miércoles, 13 de julio de 2011

ARENA, MAR Y BUENA MUSICA

Sigo aquí viva y coleando. Sigo con mi vida zen. Mi vida completa rodeada de arena, mar y buena música... Al menos durante la hora que me dedico a andar por la playa para bajar la chicha. Sí, esa que ya os he comentado alguna que otra vez y que sigue perenne agarrada a mi estómago sin querer soltarse. Y mucho menos ahora que, de vez en cuando, la relleno con horchatita. ¡Cómo me gusta la horchata!

Pues eso. Que durante una hora al día sigo con mi vida carente de todo y llena de arena, mar y buena múscia. El resto del dia me dedico a intentar que cinco niños, algunos ya adolescentes, no se asalvajen más de lo debido. ¡Qué lucha! Pero que diferente se ve esta lucha desde la playa. Con la brisa dándote en la cara mientras le gritas al que sea que no te eche arena, que no te salpique, que no se aleje, que, que, que... ¡Qué "pesaos"!

Y ellos felices como lombrices. Corriendo, salpicando, peleando...

Luego llegará el invierno y los momentos carentes de arena, mar y buena música ¡que tanto echo de menos!