miércoles, 26 de diciembre de 2012

EL MOVIMIENTO MARUJA VISITA LA CENTRAL Y EL MUSEO CERRALBO

¡En compañía! Sí. En compañía y con compañía.

Una "maruja trabajadora" de vacaciones, gran amiga casi hermana, quiso unirse al grupo de dos y pasar con nosotras una mañana tranquila y cultural.

Preparé este "movimiento" con todo el cariño del mundo. Para ello, y aunque el tiempo no nos acompañó para nada, empezamos desayunando en La Central para más tarde, visitar la exposición de “La Moda es Sueño. 25 Años de Talento Español” en el Museo Cerralbo.

La Central de Callao, sita en la calle Postigo de San Martín, 8, es un sitio excepcional donde puedes desayunar estupendamente en El Bistró y luego, visitar sus tres plantas llenas de libros para niños y adultos. Todos ellos, maravillosos.

Podría decirse que es una FNAC a la española, (aunque la franquicia sea catalana) con mucho más sabor y calor gracias a su cuidada decoración y ambiente. Y sin aparatitos tecnológicos (al menos que yo viera). Sólo libros, algún que otro original juguete y cosas de papelería. 

Además, en El Bistró también puedes comer o cenar y luego, tomar una copita en su coctelería El Garito para un día redondo. Y si tienes suerte, disfrutar de una charla, un taller o un gabinete literario. ¡Qué más se puede pedir! Culturalmente hablando, claro.

De allí bajamos dando un paseo por la calle Gran Vía que, aunque día de diario, estaba hasta la bandera y aterrizamos en la plaza de España. Cruzando dicha plaza en diagonal llegamos hasta la calle Ventura Rodríguez, 17 en donde se ubica el Museo Cerralbo.

Este museo era la antigua residencia del marqués de Cerralbo y su familia y conserva la decoración original de la época. En cada una de las estancias y gracias a esta exposición homenaje a los diseñadores españoles se puede disfrutar y admirar una cuidada selección de modelos de Manuel Piña, Josep Font, Ágata Ruiz de la Prada, mi adorado Manolo Blahnik, Pertegaz, Elio Berhanyer entre otros muchos.

Fue un día redondo ya que, no contentas con la mañana, terminamos comiendo y dándole al palique en cantidad en El Cucuruchodel Mar, al ladito de La Central. Un restaurante “de cocina casera novedosa y de calidad”

Una maravilla de día. Sin más.

martes, 25 de diciembre de 2012

¡¡¡¡CINCUENTA !!!!!



Cincuenta seguidores. Aleluya. Gracias hermanito. Me has hecho el mejor regalo de fin de año.

jueves, 20 de diciembre de 2012

NEGOCIOS EMERGENTES



Como ya os decía en el post “Mientras hacemos pilates,solucionamos la crisis” que en tiempos de ídem y teniendo en cuenta el vocablo chino, la gente saca la creatividad de paseo y surgen nuevas oportunidades de negocio que, a lo mejor, de otra manera y si hubiéramos seguido el tran-tran, nunca hubieran existido.

No tengo toda la seguridad de que este proyecto que os voy a presentar haya surgido de esta manera porque, lamentablemente, no conozco a sus creadores pero, tiene toda la pinta.

Os explico.

El otro día en el periódico publican un artículo sobre mercadillos en el que uno de los más interesantes se llama The Apartment (www.theapt.es) y está situado en un piso de la céntrica plaza de Alonso Martínez. 

Al ser un piso me llama más la atención y decido ir a verlo. Y lo que allí me encuentro es un nuevo concepto de venta en el que una empresa Better (www.esmejor.es), alquila un piso y en las distintas habitaciones, cada uno de los diseñadores, creadores y artesanos que así lo desean, tienen su propio espacio para enseñar y vender su producto. 

Son conocidas como Pop-Up Stores y tenéis toda la información en sus páginas web.

A mi particularmente me encantó. Soy también bastante fan de todos estos artesanos que han nacido a partir de internet como por ejemplo, Gemmasu, Raquel Jiménez, Gentl, La Señorita, Vestida de Domingo… y tantos otros que están pudiendo ver cumplido su sueño de crear algo y poder comercializarlo a través de internet y ahora , a través de estas Pop-Up Stores.

Me impresiona la creatividad de las personas. Y la envidio. Y si además pueden vivir de ello (o al menos, sobrevivir) todavía lo envidio más.

Os recomiendo encarecidamente que no perdáis la oportunidad de visitar este novedoso espacio comercial.

