, el “fueron felices y comieron perdices” me toca las narices porque yo quiero saber todo y más: cómo se comieron las perdices. Quién las cocinó. Las comieron con las manos o con tenedores. Perdices con chocolate o escabechadas. Fregaron los platos juntos y tuvieron revolcón, con Mistol o con Fairy. 

¿Me explico?

Sin embargo, en casi todos los libros por no decir todos, te cuentan las dificultades de las dos personas hasta que por fin, consiguen estar juntos y quererse libremente. Y te dejan justo en el primer beso. ¡Qué coraje!

Creo que por eso me gustó tanto la serie “Velvet” porque, desde el very beginning, los protagonistas se pegan el gran besazo en el primer capítulo ¡y se separan en el último!

¿Me vuelvo a explicar?

Así que, queridos y admirados escritores, dejarnos disfrutar de esas historias de amor tan bonitas. Aunque no sea desde el principio del libro. Pero, por favor, no nos dejéis con la miel en los labios. Que yo estoy sobrada de amor pero ya sabéis que nuestros maridos, o al menos el mío, el romanticismo no es lo que lleve innato en sus genes. Más bien todo lo contrario. Y estamos, o estoy, necesitada de cursilada romanticona en la que el hombre se desvive por enamorar a la mujer, señora o señorita con todo tipo de malabarismo novelado.

No digo yo que me gusten los libros de Danielle Steel. No estamos hablando de eso.

Estamos hablando de buena novela pero con historia de amor entrecruzada. Best Seller o no. 

Pero no me quiero eternizar ni enrocar. Estoy segura que me habéis entendido. 

Pues eso. Que me empiezo otro libro a ver si esta vez tengo suerte y voy ¡hasta el infinito y más allá! Que estamos en veranito, época de calor,  y se presta al achuchón tontorrón y al amor estival . ¿O no?

lunes, 7 de julio de 2014

#12WeeksOfSummer

Después de unas vacaciones obligatorias por destinos e inutilidades tecnológicas, aquí estoy de nuevo para pegaros la brasa.


Espero que no me hayáis echado mucho de menos por estar tumbados debajo de la sombrilla...

Y de eso va este desafío propuesto por CulturaFemenina desde Canadá. Mostrar cada semana una foto de nuestras vacaciones. 


Y como no podía ser de otra manera y para comenzar el desafío, qué mejor que una fotito de playa desde la terraza de mi casa donde me encuentro disfrutando. Para mí el mejor lugar del mundo donde soy realmente feliz.

Espero que os guste. Y no olvidaros que el miércoles más y mejor.

Playa de Los Arenales del Sol (Alicante - España)

