martes, 7 de junio de 2011

"EL SEGUNDO MUNDO"

De verdad que, en toda esta Crisis del Pepino, existen varios temas que se me escapan.
Primero, como toda una senadora alemana puede echar el pico a pacer de esa manera y luego ¡ni siquiera arrepentirse!
Segundo, de qué manera tan absurda, categórica, definitiva, no sé qué adjetivo utilizar, alguien acusa a algo o a alguien y ya, todo está perdido. Sin remedio. Y sin pruebas que lo avalen.
Tercero, cómo se puede permitir que toda esa cantidad de frutas y hortalizas sanas se tiren a la basura teniendo en cuenta la cantidad de gente que no tiene ni siquiera para comer. ¡Y no hay que irse a África! Aquí en España también hay gente, niños, pasando hambre.
Cuarto, entre todas las personas que nos dirigen y que, supuestamente, son tan inteligentes, ¿a nadie se le ocurre una mejor opción que tirar toda esa comida? ¿Comida que está en perfectas condiciones para el consumo humano?!!
No sé. Claramente algo se me escapa. Deben ser todos los temas burocráticos. Si no, no logro entender por qué ninguna ONG se ha puesto en contacto con los agricultores y les ha dicho: “Si me lo das, en vez de tirarlo, yo lo utilizo”
Duele el corazón al saber la de gente que está sufriendo, la de niños que no tienen que llevarse a la boca y el resto, tirando la comida porque una mema alemana ha decidido que el pepino español mataba a sus conciudadanos.
Yo, desde luego, que si fuera esa tristemente famosa senadora, estaría totalmente destrozada por las consecuencias de mis palabras. Porque, malo es que se arruinen los agricultores españoles, pero más vergonzoso es ver como se tira comida cuando parte de este mundo no tiene nada con lo que alimentarse.
Tendríamos que preguntarle a toda esa gente, que esperemos no se enteren, qué piensan de que tanta comida se esté quemando en los vertederos cuando sus hijos se mueren literalmente de hambre.
No cabe duda de que efectivamente existe un gran desnivel entre el primer y el tercer mundo. Y que ese desnivel es muy difícil de superarse principalmente porque a nadie le importa de verdad que se supere pero, ¿dónde está el segundo?  ¿Dónde se ha quedado “el segundo mundo” en el que reina el sentido común, la prudencia, la humildad y el compañerismo? ¿Dónde y cuándo lo hemos perdido? ¿A alguien le importa de verdad?

2 comentarios:

  1. El segundo mundo no sé donde está, pero el sentido del humor sigue vigente. El otro día oí en la radio hablar de nuestro pepino como "ese falo de la huerta que eyacula veneno" ¿qué te parece?

    ResponderEliminar
  2. Bien! parece que te vas posicionando y encontrando tus fuentes de inspiración!
    Voy a opinar, creo que subyacen dos razones:

    la primera sanitaria y de confianza, es decir. ¡Si nadie del primer mundo quiere nuestros "sospechosos" pepinos -por mucho que nosotros confiáramos en ellos- ¿cómo se los envías al tercer mundo? Nadie se arriesgó.

    La segunda razón es económica, si los pobres comerciantes y productores de pepinos, regalan el pepino que no venden... ¡quién compraría alguno si los estuvieran regalando!...

    Que conste que yo pensé lo mismo de las ONG's...

    ResponderEliminar

Me hace mucha ilusión conocer vuestra opinión. Por favor, déjame un mensaje. Gracias.