viernes, 30 de septiembre de 2011

DIO PARA MUCHO

La visita al centro para ver el Mercado de San Miguel, dio para mucho.

No sólo disfrute del mercado y me peleé con la histérica al volante y el TomTom, también presencié el entierro de la escuela pública ¡con música y todo!

Los chorrocientos mil que están animándote a que vendas todas las alhajas que tengas, incluidas las de la abuela porque, ahora en tiempos de crisis, lo que da dinero es el oro.

Los que están en la Plaza Mayor con un traje de torero y otro de sevillana. Entonces llega la pareja de turistas y a él le clavan una montera, a ella un moño de flores y les colocan detrás, asoman sus cabecitas y les hacen la foto. ¡Lo que espabila la mente un periodo de carencias!

Ahora que para espabilaos, el mendigo que está en la calle Preciados. Sentado en el suelo junto a su perro tiene cinco carteles: en el centro “Por lo menos soy sincero”. En el extremo de la derecha “para cerveza”. Junto a ese “para vino”. Luego “para whisky”. Y, por último, “para reseca” Y tú echas la monedita en el que prefieras. En mi caso, el euro se lo di para la resaca. Prefiero alimentar la curación que no los vicios. El caso es que, el señor es super amable y de hecho tiene también una página web que os recomiendo: www.LazyBeggers.com ¡Y hablan inglés!¡Y están en Facebook!(No os perdáis las "Preguntas Frecuentes"

Yo es que veo estas cosas y me alimentan el alma, el espíritu, la mente. ¡Qué gente tan creativa!

Pero no sólo alimenté la mente ¡me pegué un desayuno de primera! En Le Pain Quotidien. Un capuccino y una tartaleta de chocolate negro que fue directito a la panceta. Pero ¡que me quiten lo “bailao”!

jueves, 29 de septiembre de 2011

LA RUTA DE LOS MERCADOS: MERCADO DE SAN MIGUEL

Tal y como ya os comenté, el “Movimiento Maruja” ha seguido con su Ruta de los Mercados. Esta vez ha tocado el Mercado de San Miguel en la plaza de San Miguel nº 1 junto a la Plaza Mayor.

Si el de San Antón me gustó mucho, el de San Miguel me ha encantado. 

Por dentro los dos son muy bonitos y los puestos de comida son bastante parecidos, pero el edificio, el exterior del de San Miguel, es precioso.

He vuelto a oler todo y a alimentarme sólo con el olfato. Además estaban grabando no sé si una peli o un documental porque a mí las chicas, la verdad, no me sonaban de nada, pero ha estado divertido ver todo el circo que montan.

Lo malo ha sido llegar hasta allí. Por razones que no vienen al caso, me ha tocado ir en coche y ha sido ¡una auténtica locura!

Yo me pregunto y perdonarme que diga palabrotas pero ¿qué coño le pasa a algunos conductores con el pito? A la que te descuidas ya están pitando. Y no un “pi” tranquilo si no, ese “pppiiiiiiiiiiiiiiiii” desagradable e histérico. No hay cosa que me cabree más. (Bueno, sí hay cosas que me cabrean más pero ahora no tocan)

Siempre me dan ganas de bajarme y gritarle que por qué no se toca él el pito y se lo espachurra un poco a ver si así se relaja dando por hecho, erróneamente, que el que toca el pito es un hombre. 

Así que, cuando descubro que la que toca el jodío pito no es un hombre si no que es una mujer histérica, todavía me encabrono más. No es un tema machista que a los hombres se lo permito y a las mujeres no. Es que, las mujeres estamos por encima de eso. ¡De la violencia al volante! Y de la violencia en general.

Para colmo, iba siguiendo al puto TomTom que desde luego que es tonto ¡pero de baba! La de vueltas que he dado hasta que he visto un parking y he dejado al coche y al TomTom de los cojones.

