sábado, 7 de junio de 2014

LA MOVIDA MADRILEÑA


Creo que ya os he contado en otro post lo que me gusta el programa “Ochéntame otra vez” de la 1 que se emite justo después de “Cuéntame cómo pasó”. (Podéis leer aquel post aquí)
Hace dos semanas estuvieron hablando sobre grandes hechos históricos que ocurrieron en aquellos años contados y comentados por periodistas tan buenos y reconocidos como Rosa María Calaf que a mi, particularmente, me encanta.
De hecho y, aunque esté feo decirlo, creo que hoy en día existen pocos periodistas como aquellos que se curtieron en guerras y en conflictos tremendos con las pocas armas de un teléfono chuchurrío, un teletipo o una máquina de escribir.
No es por quitarle méritos a los corresponsales de ahora pero, ni los conflictos ni los medios, son los de antes. Bueno, corrijo, los conflictos siguen siendo tan deplorables como los de antes. (Podéis verlo aquí)
Pero no quiero hablar de esto. Quiero hablar de la Movida Madrileña. Sí. Este jueves pasado, en el programa dieron un repaso a lo bueno y lo malo de aquella época de la que surgieron grupos de música y artistas que tanto me gustan: Loquillo, Los Secretos, Alaska y los Pegamoides, La Frontera, Nacha Pop, Ouke Lele… ¡Qué buenos!
¡Cómo me hubiera gustado tener veinte años y poder salir de marcha al Rock-Ola!
Fueron años de una explosión de creatividad tremenda. De nuevas ideas. De mucho arte. De mucha libertad. ¡Me hubiera gustado vivirlo de primera mano!
No se cómo lo hubiera llevado. Lo mismo me hubiera acojonado y me habría echado para atrás pero lo veo ahora, y casi sin dudarlo, me hubiera encantado ser punky. Con cresta. O con el pelo rapado. ¿Os imagináis?
El pelo rapado ya lo llevé y a mi madre casi le dio un paparijote pero ese punto diferente, algo transgresor, me chifla.
Que duda cabe que tuvo sus luces y sus sombras y que, muchos de aquellos artistas hoy en día no viven para contarlo, lamentablemente. Y por supuesto que sería mucho mejor para todos, empezando por sus familias, que siguieran con vida alegrando nuestras vidas y las suyas.
Y, por desgracia, ahora el Rock-Ola es un supermercado...
Pero, como madrileña, me siento orgullosa de que todo aquello ocurriera en mi ciudad. Que toda aquella genialidad se diera cita aquí.
Pensaba mientras veía el programa, si ahora todo aquello podría volver a repetirse. Ahora que supuestamente estamos viviendo un cambio de ciclo.
¿Es comparable aquel movimiento Indignado de la Puerta del Sol de hace unos años con la Movida? ¿O la manifestación que se está produciendo ahora mismo para pedir un referéndum entre monarquía y república? ¿ O el tan mencionado últimamente “Podemos”? ¿Tienen ellos ese punto transgresor? ¿Me estoy perdiendo algo o ya estoy realmente aburguesada?
No tengo ni idea. A mi sólo me hubiera gustado participar de esa marcha tremenda en la que se escuchaba tan buena música y se disfrutaba de tanto arte. Y no de tanta política. 
Vosotros, ¿qué opináis? ¿Son cosas diferentes, momentos diferentes o encontráis sinergias?

2 comentarios:

  1. A mi también me gusta el programa, al día siguiente estoy que me muero de trasnochar tanto, pero igual lo veo.
    Yo creo que no hay nada comparable a lo que ocurrió en Madrid con la movida, ni musical, ni juvenil , ni como protesta, ni nada de nada. Fue único y gracias a esa movida todavía hay mucha gente que tiene ganas de hacer muchas cosas.
    Ah!, me encanta tu nueva foto de perfil.

    Besos

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    Respuestas
    1. ¡Muchas gracias! Es una foto de Semana Santa. Estaba ya aburrida de la otra. Estoy de acuerdo contigo: la Movida es incomparable. Muchos besos y ¡feliz semana!

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