miércoles, 29 de enero de 2014

MÁS CINE MAÑANERO


Hoy hemos vuelto a tener cine (que no sexo) mañanero. Y hemos vuelto a elegir una película preciosa. Dura pero preciosa.
Pero vamos por partes.
Primero, como es de recibo, hemos desayunado en un sitio chulísimo que está en la calle Padilla, 41 esquina con Gral. Díaz Porlier y se llama La MiMé.
He desayunado un té con leche y un pastelito que se llamaba Tigre y que estaba buenísimo. Aun así, creo que me he adelantado, al olor del chocolate, y he elegido regular porque, aunque estaba delicioso, las chicas de la mesa de delante se han pedido unas tostadas francesas con frutas del tiempo que tenían una pinta extraordinaria y que por supuesto, van a caer dentro de quince días cuando nos toque de nuevo, el cine mañanero.
El sitio está puesto con una decoración exquisita y se pasa un rato estupendo y relajado. Un sitio para probar y repetir. Os lo recomiendo.
De allí, hemos salido camino del Centro Comercial La Vaguada que es donde ponen cine mañanero. Al llegar nos ha sorprendido gratamente la cola que había para sacar las entradas y es que, vuelvo a recordaros que el precio de la entrada es de 3,90€ con lo que es una gran oportunidad para ir al cine ya que, los miércoles, el precio es estupendo y la cartelera, hoy por hoy, es excelente.
La película elegida ha sido “¿Qué hacemos con Masie?” y cuenta la situación de desamparo de una niña de, alrededor de seis años, durante el proceso de divorcio de sus padres.
Según vas viendo la película, sufriendo por la niña, con unas ganas de meterla una patada en la boca a la madre y otra, en todas las canicas al padre, irremediablemente, te vas dando cuenta que esa frase tan manida de “con quién van a estar mejor unos niños que con sus padres” es tan incierta, como irreal. Al menos, hoy por hoy, y teniendo en cuenta la sociedad en la que vivimos.
En la película, los únicos que hacen felices a la niña son, la nueva mujer del padre y el nuevo marido de la madre. Con los únicos que sonríe la niña y que al final, y tras el tremendo egoísmo de sus progenitores, terminan formando una familia con Masie.
Siempre he creído que los padres somos, en algunos momentos, perjudiciales para nuestros hijos. Ellos tienen que aceptar y entender que no somos perfectos y cometemos errores. Algunos, gordísimos. Pero, siempre y cuando, impere en la familia el sentido común, seremos capaces de darles a nuestros hijos un hogar feliz.
Eso y no olvidar nunca que, ellos son lo primero. Que nunca pidieron venir a este mundo. Que los trajimos nosotros, los padres y por esto, se merecen todo nuestro esfuerzo y sacrificio.
Pero, cuando estos puntos no están claros, ocurren casos tan extremos como el de la película o tantos otros que se nos vienen a todos a la cabeza sin necesidad de irnos a Nueva York o de ver una película.
Padres tan egoístas que olvidan su principal papel en la vida que no es otro que ese, ser padres.
Y volviendo al tema de “con quién estarían mejor unos hijos que con sus padres”, creo que si las personas están dispuestos a dar amor,  no tienen por qué ser siempre unos padres biológicos o del mismo sexo. Lo principal para que un niño crezca feliz es el amor. Todo lo demás es morralla.
Y no me enrollo más que últimamente estoy un poco “marisermones” y no me gusta. ¡Ir a ver la peli que os va a encantar! Y si ésta nos ha convencido, ir a ver otra pero ir, ¡y luego nos lo contáis!

