jueves, 26 de mayo de 2011

PUERTA DEL SOL PRIMERA PARTE

Ayer decidí irme a la Puerta del Sol para contemplar in situ el movimiento 15M y a todos los “indignados” que están allí acampados.
Cuando llegué tuve la suerte que empezaba una de sus famosas asambleas. Eran las 11 de la mañana y a pleno sol, por lo menos a unos 25 grados, mientras algunos voluntarios echaban agua con sprays, otro repartían naranjas y otro, protector solar (no testado en animales por supuesto).
Una chica, micrófono en mano, explicaba los signos que tenían que hacer los asistentes para notificar si estaban de acuerdo con lo que se comentaba (manitas levantas y agitadas), si no lo estaban (manitas en alza y cruzadas), si no se oía (el típico de la oreja)… Bueno, todo un repertorio que las personas allí congregadas cumplían al dedillo.  A ambos lados de la locutora-presentadora-moderadora, dos chicas traducían todo lo que ella decía al lenguaje de signos.
Pidió a todas las personas que quisieran hablar que fueran respetuosas, que no fueran sexistas y que se expresaran correctamente (entiendo que no dijeran tacos).
Luego comenzaron los turnos de cada una de las carpas que allí se han ido creando. Ellos no las llaman carpas pero ahora mismo no recuerdo el nombre exacto. El caso es que comenzó la de Medio Ambiente, siguió la de Feminismo, la de Proyectos a Largo Plazo…
Un chico comentó lo que había que hacer en caso de desalojo por parte de la Policía Nacional. Siempre mantener la calma y agarrarse los unos a los otros por los brazos. Resaltaba el no utilizar la violencia.  
Otro pidió que no se hiciera caso de la rumorología local ni tampoco a lo que dijeran los medios de información pues no estaban contando las cosas como eran.
Otros proponían una huelga general, de consumo y algo más que no recuerdo.
Claro está, las feministas hablaron de sexo y reproducción libre. Esto es, aborto libre.
En otro lado de la plaza, han instalado otro micrófono al que se sube para hablar todo aquel que considere que tiene algo que decir. Independientemente de lo que sea. Escuché a dos. El primero volvió a insistir en que los políticos corruptos no se puedan presentar en ninguna lista. Algo bastante lógico pero que nuestras leyes no contemplan. Y el segundo, comenzó hablando de un pacto o tratado. No me acuerdo exactamente. El caso es que el chico que parecía bastante puesto en el tema, quiso relacionar la extrema derecha de Mussolini con el terrorismo de ETA pasando por la muerte, según él, asesinato, de Juan Pablo I. ¡Demasiado para mí!
Seguí mi periplo haciendo fotos de carteles y pintadas que me gustaban y por supuesto, de la asamblea. Algunas las iré colgando para que las veáis.
Fue toda una experiencia. Puede ser que llegue a algo o que sólo quede en agua de borrajas. Pero de cualquier manera, había que verlo.
En el próximo post, os daré mi perspectiva. Hoy os he contado, con toda la objetividad que he podido lo que vi. En el próximo, lo que pienso.

martes, 24 de mayo de 2011

TÓPICOS

No me gustan los tópicos porque suelen ser injustos. ¡Gran topicazo! Pero es que el otro día el mediano (sí, el que me escondió el reloj) cumplió a rajatabla uno de esos topicazos que no por injustos, dejan de ser ciertos.