¡Y todo eso en el mismo minuto! Mientras me pitaba la histérica y el TomTom me mandaba por sitios inimaginables, me llaman de casa para algo sumamente importante (que tampoco viene el caso) 

Al entrar la llamada, he perdido la visión del GPS y por tanto, he tenido que ir más lenta que es cuando, la histérica me ha pitado.

Todo ha quedado en una anécdota cuando he llegado al mercado que os recomiendo sin duda. 

¡Y la tienda que está enfrente! Tiene láminas chulísimas. Os dejo la dirección web para que le echéis un vistazo: www.callatelaboca.com

Lo dicho. ¡Me callo!

martes, 27 de septiembre de 2011

VIDAS MEDIOCRES


El otro día leyendo un artículo de no sé quién en no sé cuál revista, hablaban sobre llevar una “vida mediocre”

Y yo, medio dormida porque estaba leyendo en la cama, apunté a oscuras la siguiente pregunta: “¿qué es una vida mediocre?” (pregunta profunda donde las haya)

Puestos a analizar, para muchas personas, mi vida puede ser totalmente mediocre: niños, casa, trabajo dentro o fuera de casa, familia, algún viaje de vez en cuando, deberes, chicas, el blog…

¡Qué mal suena! ¡Yo no quiero pensar que mi vida es mediocre!

Estoy de acuerdo que hay personas que tienen vidas excepcionales como por ejemplo, Henok Ochalla que es el director del campo de refugiados más grande del mundo en Kenia; Dian Fossey que es aquella mujer que inspiró la película “Gorilas en la Niebla”; todos los misioneros  y voluntarios que se marchan a vivir a sitios difíciles con el único motivo y razón de ayudar al prójimo; Neil Armstrong que fue el primer hombre en pisar la Luna; Leonardo da Vinci… ¡yo que sé! Hay tantos ejemplos de personas excepcionales.

Pero hay muchos más de los que supuestamente vivimos “vidas mediocres”.

Es por esto que me niego a creer que mi vida es mediocre. Mi vida puede ser normal, monótona en muchos momentos, pero no mediocre. 

Para mí, mediocre es que dejo pasar mi vida. Que no haga nada, día a día, para que pueda permitirme pensar que estoy aprovechando cada minuto de ella. Que dejo que las cosas pasen. Que no lucho por mejorarla y por hacérsela agradable a las personas que me rodean. Vamos ¡que soy un “cacho carne con ojos”! 

Incluso ahora en tiempos convulsos, intento buscar, no un motivo porque tengo tres estupendos, sino, un aliciente, un fin para cada día de mi vida. Algo, una comida con amigas, una visita a un museo, escribir diariamente este blog, apuntarme a un curso, recoger a mis hijos del colegio y llevarles al dentista…, algo en definitiva que hace que cada día sea especial ¡y no mediocre!

Vamos ¡que no! ¡Que me niego!

lunes, 26 de septiembre de 2011

BULNES

Este fin de semana hemos estado con unos amigos en Asturias. Ha sido un fin de semana muy agradable donde hemos comido de muerte y hemos hablado de lo lindo.

¡Y no sólo eso! Hemos vivido toda una aventura con un perro perdido.

El sábado por la tarde, nos acercamos al Funicular de Bulnes que te lleva al pueblo de Bulnes y te permite  ver el Naranco. La mala pata es que ya estamos en temporada baja y el funicular cierra a las seis.

Eran las siete y con la frustración de no haberlo conseguido, vimos como un perro nos rondaba. Estaba perdido y/o abandonado y con mucha hambre.

Le dimos algo de comer y llamamos a la Guardia Civil. 

Vino un guardia muy amable amante también de los perros que nos indicó que, lamentablemente, él no podía ayudarnos por ser sábado. 

Total, el perro acabó durmiendo en el jardín de mi casa. 

A la mañana siguiente, buscamos un veterinario de guardia para que leyera el chip y pudiéramos localizar al dueño.

Lo encontramos, tanto al veterinario como al dueño que la verdad, ni se había enterado que el perro se había perdido.

