lunes, 26 de septiembre de 2011

BULNES

Este fin de semana hemos estado con unos amigos en Asturias. Ha sido un fin de semana muy agradable donde hemos comido de muerte y hemos hablado de lo lindo.

¡Y no sólo eso! Hemos vivido toda una aventura con un perro perdido.

El sábado por la tarde, nos acercamos al Funicular de Bulnes que te lleva al pueblo de Bulnes y te permite  ver el Naranco. La mala pata es que ya estamos en temporada baja y el funicular cierra a las seis.

Eran las siete y con la frustración de no haberlo conseguido, vimos como un perro nos rondaba. Estaba perdido y/o abandonado y con mucha hambre.

Le dimos algo de comer y llamamos a la Guardia Civil. 

Vino un guardia muy amable amante también de los perros que nos indicó que, lamentablemente, él no podía ayudarnos por ser sábado. 

Total, el perro acabó durmiendo en el jardín de mi casa. 

A la mañana siguiente, buscamos un veterinario de guardia para que leyera el chip y pudiéramos localizar al dueño.

Lo encontramos, tanto al veterinario como al dueño que la verdad, ni se había enterado que el perro se había perdido.

Según decía, el perro estaba en una finca de Panes cuidando vacas. Debe ser que se escapó y terminó a 30 kilómetros en Bulnes. Ni siquiera se preocupó por venir al buscar el perro. ¡Se lo llevamos nosotros a Mieres!

El caso es que claramente no estaba muy interesado en el bienestar del perro. 

Entonces, ¿por qué lo tienes? ¿por qué te gastas dinero en ponerle el chip? ¿por qué das tus datos para que te localicen si se pierde el perro? 

Si cuando te encuentras un perro abandonado debes llamar a la Guardia Cívil, ¿por qué no llevan ellos un lector de chip y devuelven ellos al animal?

De toda la aventura saqué en conclusión varias cosas: 

Que el perro era un escapista. ¡Incluso se nos escapó varias veces a nosotros y todavía no sabemos por dónde ya que el jardín está completamente vallado!

Que la Guardia Civil no puede realizar bien su trabajo, aunque quiera, porque carece de medios. 

Que se debería realizar un test psicológico o algo parecido a todo aquel que quiera cuidar de un animal porque claramente ¡no todos estamos preparados y somos lo suficientemente responsables!

Que la gente tiene mal gusto al ponerle nombre a los animales. Nosotros le llamamos Bulnes por donde le habíamos encontrado y ¡se llamaba Franco!

Que definitivamente ¡no quiero tener perros en mi casa!

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Me hace mucha ilusión conocer vuestra opinión. Por favor, déjame un mensaje. Gracias.