El caso es que estaba entre las dos camitas de los niños dándole el biberón al pequeño que tiene dos estupendas manos que pegan y empujan pero que, debe ser, no están capacitadas para sujetar el biberón, cuando el mediano detrás de mí, comienza su reflexión profunda y nocturna:
-          “Oye, mamá, siempre me hago una pregunta, ¿de dónde salen los mocos? Porque yo siempre ando quitándomelos pero siguen saliendo más".
Yo, ante semejante cuestión, le contesto:
-          “No te preocupes. Cuando veas a tu padrino (mi hermano mediano) le haces esa pregunta de Nobel. Que él es muy listo y muy guarro y seguro que te puede contestar mejor que yo”
Sin embargo, el niño no contento con su sesuda reflexión, siguió dándole al coco:
-          “Mamá, si un padre es alto, ¿el hijo también tiene que ser alto?”
-          “Pues no tiene por qué” contesto yo “pero suele ocurrir que entre los padres y los hijos existan parecidos”
-          “Estoy pensando en qué cosas coincido con Papá. Por ejemplo, nos gusta sacarnos mocos, tirarnos pedos y eructos… ¡Ah! Y somos chicos. Contigo sólo coincido en que nos gusta la leche”
-          “¡Menos mal!”, pensé yo para mis adentros.
Gracias a Dios, el pequeño terminó de beberse el biberón y pude salir por patas por miedo a otra de las preguntas del niño. Voy horrorizada hacia el salón donde estaba mi marido y le cuento la conversación que acabo de tener. Y es aquí, donde ya se me cayeron los palos del sombrajo, cuando me responde mi marido:
-          “Normal. Hemos vuelto del cine haciendo una competición de eructos”
Pero ¡¿cómo puede ser?! Estoy segura que no todos los padres son como mi marido. Que los hay normales y que son la mayoría. Pero, al final, los hombres son hombres y lo del eructo, el pedo, el moco pues les hace tanta gracia. Nunca he conocido a ninguna mujer que reconozca abiertamente todas esas cochineces y se mofe de ellas. Bueno, miento…
En el cole, a “Miss Eructos”, gran amiga mía, le encantaba hacer competiciones con los chicos a ver quién decía más letras del abecedario eructando… Pero vamos ¡no es lo normal! Estábamos en el cole, éramos pequeñas y ésta, era una pieza de cuidado.
¡Tremendo topicazo y tremenda certeza de que las diferencias existen y desde pequeñitos!

jueves, 19 de mayo de 2011

TWITTER


Tengo una amiga a la que he nombrado varias veces como la “Reina de las Nuevas Tecnologías” que  me ha dado una clasecita de Twitter.

Ya tengo mi perfil con foto incluida y ya he escrito 3 tweets. Tengo 4 seguidores y sigo a 14 personas entre amigos, Arturo Pérez Reverte, Isasaweis, varios blogs... He puesto como nombre Volar40 porque claro si ponía “sobrevolandoloscuarenta” se acababan los 160 caracteres. No me gusta mucho el nombre así que, ¡se aceptan sugerencias!
El caso es que intento actualizarme. Intento meterme en ese mundo por varias razones. Por un lado me gustaría, según progreso en el blog, darle a conocer. Y por otro lado, puede ser una forma nueva de buscar trabajo. Ya sabéis que el mundo está cambiando, y también se amplían los métodos.
Pero lo que os quería contar es lo difícil que me resulta entrar en el juego.  Os lo explico.
Cuando me abrí el perfil de Facebook me gustó contactar con gente que hacía tiempo que no veía o que incluso, tenía totalmente perdido el contacto. Pero nunca entré, ni entro, en el juego de escribir a todas horas, o tener la granja virtual, ni adherirme a casi ningún grupo. No por nada si no  porque no va con mi carácter.
Y con Twitter me está pasando lo mismo. Realmente hay personas conectadas todo el día que te cuentan su vida al minuto e incluso, ¡te dan las buenas noches con besito y todo! Un ejemplo: Arturo Pérez Reverte el otro día en un ratito tenía escrito unos ¡10 tweets!
¡A mí eso no me sale! Por ahora me veo incapaz. No sé más adelante pero entrar hasta ese nivel tan personal, me resulta dificilísimo. Sobre todo con gente que no conoces de nada.
También me da miedo la crítica feroz del desconocido. Esa que se permite decirte cualquier barbaridad gratuitamente. ¡Igual que te manda besitos, te suelta las coces!
Así que seguiré poquito a poquito. Ampliando temas en el blog. Ampliando seguidores (conocidos de momento) en Twitter y afianzándome con las Nuevas Tecnologías que espero me abran las puertas del “Nuevo Mundo”.

