jueves, 3 de noviembre de 2011

ERES TU

Casi me parto de risa hace un ratito cuando mi hijo pequeño de tres años mientras se duchaba, ha decidido darse un “gustito” poniendo la ducha hacia arriba de tal manera que el agua le daba en todo el culete y en sus partes púdicas. 

¡Tan pequeños y tan ingeniosos! Y es que, según nos vamos haciendo mayores, vamos perdiendo el ingenio. No hay nada más que ver y oír, como claro ejemplo, al Papandreu y su referéndum. ¡El colmo del ingenio!

¡Qué época! Desde luego que no tiene desperdicio.

Y hablando de épocas, mi marido que como recordaréis me quiere mucho, me llama rancia porque me chifla la canción “Eres tú” de Mocedades.

A mí me retrotrae a un periodo de mi vida, cuando tenía alrededor de 8-10 años, muy bonito. 

Mientras la escucho, cierro los ojos y estoy en la casa de mis abuelos. El radiocasete de mi tía Adela con la cinta de Mocedades puesta y sonando a todo trapo. Veo la ventana de la cocina que da al patio de luces al que siempre me ha encantado asomarme, un poco al estilo de la “Ventana Indiscreta” pero sin asesinato. Aparecen mis abuelos. ¡Cuánto amor en sus miradas! Mis tíos solteros con sus pantalones vaqueros pesqueros remangados hacia arriba, sus calcetines blancos de deporte y los zapatos negros. El olor de la comida de mi abuela. Mmmmmm.  Y alegría. ¡Mucha alegría! Siempre alegría.

Así que, ahora, todas las mañanas mientras vamos al colegio, les pongo el “Eres tú” a mis niños a todo volumen e intento trasmitirles todos mis recuerdos y la misma alegría. No sé si lo consigo pero lo cierto es que la canción les gusta. Y la cantan. Y para mí es un placer.

De todas formas, que diferentes son las perspectivas, las vivencias, los recuerdos para cada uno. Para mi marido, aquella época de finales de los 70 es una época oscura y fea. No cabe duda que nos llevamos siete años y eso hace que yo, en aquel momento,  fuera una infantil e ingenua niña y el un díscolo adolescente. Pero lo que para mí es blanco, alegre y  soleado para él es gris, triste y nublado. ¡Qué cosas!

Seguramente no fue mejor época que esta. También se vivía una crisis económica, estábamos en plena transición y los asesinatos de ETA en su momento más álgido pero la visión de un niño lo cambia todo y lo viste de un halo de inocencia, de ingenuidad, que no tengo la seguridad o la certeza que deberíamos perder a medida que envejecemos. 

Como siempre, las comparaciones son odiosas. ¡Vivamos el momento y cantemos: “ERES TU COMO EL AGUA DE MI FUENTE. ERES TU, EL FUEGO DE MI HOGAR"!!!!!!!!!!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Me hace mucha ilusión conocer vuestra opinión. Por favor, déjame un mensaje. Gracias.