Según decía, el perro estaba en una finca de Panes cuidando vacas. Debe ser que se escapó y terminó a 30 kilómetros en Bulnes. Ni siquiera se preocupó por venir al buscar el perro. ¡Se lo llevamos nosotros a Mieres!

El caso es que claramente no estaba muy interesado en el bienestar del perro. 

Entonces, ¿por qué lo tienes? ¿por qué te gastas dinero en ponerle el chip? ¿por qué das tus datos para que te localicen si se pierde el perro? 

Si cuando te encuentras un perro abandonado debes llamar a la Guardia Cívil, ¿por qué no llevan ellos un lector de chip y devuelven ellos al animal?

De toda la aventura saqué en conclusión varias cosas: 

Que el perro era un escapista. ¡Incluso se nos escapó varias veces a nosotros y todavía no sabemos por dónde ya que el jardín está completamente vallado!

Que la Guardia Civil no puede realizar bien su trabajo, aunque quiera, porque carece de medios. 

Que se debería realizar un test psicológico o algo parecido a todo aquel que quiera cuidar de un animal porque claramente ¡no todos estamos preparados y somos lo suficientemente responsables!

Que la gente tiene mal gusto al ponerle nombre a los animales. Nosotros le llamamos Bulnes por donde le habíamos encontrado y ¡se llamaba Franco!

Que definitivamente ¡no quiero tener perros en mi casa!

jueves, 22 de septiembre de 2011

OTRO LIBRO MÁS


Anoche terminé el libro número uno en ventas “Si tú me dices ven lo dejo todo… pero dime ven” de Albert Espinosa.

Creo que va a ser el último libro de la temporada. Ahora en otoño e invierno prefiero leer revistas.

El caso es que ha sido un libro que “ni fú ni fá”. 

De todos los que me he leído este verano de los que ya os di habida cuenta, es el que menos me ha gustado.

Desde luego que para gustos los colores pero no entiendo cómo puede ser número uno. Pero bueno. Ahí está. 

Cuando lo lees puedes tener opinión. Así que, ¡leerlo y ya me contaréis!

miércoles, 21 de septiembre de 2011

LA RUTA DE LOS MERCADOS: MERCADO DE SAN ANTÓN


¡El “Movimiento Maruja” ya se ha puesto en marcha! Hemos comenzado la Ruta de los Mercados empezando por el Mercado de San Antón. 

El Mercado de San Antón está en la calle Augusto Figueroa nº 10 en el madrileño barrio de Chueca. Y, ¡es precioso!

Está totalmente renovado y decorado con muy buen gusto. Moderno. Actual pero con sabor auténtico.

Tienes de todo: unos zumos naturales impresionantes; carne para hamburguesas preparada de todas las formas posibles con todos los ingredientes inimaginables; croquetas de gambas y setas o de queso idiazábal; Cupcakes y macarons; pan de múltiples formas y sabores; ensaladas griegas; marisco;  todo tipo de quesos, carnes y fiambres… En definitiva, tienes de todo y todo bueno. 

Lo malo es que no elegimos el mejor día porque la otra parte del “Movimiento Maruja” ha empezado la “Dieta Dukan” y sólo pudimos dedicarnos a oler todas esas cosas tan ricas.

Nos dimos una vuelta estupenda por todo el mercado babeando como un bulldog. ¡Por lo menos yo! 

Ahora que, en la segunda planta, tienen una terraza estupenda en la que nos tomamos unas cocacolitas lights refrescantes mientras cotilleábamos lo divino y lo humano. Y un restaurante que pienso visitarlo en cuanto encasquete a los churumbeles. 

Para próximas reuniones del movimiento tenemos también el Mercado de la Cebada, el de San Miguel o el de San Pascual.

De todos os iré dando cuenta puntualmente.

A todos aquellos que estáis en Madrid y a todos los que tengáis pensado visitarnos, os recomiendo sin duda que busquéis un huequito para comprobar y corroborar lo que os cuento.