jueves, 12 de mayo de 2011

LA LECCION DEL NIÑO

El otro día mi hijo mediano quiso darme una lección y ¡me la dio!. Os cuento la historia.
Llegué a casa por la tarde, después de haber pasado un rato en el jardín, con prisas por preparar la cena, bañar a los niños, corregir deberes, darles la cena, acostarles y engancharme a la serie que tocara ese día. Vamos ¡una tarde cualquiera de una madre cualquiera!
Con las prisas por hacerlo todo rápido y que se acostaran a las nueve y media, dejé mi reloj encima de la mesa del salón.
Sólo un inciso para contaros que el reloj es de los caros y me lo compré con el finiquito que me dio la empresa cuando me acogí al ERE. Pensé que no había mejor forma de celebrarlo que comprándome un reloj de los buenos.
Total, que yo al reloj pues ¡le tengo cariño!
Como el niño es tan desastre como su madre, dejó también los deberes encima de la mesa y al cogerlos, el padre le dijo: “ Cuidado con el reloj de tu madre que la desastre lo ha dejado tirado y se le va a caer y se le va a romper”
Otro pequeño inciso para haceros notar que mi marido es muy positivo y nunca tiene ninguna mala crítica que hacerme…
 El niño, en ese momento, pensó: “Voy a darle una lección a mi madre” y escondió el reloj en su estuche.
Al día siguiente voy a ponerme el reloj ¡y no está en su sitio! Casi me da un paraflús. Estuve todo el día buscando el dichoso reloj. Tirada por los suelos mirando en los sitios más extraños. ¡Hasta con una linterna de Nemo en la boca como los del C.S.I.! Llegué incluso a pensar en rebuscar en la basura por si lo hubiese tirado. Recé a todos los santos que conozco. Le até los cojones (con perdón) a San Agapito y no se los pensaba desatar hasta encontrarlo. Como en las pelis, hice todo un retroceso de todos los pasos dados el día anterior para calcular dónde me lo podían haber robado o dónde lo podía haber perdido.
Y en ese retroceso mental que me costó la única neurona sana que tengo, recordé que yo había subido con el dichoso reloj del jardín y que por tanto, tenía que estar en casa.
Empecé a sospechar. El padre, inocente, me dijo: “No. Los niños no son capaces de esconderlo” Pero yo la verdad, es que estaba mosca.
Así que, me fui a buscarles  al colegio. Al llegar no le dije ni hola. Me tiré directamente a por el niño y le pregunté por el reloj. Todo orgulloso me contestó: “Te lo he escondido para que la próxima vez no lo dejes por ahí tirado” Casi lo mato.
Lo malo no fue eso. Lo malo es que también reconoció que me había hecho lo mismo con un par de zapatos que me tiré otro tanto buscando.
Y el reloj, malo pero los zapatos ¡ni se tocan!

