miércoles, 17 de septiembre de 2014

SIN TETAS, ¡NI PARAISO NI NADA!


Hoy os iba a contar un viaje con los niños que hicimos a Ávila hace unos días. Una de estas excursiones de ida y vuelta en el día a algunas de las ciudades tan preciosas que tenemos cerca de Madrid. Pero tendrá que esperar al viernes porque, ayer por la noche, vi un ratito del programa de la Cuatro de Risto Mejide, La Caja.
No lo vi todo. Fue un poco de zapeo mientras esperaba a que vinieran del futbol mi marido y el mediano.
Estaba entrevistando a la fundadora de FEMEN, este grupo de mujeres que para reivindicar aquello que consideran oportuno reivindicar, lo hacen enseñando el pecho.
Y me hizo pensar.
No entro en si sus reivindicaciones son justas, honestas, necesarias… No. Cada uno tiene el derecho de protestar y reivindicar aquello que crea conveniente.
Lo que me hizo pensar es en que, por muchos años y siglos que pasen, al final la mujer siempre debe enseñar las tetas para que le hagan caso.
¿Esto es así?
Recordaba cuando yo era pequeña y me llamaba la atención el anuncio del desodorante FA que ya ni existe, por cierto. Aquel anuncio en el que una chica corría con las peras al viento entre palmeras y con el mar de fondo para hacer sentir al telespectador el frescor que sentiría en los sobacos (finamente llamados axilas) si utilizaba ese desodorante. Era pequeña y ya me chocaba…
Y pasan los años ¿y seguimos teniendo que enseñar las tetas para que nos escuchen?
Hablándolo con mi marido le dije: “todavía no he visto a ningún hombre con un cartel colgado del pito para pedir algo que cree justo”
Pero, ciertamente, tampoco lo quiero. No quiero que ningún hombre tenga que pintarse en el pito o en las nalgas “mírame la pichuli  y di no a la ley mordaza”
No quiero que nadie tenga que utilizar ninguna parte de su cuerpo, ni intima ni expuesta, para reivindicar algo. Para llamar la atención sobre algo.
Porque además, ahora, ya no es necesario. Puede que hace tiempo no hubiera otro medio de que te compraran el desodorante o el coche de turno, si no era enseñando carne. Pero, hoy en día, eso ya no es necesario.
Si quieres que te compren el desodorante haz una buena campaña publicitaria y utiliza todo tipo de Redes Sociales y llegarás a tu cliente.
No quieres que se firme tal ley, pues firma en change.org o haz tu propia campaña en internet contra esa ley. O sal y manifiéstate.
Sin embargo, no se por qué me da que el ser humano sigue siendo un necio y probablemente necesite la teta para ver. Creo que soy un poco ingenua y quiero pensar que no es necesario, que hemos evolucionado. Que ya somos otra sociedad y no aquella que, por tanta represión, sí necesitaba la teta para comprar el desodorante.
Quiero pensar que ahora, somos cultos y evolucionados pero me da que no. Me da que si hay teta, hay mensaje. Y si no hay teta, ¡ni paraíso ni nada!

5 comentarios:

  1. Estoy totalmente de acuerdo contigo. No hay ninguna necesidad.

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    1. ¿Verdad? A lo mejor en Ucrania no tenían otros medios, aunque realmente me extraña pero, en España, es totalmente innecesario. Besos, Jane.

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  2. Tiran más dos tetas que dos carretas, tristemente es así. Detesto a las Femen, y a todas las mujeres que creen que exhibiéndose ganamos algo.

    Muy buen post.

    besos

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    1. ¡Tú lo has dicho! ¡Tal cual y tan triste como comentas! Muchos besotes, Encarni.

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  3. Tienes más razón que un santo!
    Por cierto FA aún existe, jajajaj, mi madre es fiel compradora

    Te sigo desde ya! Una recién cuarentañera

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