viernes, 28 de marzo de 2014

DÍA DE LOS HORARIOS


Aquí estoy de nuevo. Disculparme que el miércoles no escribiera pero he estado culturizándome y arreglándome la melena y no me dio tiempo a todo.
Esta semana he asistido a varias conferencias y cursos que tendré a bien contaros la semana que viene pero, hoy  prefiero hablaros de la concentración que se realizará el próximo domingo 30 de marzo de 10 a 12.30 en la Puerta del Sol de Madrid (lo siento señores comerciantes pero estén tranquilos que está seguro que sí es pacífica) bajo el nombre de “Día de los Horarios”.
Y, ¿qué se reivindica en esta concentración? Pues algo tan básico y tan descuidado por muchos como es la racionalización de los horarios.
Sí. Horarios. Esos que muchos se pasan por el forro por la sencilla razón de que no quieren volver a sus casas pero que afecta directamente a los que sí tienen casas y familias a las que les gusta atender y cuidar.
Ya conocemos todos el carácter español y no vamos a renegar de ello pero sería interesante que fuéramos mejorando. No digo cambiando porque es imposible pero al menos, mejorando.
Y, ¿cómo mejoramos? Pues haciendo que los horarios de trabajo sean razonables. Que no exista la jornada partida.  Que exista un horario flexible. Que se acabe de una vez por todas con el calentamiento de silla y los cafetitos eternos. Que se acabe con las miradas inquisidoras cuando te vas a tu hora después de haber estado el tiempo por el que te pagan trabajando y no pelando la pava. Con las reuniones eternas, infructuosas y a deshora…
Tantas y tantas cosas que he vivido y que me gustaría que mis hijos no disfrutaran. Me gustaría que mis hijos no tuvieran qué elegir entre cuidar de sus hijos o seguir su carrera profesional. Me gustaría que mis hijos tuvieran una vida a parte del trabajo. ¡Tanto que nos vanagloriamos los españoles que trabajamos para vivir y no vivimos para trabajar y somos los europeos que más tiempo pasamos en las oficinas! ¡Qué irónico! ¿no?
Pero es una mentalidad que debemos cambiar todos. Desde los más curritos hasta los gerifaltes porque, todos, y digo bien, todos, entramos en ese juego absurdo alguna vez durante toda nuestra vida laboral. Y dicen que ahora con las crisis, por el miedo a perder tu puesto de trabajo, todavía se ha agudizado más.  No digo que no pero esta cultura del “yo me aguanto aquí hasta que se vaya todo el mundo aunque no tenga nada que hacer para que me vea el jefe” ha existido siempre.  Y no ha nacido ahora con la crisis.
Esta manera de pensar pertenece a nuestra gilipollez cultural nacional y eso, debe cambiarse. Por el bien de todos. De las y los que quieren ser madres y padres pero también de los y las que quieren asistir al gimnasio y tomarse una cañita tranquila con los amigos, amantes y demás familia. ¡O darse una vuelta con el perro!
No me enrollo más. Si queréis más info sobre el tema podéis visitar la página,  http://www.horariosenespana.es. Aquí podréis también firmar el manifiesto en caso que no podáis asistir y leer mucho más sobre este interesante tema que nos afecta a todos.
Gracias mil.

2 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo con todo lo que expones en esta entrada.
    El tema horarios en España es absurdo, no gana nadie con ellos, baja la productividad y la calidad de vida.
    Conste que soy una afortunada, ya que tengo horario de 8 a 3, y una tarde a la semana. Algo que debería ser más frecuente de lo que por desgracia es.
    Un beso

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    Respuestas
    1. No sólo debería ser más frecuente sino que debería ser casi obligatorio. Besotes.

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