lunes, 24 de septiembre de 2012

MIS RECORTES



Yo también tengo mis recortes. No sólo Mariano, recorta. Ahora que son diferentes los mires por donde los mires. 

No se si alguna vez, en algún post, os he comentado mi manía por recortar de revistas y periódicos, todo aquello que me gusta, me llama la atención o me interesa.

Lo llevo haciendo toda la vida. Debe ser, una manía heredada porque de vez en cuando me viene mi padre con un recorte porque cree que puede interesarme. Pocas veces acierta el pobre, la verdad.

Tengo recortes de vestidos, joyas, accesorios, zapatos sobre todo, que luego pego en una hoja y se lo entrego a Los Reyes Magos. Algunas veces me traen lo que pido. Sólo algunas…

O bien los guardo por si alguna vez los puedo copiar o utilizar.

Otras veces, yo misma me acerco a las tiendas para intentar conseguir aquello que me haya gustado y recortado, pero por alguna extraña razón, las tiendas nunca tienen aquello que publicitan. ¿Por qué sera?

También tengo recortes sobre artículos interesantes independientemente del tema, exposiciones a las que me gustaría asistir, alguna que otra entrevista… 

Vamos, que por donde abras mi armario o cualquiera de mis cajones, te puedes encontrar con recortes algunos incluso ya ¡hasta descoloridos!

Recuerdo una película que siempre me ha encantado, Armas de Mujer con Melanie Griffith, Sigourney Weaber y Harrison Ford. En ella, la secretaria ocupa el lugar de la jefa y consigue firmar un contrato muy exitoso basándose en un recorte de un periódico. Por supuesto, le quita el novio a su jefa además del trabajo… Seguro que la habéis visto.

La banda sonora de Carly Simon es también buenísima y muy recomendable.

Pues eso, que algunas veces los recortes no son malos. Sólo depende de qué tipo sean y del ánimo con el que los leas... o los mires.

jueves, 20 de septiembre de 2012

MADRES BLOGUERAS

Tengo mucha suerte porque cuento con muchas amigas que me quieren mucho y bien.

Sin ir más lejos, el otro día, una de ellas me remitió un artículo que versaba sobre las madres blogueras.

Se titula, "Llega el 'Mother Blogger Power'" y está escrito por Cruz Cantalapiedra para la revista "Anuncios".

El caso es que en este artículo se comentaba la cantidad de madres blogueras que existen por el mundo y la capacidad que tienen como prescriptoras de marcas.

Esto significa que, las marcas se ponen en contacto con ellas para que comenten sobre las bondades de sus productos en sus blogs. De esta manera, llegan de una manera más directa y fiable al consumidor final que son sus seguidor@s.

Las marcas consiguen publicidad y las madres blogueras un dinerillo.

Un inciso para recalcar porque os doy tanto el coñazo con que os hagáis seguidores. Cuantos más seguidores, más probabilidades tengo de que alguna marca se ponga en contacto conmigo y yo gane algo, además de satisfacción, haciendo lo que me gusta. 

Mato dos pájaros de un tiro: por un lado estoy feliz de participar en la economía familiar y por otro, ¡me quito al pesado de mi marido de encima y su cantinela de “trabaja, trabaja, trabaja”! ¡Como si me estuviera tocando las narices todo el día!

Bueno, me centro que me voy de tema.

Una vez leído el artículo se me plantearon dos cuestiones:

1.       ¿Por qué siempre que se habla de “madres” se da por hecho que los hijos son bebés? ¿Es que los hijos de las demás no crecen?
2.       ¿Qué le puedo ofrecer yo a mi estimado público seguidor?

Para la primera cuestión tengo una simple respuesta: son las marcas de leches infantiles, papillas, pañales, etc… las más activas en este sector.  Todas aquellas marcas en las que yo ahora puedo estar interesada con hijos pequeños pero no bebés y tampoco adolescentes, léase Xbox, Sega, Nintendo, Wii, PSP, algún reformatorio…  debe ser que llegan a ellos de otra manera.

Para la segunda, tiro de otra amiga. Una que se ha lanzado a un mundo difícil por dos razones (nuevamente):

1.       Porque ha decidido montar su propia empresa
2.       Porque ha decidido montar una empresa sobre sexo femenino
  
Total, que, como nuestros hijos son ya más o menos mayorcitos y ya no usan dodotis, pues mi recomendación es que os reunáis las amigas y os hagáis un TupperuuSex u os compréis un vibrador para cuando el marido esté de viaje o te lo hayas quitado de encima definitivamente. Además también podréis aprender algo más sobre vuestros clítoris, esos grandes desconocidos, o qué son las bolas chinas.

Tenéis toda la información en www. femxy.com. Espero que os guste.

Pues la verdad, visto así, casi prefiero esto que una muestra de papilla, ¿no? ¡A disfrutar!

lunes, 17 de septiembre de 2012

"AMA DE CASA"


El otro día, me viene la niña con una hoja del colegio en la que tenía que rellenar información sobre los padres en cuanto a nombre, teléfono, dirección y profesión.


En el campo de mi profesión, había rellenado “ama de casa” y a mi, casi me da el paparijote del siglo.

“¡Cómo que yo ama de casa! Ahora mismo estás añadiendo un guion y poniendo, bloguera” 

La niña como tiene mucho más sentido común que yo y por supuesto, es mucho más inteligente, me mira con cara de “atisetehaidolaolla” y me dice: “Estás de coña, ¿no? ¿Quieres que ponga “bloguera”?”

Y yo, toda chula. “Por supuesto, guapa. Lo de ama de casa no me gusta nada de nada”.

Y ella, “si estás en casa y trabajas en casa eres ama de casa o “sus labores””

Mi cara como un tomate y mi autoestima por los suelos. ¡Lo de, Sus labores ya es demasiado!

No me siento en absoluto reflejada con la típica ama de casa y desde luego que, lo de “Sus labores” me suena a mi abuela o a mi bisabuela. ¡Que horror! 

Me niego y me negaré chorrocientas veces. Prefiero lo de “maruja” porque me lo tomo a coña. Pero lo de "ama de casa” tiene la misma gracia que una patada en el “sálveselaparte”

Pero es que, para más inri, con el ABC del sábado incluyen una revista que se llama “MujerHoy” y en portada aparece Salma Hayek con el siguiente titular: “Me encanta ser ama de casa”

Y yo resopla que te resopla. 

No digo que no. Seguro que hay mujeres, y yo conozco a alguna, que les gusta ese trabajo. Se sienten felices y realizadas. No les importa limpiar ni tampoco llevar toda una casa con todo lo que conlleva. Pero no es mi caso. 

Odio limpiar. Lo de planchar si no hay más remedio.  La compra bueno porque, al menos sales de casa. Cocinar con la Thermomix todo lo que puedo… Y así, todos y cada uno de los quehaceres.

Cuidar de mis hijos ha sido mi elección. Ellos nunca pidieron venir a este mundo. Les trajimos nosotros porque quisimos y se merecen toda nuestra dedicación. O por lo menos, así lo vemos nosotros.

Soy madre. Un poco hasta el mondongo, pero madre. Ahora, ama de casa, ¡ni de coña!