Yo por mi parte, compré algo que creo nos hace mucha falta a todos en estos momentos: un bote de esperanza que dice así “este tarro contiene un cachito de esperanza para seguir subvencionando el parvulario de las comunidades dalits de Vedanthangal de India del Sur” (www.laiafoundation.org)

Todavía no lo he abierto. Lo dejo para el 2013.

martes, 18 de diciembre de 2012

EL MOVIMIENTO MARUJA VISITA LA PLAZA MAYOR... ¡EN FAMILIA!



Plaza Mayor
Allá que nos fuimos todos el pasado domingo por la tarde.  ¡A la Plaza Mayor!  Visita obligada desde que era pequeña para ver los puestos del Mercado Navideño.

Yo creo que no hay madrileñ@, y estoy segura que la gente de fuera igual, que no vaya a la Plaza Mayor en Navidades.

Estaba de bote en bote. Vino mi cuñada con nosotros y cada uno llevaba a un niño. No queríamos que nos ocurriera como en la peli de “La Gran Familia” y perdiéramos al pequeño “Chencho” entre el bullicio.

Por supuesto, yo me compré mi gorro navideño esta vez con forma de árbol de Navidad para vergüenza de mi hija porque, por supuesto, me lo pongo y voy con el puesto toda la visita.

La plaza está engalanada y preciosa. Da alegría ver a tanta gente contenta y a tanto niño feliz.

Parece que allí se nos quita un poco la cara de crisis que llevamos puesta todo el día. 

Hay que empezar a sonreír. Que las sonrisas son contagiosas.

Si tu sonríes, yo sonrío y el que está enfrente, pues seguro que también.  Pero con la cara de “pedo de lobo” lo único que hacemos es hundirnos más en la mierda (con perdón)

Plaza Jacinto Benavente
Plaza Mayor
¡Todos a la Plaza Mayor! A comprar espumillón, bolas para el árbol, figuritas para el Belén, artículos de broma, espuma blanca, caretas de miedo, gorros de los “Angry Birds”, zambombas y panderetas. 

¡A escuchar a un grupo de niño cantar villancicos!

Plaza Jacinto Benavente
Y si no has tenido suficiente, en la Plaza de Jacinto Benavente, muy cerquita, tienes un mercadillo de artesanía precioso también donde compramos dulces moros que estaban de rechupete.

Deja que el espíritu navideño entre de una vez por todas, en ti y ¡que nos dure todo el año!

¡¡¡FELIZ NAVIDAD Y UN AÑO 2013 LLENO DE ALEGRIAS!!!

viernes, 14 de diciembre de 2012

RECOMENDACIONES PELICULERAS

De vez en cuando me gusta recomendaros algunas películas que me han encantado.

Hoy vamos a hablar de dos: “La Pesca del Salmón en Yemen” y “La Vida de Pi”

¡Las dos preciosas!  No dejéis de verlas si no lo habéis hecho ya.

“La Pesca del Salmón en Yemen” es de hace tiempo pero ha sido ahora, en Canal +, cuando he tenido oportunidad de verla. Trata sobre la puesta en marcha por parte de un Jeque de Yemen de una presa en la que poder pescar salmones. Para ello, le ayudan un funcionario del Ministerio de Agricultura Inglés y una gestora de la fortuna del Jeque.

La lucha por poner en marcha tan “absurdo” proyecto, el empeño, el ir contra corriente (como los salmones) y el reconocer la necesidad de cambio, es el mensaje que te deja la película.

La fotografía. Los actores. La delicadeza y cierta ironía inglesa son otros atributos que complementan esta preciosa cinta que ya he visto ¡dos veces! Y ¡son pocas! La veré muchas veces más. Seguro.
 
“La Vida de Pi” fuimos a verla durante el puente con los niños. En 3D porque nos venía mejor la hora de la sesión pero, aun con cierta reticencia por mi parte, fue todo un acierto. 

¡Qué peliculón! Me ha gustado todo. El tema. La fotografía. Los actores. El tigre. Es muy, muy bonita. Muy recomendable.

Narra la supervivencia de un adolescente en el océano Pacífico durante 227 días abordo de un bote con la única compañía de un tigre.

Su auténtica tenacidad por permanecer con vida en el peor de los escenarios, su capacidad para apreciar la belleza del entorno y reconocer el amor ¡en un tigre! son otros ingredientes que aliñan una película de diez.

Algo así, tan raro, fue lo que me animó a verla. Y a leerla porque  ya me he comprado el libro. Ya os contaré si me gusta tanto como la peli.

Una tarde de cine o peliculita con sofá y mantita son súper apetecibles. Espero haber conseguido animaros a verlas. Sobre todo a mi amiga “La Canaria”...

martes, 11 de diciembre de 2012

MIENTRAS HACEMOS PILATES, SOLUCIONAMOS LA CRISIS



Todos los lunes a las 10 de la mañana y desde hace cuatro años, lucho contra la panceta en las clases de Pilates. Como ya os imagináis, me tiene ganada la batalla, ¡pero no la guerra!