viernes, 6 de mayo de 2011

ALGO INCONGRUENTE

Me resulta algo incongruente que una persona que ha recibido el Premio Nobel de la Paz suba su popularidad porque haya dado la orden de matar a un terrorista.
Cierto es que, incluso el propio galardonado comentó durante su discurso no con estas mismas palabras claro,  que no sabía que había hecho para merecer tan distinguido premio.  En sí era todo algo sin sentido.
Bajo mi punto de vista, la única razón para que recibiera el nobel es que es el primer presidente negro de los Estados Unidos de América. Pero puedes ser el primer presidente negro y ser un perfecto capullo, violento y no tener nada de pacifista. No es que lo sea pero pudiera haberlo sido.
Tampoco quiero decir que el asesinado no se lo mereciera pero, también se los merecen otros muchos que seguro que nos vienen a todos a la cabeza y que también tienen como mérito haber acabado con la vida de muchos inocentes, y no por eso entramos en su casa y les descerrajamos un tiro. ¡Aunque no nos falten ganas!
Todo me resulta incongruente. Parece que de alguna manera peculiar se está dando la vuelta a la tortilla y donde supuestamente somos un modelo de civilización o la civilización número 1 en la que el mundo se mira, nos convertimos en incívicos. Y los supuestos incívicos se vuelven a través de Facebook y Twiter, armas totalmente pacíficas, en mártires por la democracia.  
¡Qué follón! Cada día entiendo menos de que va todo en general.
Y para colmo he quedado con mi amiga la “Reina del Facebook”, que ya no es la reina del Facebook si no de las nuevas tecnologías, para que me enseñe a utilizar Twiter. ¡Y todo para conseguir más seguidores! Que vosotros no me hacéis ni caso ¡leñe!

martes, 3 de mayo de 2011

LOS MISERABLES

Como ya os comenté, este pasado viernes fui a ver con mis amigas Los Miserables y no tengo más que palabras de alabanza. ¡Me encantó! La había visto hace 20 años en Estados Unidos y ya, en aquel momento, me impactó. Era mi primer musical y todo, la música, el escenario, el teatro, los actores, todo, me dejó con la boca abierta.
Pero no tenemos nada que envidiar. Estuvo todo estupendo y volví a salir del teatro con la carne de gallina y los pelos de punta. No lloré como mi amiga Matahari cuando la vimos hace 20 años pero me emocioné mucho.
Luego fuimos a cenar y charlamos de lo divino y lo humano. Esos momentos tan agradables de cuatro amigas saltando de conversación en conversación sin un momento de respiro y con ese buen sabor de boca de no dejarte nada en el tintero. ¡Aunque lo llenaremos de tinta para la próxima!
Me sorprendió que no comentamos nada de la boda real celebrada el viernes.  Esa en la que la novia parecía que se había comprado el traje en los Saldos Arias. Estaba guapa porque lo es pero si hubiese sido un poco más original en el vestido, se habría lucido mucho más. Era un traje tan visto que según salía del coche te quedabas tal cual.
Cierto es que para gusto los colores pero, no sé, era todo tan soso, ¡tan inglés! Ahora, que nos falta por ver a la otra Kate, a Kate Moss.  Esa seguro que nos deja con la boca abierta por unos días y ya no podremos decir que era todo “tan inglés” porque seguro que da una verdadera lección de estilo.
Y empezamos el fin de semana con un “miserable” y lo cerramos con otro. Ya han encontrado, matado y lanzado al mar al mayor terrorista del mundo, Osama Bin Laden. Se lo han cargado sin más miramientos. Sin más derecho a juicio ni réplica aunque, por lo visto, le dieron la oportunidad de rendirse antes de dispararle un tiro en el ojo izquierdo. En este caso, la presunción de inocencia estaba más que presunta. Y lo han enterrado en el mar, por supuesto después de cumplir con las tradiciones islámicas, entiendo que para que no haya sitios de veneración por parte de sus seguidores.
En Estados Unidos lo han celebrado por todo lo alto. Gente en Times Square de fiesta y con pancartas con “Obama 1, Osama 0”.
Yo creo que en este caso, la prudencia debería ser otra. El mundo islámico anda bastante revuelto y al contrario que esa pancarta de Times Square, pienso que nos llevan ganando (por seguir el mismo símil) desde hace tiempo. No hace falta recordar Nueva York, Madrid y Londres.
No me gustó ver, cuando ocurrió el atentado contra las Torres Gemelas, a gente echada a las calles en países árabes celebrando la muerte de miles. Pero tampoco me gustó comprobar ayer que, independientemente de la vestimenta, la cultura, el país o la religión, siempre existe gente dispuesta a celebrar aquello que es mejor callar o dejar pasar.