Y por último, me despido dando la bienvenida al número 12 de mis seguidores. ¡Bienvenida! ¡Qué ilusión! Ya somos uno más y es que, el que no se contenta es porque no quiere.

lunes, 19 de septiembre de 2011

¡QUE VIVA LA COMEDIA!


Anoche vimos una de esas películas que te hacen pasar un buen rato. ¡Muy buen rato! Y más ahora, que las cosas están tan chungas, ver una peli que te ayude a olvidarte de todo y a reírte por un momento es ¡muy importante!

Vimos “Primos” de Daniel Sánchez Arévalo. 

Me fui a la cama más contenta que unas castañuelas. Con una sonrisa en la cara. Y con alegría. Y eso que era domingo y al día siguiente había que madrugar. 

Otros días vemos otras pelis más profundas o serias, que no digo que sean malas, pero no me dejan ese buen cuerpo. 

Y es que, ¡tengo ganas de reírme! ¡De pasarlo bien! 

Debe ser que veo todos los días el telediario y cuando no es el impuesto de patrimonio, es algún hijo de puta pedófilo o la hambruna en Somalia de la que todo el mundo pasa. El caso que se te queda un cuerpo jota que no sabes si seguir adelante o directamente, el suicidio colectivo.

También nos queda el deporte que nos da muchas alegrías: el baloncesto, el tenis…

Ya lo dijo el otro día un señor muy sabio en un programa de la tele, que no teníamos que sobrevivir a la crisis si no, adaptarnos a ella.

Así que, ¡a adaptarse toca! Yo ya lo hago. A ver si os creéis que el convertirme en maruja y madre a tiempo completo es por voluntad propia. 

El caso es que ¡al mal tiempo buena cara! Yo a la compra con una sonrisa de oreja a oreja y vosotros pues a buscaros vuestra propia inspiración. No nos queda otra.

jueves, 15 de septiembre de 2011

EL BESO

Esta mañana cuando llevaba a los niños al colegio he sido testigo de un beso de esos que te ponen los pelos de punta y te provocan envidia de la mala.

Una pareja joven. Los dos pinta de guapos. El chico en la vespa y ella, de pie, enganchada a su cuello. En la acera. Despidiéndose.

Ha sido un beso romántico. Tranquilo. Nada de lengua y baboseo. De esos que dicen: cuanto nos queremos y ¡menuda noche hemos pasado!

Si es que ya se lo digo yo a mi marido: ¡a los 50 quiero una vespa! Para que vayamos los dos en moto a todas partes. Sin niños. Ellos ya adolescentes ¡que se busquen la vida!

El caso es que el beso ha sido estupendo. Y eso que lo he visto rápido porque ¡qué rabia! en ese momento no he pillado atasco. ¡Y mira que todas las mañanas en ese punto me paro! 

Esta noche cuando venga mi marido ¡le voy a cantar las cuarenta (nunca mejor dicho)! Y luego, ¡le voy a meter mano! 

He de confesaros, aunque las cuarentonas seguro que ya lo saben, que a esta edad el cuerpo se pone un poco tonto. 

Yo ya lo noté con mi marido con el que me llevo siete años. ¡Estaba de un “pesao”! Todo el día con ganas de lo mismo. 

A una amiga que le va mucho la marcha (de hecho, no podía hacer Pilates porque la ponía “contenta”) y estaba un poco escasa por aquella época, le decía: “espera a que cumpláis los cuarenta y verás” Y así fue. Confirmado. 

Será la edad. Será la crisis de los cuarenta o la de la “prima de riesgo” (no sé quién será el tal “riesgo” pero tiene una prima de un plasta…) El caso es que las hormonas se te revolucionan y tienes la lívido de un subido que ni te cuento. 

Y encima, es sano. Que si liberas endorfinas. Que si quemas calorías. 

¡Algo bueno tenían que tener los 40! ¿no?