Para poneros en antecedentes, he de deciros, que soy cemento “armao”. Esto significa que mi nivel de elasticidad es el mismo que el del  cemento “armao”. Que no armado. No. Mi nivel de elasticidad es también, vasto.

Y hoy, aunque martes, estaba yo recuperando la clase de las Navidades junto con una señora de la que ya hablé en otro post (“Vivir el presente sin empujar el futuro”), y dos chicas algo más jóvenes que yo (pero no mucho…) Además de la profesora que es de Lugo y muy, muy directa.

El caso es que mientras estirábamos el cuello, el brazo, las muñecas y la pierna, la profe le ha preguntado a una de las chicas que es azafata de Iberia que si iban a hacer huelga. A lo que ella ha contestado un lacónico “pero si no nos dejan.  A los ocho que la hicieron la otra vez, los han puesto de patitas en la calle”

La profe, con la fuerza y la rebeldía de la juventud y su acento gallego, ha sentenciado “en esta país nos quejamos poco. Tendríamos que salir todos como locos, todos los autónomos (hablaba por ella y su colectivo) echarnos a la calle a protestar”

Y yo, dulcemente y con la voz entrecortada por el dolor en la entrepierna al estirar la pata, le he dicho “pero ¿de qué sirve quejarse? Yo me paso el día quejándome por los niños y no sirve de nada hasta que no busco una solución y grito, o suelto la mano de paseo o les explico cómo deben hacerlo y cómo no deben hacerlo.”

Y he seguido en mi discurso mientras juntábamos las escápulas y doblábamos el cuerpo a la mitad que parece muy tonto pero duele de lo lindo. “Quejarse no es la solución. Es también parte de los errores de nuestra modelo de sociedad que debemos cambiar. No hay que quejarse. Hay que proponer soluciones y desde tu pequeña parcela, intentar implantarlas”

Que duda cabe que si nos quitáramos de en medio a muchos de la clase política, a unos cuantos empresarios avariciosos y sindicalistas carroñeros, pasáramos de las tonterías y banalidades de otros tantos periodistas, pues ciertamente lo tendríamos más fácil.

No quería ni quiero ponerme en contra a nadie pero como siempre dice mi maridín, él en su sabiduría, el símbolo por el cual los chinos expresan la palabra “Crisis” está compuesto por otros dos símbolos que significan “peligro” y “oportunidad”.

Ahora mismo, vivimos tiempos peligrosos pero son el momento, la oportunidad, de cambiar aquello que nos está haciendo recular y mejorarlo para tirar para adelante todavía con más fuerza, si cabe. 

Sacudirnos el polvo del “chorizo” ( de los “chorizos”) y con ganas y entusiasmo, retomar nuestro camino.

Porque ya creo habéroslo dicho más de una vez, para atrás, ni para coger carrerilla.

jueves, 6 de diciembre de 2012

MI "SLOW LIFE"


Está muy de moda, el concepto de Slow Life en el cual “su intención es iluminar la posibilidad de llevar una vida más plena y desacelerada, haciendo que cada individuo pueda controlar y adueñarse de su propio periplo vital.”

Yo, aunque madrileña, intento tener y encontrar mi tiempo de Slow Life. Y, a veces, lo consigo. ¡Cuando consigue sacarme el petardo del culo y echar el freno madaleno!

Para ello nada como subirnos a una casita que tenemos  en el norte donde nos rodean bosques, playas, casas de pueblo, vacas y caballos.  


Practicar un poco de punto (esa nueva afición), hacer ¡y comer! arroz con leche o pasarte la tarde mirando el fuego. 

Allí parece que ese concepto de Slow Life sale a tu encuentro. No hace falta ni que lo busques.  Las prisas madrileñas no tienen más remedio que aplacarse porque ni el entorno ni las gentes están dispuestas a correr. Y yo, lo agradezco. 

Nos cuesta darnos cuenta. Me refiero a los madrileños. Nos cuesta darnos cuenta que no siempre hay que correr. Para correr hay que tener una urgencia. Sin embargo yo, en mi día a día, me encuentro corriendo incluso cuando no tengo hora para llegar a ningún sitio. Y, aunque me doy cuenta, ¡me cuesta frenar!

Aquí me frenan. Y me encanta. 

Y tú, ¿dónde encuentras tu momento “slow life”? ¿Vives ya una  “slow life”?


Para más información sobre este concepto de vida: www.movimientoslow.com