miércoles, 25 de junio de 2014

MEJOR APAGAMOS LA TELE


Mil perdones por mi falta del lunes pero estoy con los churumbeles en casa rematando muchos temas y no me dio la vida para tanto.
Pero bueno, después de la excusa barata no quería faltar el miércoles también. Y pensaba de qué escribir. Porque, de las vacaciones de los niños ya tendré tiempo para escribir en casi tres meses. O de los campamentos de verano donde endosamos a los niños ya hay mucho hablado por otros blogs… Y a la que pensaba mientras hacía la comida y comía con los niños, ellos mismos me dieron el tema.
Confieso que les he puesto el “Corazón, Corazón” (por favor, leerlo con la entonación correspondiente) mientras comíamos y el mediano ha comentado: “¡no fastidies! Que en este programa siempre hablan de lo mismo. De Isabel Pantoja y su hijo.”
Y así ha sido. Y la criatura de diez años intentaba entender lo que contaban:
“Pero, ¿por qué iba a ir a la cárcel?”
Y yo se lo intentaba explicar cómo podía: “por esconder el dinero de su novio que ganaba de manera ilegal.”
Y la noticia seguía hablando de Maite Zaldivar… “pero, ¿ella que hizo mal?”
“Pues también escondió el dinero de su marido que era el novio de Isabel Pantoja”
Y el niño con los ojos como platos. Y yo sin querer entrar en detalles. “Déjalo hijo. No es un tema que entiendas.”
Y sigue el “Corazón, corazón” con la hija de Ortega Cano (que también está en la cárcel) y la pelea que tuvo mientras se tomaba una litrona en un parque.
Y los niños flipando y yo también. Pero, vamos a ver, cuando pongo ese programa lo que pretendo es que me cuenten cosas glamurosas como fiestas con mujeres y hombres estupendos como modelos alucinantes y todos felices y contentos. O casas espectaculares que nunca conseguiremos ni aunque vivamos siete vidas. O lugares maravillosos donde veranean nuestras celebridades y en las que se las ve con unos tipos increíbles, tumbados en una hamaca mientras se toman una piña colada.
Pero no. Lo que nos cuentan son las miserias más míseras de personajes que no aportan nada a nuestras vidas. Que para ver cutradas pues ya nos leemos la sección de Sucesos del periódico. ¿No?
Y ahí tan fina la presentadora intentando contarnos tanta mierda, con perdón.
Y después te pones a ver la noticias y te encuentras con lo del Tribunal de Cuentas y sus presuntamente cien enchufados. Desde el presidente y vicepresidente hasta el de UGT tienen presuntamente a familiares allí trabajando. De hecho el de UGT creo recordar que no sólo tenía allí trabajando a su mujer si no también a su ¡ex mujer!
 O si no, la Infanta Cristina o los diez mil aforados...
Lo alucino. Total, que mañana no pongo la tele para comer. Que ya lo dicen los expertos que no es bueno. Que lo mejor es hablar con los niños aunque ya nos tengamos todo contado. Que para ver lo que ponen en programas y noticias esperamos a ver la peli de turno o el dichoso Disney Channel.

viernes, 20 de junio de 2014

UN MOMENTO HISTÓRICO


Independientemente de si eres monárquico o republicano, el día de ayer era un día histórico que estudiarán nuestros churumbeles en el cole. Generación tras generación.
Y, mi vena periodística, me reclamaba en el centro de la noticia. Sí o sí.
Que duda cabe que me hubiera gustado ser y estar acreditada como tal para poder asistir, tanto a la proclamación en el Palacio de Congresos como en la recepción posterior en el Palacio Real. Pero como claramente no ha podido ser, pues me conformo con contarlo en mi blog, en mi periódico particular, y a pie de calle. Como una ciudadana más que, a fin de cuentas, es lo que soy.
Así que, desperté a la prole y al marido tempranito y refunfuñando los cuatro, me los llevé a la Plaza de Cibeles para ver pasar a la comitiva.
Llegamos allí a las once de la mañana esperando verles pasar a las once y medía pero, se retrasaron media hora más y, bajo un sol de justicia, esperamos hasta las doce.
A mi no se si me impresionó tanto la comitiva real como los gritos, los vítores y la exaltación de las personas que me rodeaban. Sinceramente, no me lo esperaba y de hecho, hubo incluso un momento que me asusté pensando que estábamos allí con los niños y a ver si iba a aparecer un loco fanático… que nunca se sabe.
Llegaron incluso a tararear el himno. Impresionante.
Yo no soy muy efusiva ni para lo uno ni para lo otro con lo cual, ciertamente, me impactó ese fervor monárquico tanto como me impacta la bronca que luego, sobre las ocho de la tarde, se montó en Sol con los republicanos.
Hice muchas fotos que seguro os gustará ver aunque ya estamos todos un poco saturados de fotos, vídeos, programas interminables, comentarios a tutiplén, opiniones para todos los gustos, los que aplauden, los que no, lo que llevan pajarita, los que no llevan corbata, el que lleva los vinos para promocionarlos, la que saca una foto a destiempo…
Ahora que, sin duda, y sabiendo lo que son dos niñas de ocho y siete años, toda mi admiración para esas criaturas que aguantaron estoicamente y con una educación intachable. Y a su madre, ahora Reina de España, por actuar como actuaríamos cualquiera: como una madre pendiente de sus hijas independientemente de tu situación y condición.
Dicho queda. Ahora, ¡las fotos!