lunes, 27 de enero de 2014

VIERNES-LUNES REIVINDICATIVO Y ESTA VEZ, MUY CABREADO


Perdonadme que no escribí este post el pasado viernes pero tuve que ejercer en mi profesión de Obsequiadora de Tiempo. Sin embargo, no me quedo con el cabreo metido en el cuerpo y, aunque sea lunes, ¡vamos con un viernes-lunes reivindicativo y cabreado! Que el tema lo merece.
No es un tema cualquiera. Es un tema ciertamente escabroso. Para una madre, especialmente, y para cualquier persona, sin duda, un tema que hace vomitar. Asquea. Produce arcada.
El pedófilo Jimmy Savile. Foto de dailyrecord.co.uk
Leo en el periódico el otro día, “Savile abusó de más de un millar de niños en la sede de la BBC”. Así, tal cual. En un pie de página. Tres pequeñas columnas.
Ante tal titular, leo la noticia. Y mi cara va cambiando el semblante por momentos. Y mi arcada se va haciendo más profunda.
Resulta que el tal Jimmy Savile, que era un presentador icono de la cadena británica BBC (manda huevos con el icono),  abusó durante más de cuarenta años (sí, ¡¡¡¡cuarenta años!!!!) en la propia sede de la televisión británica (¡chúpate esa!) de casi un millar de menores (1.000 niños) sabiéndolo tanto directivos como trabajadores de la cadena (alucino) , según ha publicado el diario británico “The Observer”
Leerlo otra vez, por favor. Analizar lo que pone. Yo no salgo de mi asombro.
Cuarenta años abusando de menores delante de todo el mundo y permitido por todo el mundo y encima, ¡icono de la emisora de televisión!
Pero, ¿qué mierda tiene la gente en la cabeza? No se si realmente es comparable. En todo caso es comparable por el ascazo que produce y por eso lo voy a comparar (por eso y porque me de la gana. Total, no se merecen ningún respeto). 
Siempre que veo una peli nazi con campos de concentración pienso lo mismo:  ¿qué mierda podían tener todos los seguidores y colaboradores de Hitler en la cabeza para que, porque él se lo dijera, matar a hombres, mujeres, niños y ancianos de esa manera? Ya puedo ser muy seguidora de alguien,  que si me pide matar a otro, le mando a paseo finamente. ¿Qué tienen en la cabeza para perder, olvidar, todo planteamiento moral, ético?
¿Cómo puede ningún trabajador y/o directivo saber que ese asqueroso hijo de puta violaba y abusaba de niños y permitirlo? ¡Y callárselo!
Al día siguiente, leo otra noticia en el periódico. Una en la que un ladrón, aquí en España, entra a robar en una casa y entre otras cosas, se lleva unas cintas de vídeo en las que aparece el dueño de la casa y entrenador de futbol de chavales, abusando de niños de diez años.
El ladrón, ladrón pero con escrúpulos, entrega las cintas a la policía y se coge al pedófilo y por desgracia, también le cogen a él.
Ahora, los jueces, aunque conscientes de su buen hacer al entregar las cintas, tienen y deben juzgarle por chorizo porque, claramente, eso tampoco está bien.
Sin embargo, yo sí pediría el indulto para esta persona (y no para Ortega Cano). Por valiente. Por no ser un estómago agradecido como los trabajadores y directivos de la BBC. Para todos esos pediría cárcel por cooperación, por omisión del deber, por omisión de socorro, por ocultar un crimen tan aberrante como ese. Por ser tan hijos de puta como el icono de la BBC.
Y también pienso, que el resto de la sociedad, deberíamos hacernos ver nuestro coco, cuando semejante noticia se publica en un pie de página y ni siquiera sale en el telediario.
Yo, en ningún caso justifico la violencia como método para conseguir nada, pero por ésto, sí me manifestaría. Sí saldría a la calle. Sí me enfrentaría a quien hiciera falta. Y no por un socavón o por una calle peatonal. Y lo comparo con lo de Gamonal porque es lo que está ahora en la tele pero me da igual que sea eso, o cualquier otra mierda por las que nos manifestamos los adultos.
Los adultos, somos eso adultos y lo que nos pase, nos pasa, lo superamos y punto. Pero, si los adultos no luchamos por los niños, ¿quién lo hace? ¿Otro icono de otra cadena? ¿Otro entrenador de futbol? ¿Otro pedófilo hijo de puta enmascarado?

miércoles, 22 de enero de 2014

MADRID


Ayer tuvimos una buena noticia para variar. “España bate su record de turistas con 60,6 millones” . Sin embargo, Madrid pierde visitantes en un 5,3 por ciento. Y eso, queridos, no puede ser.
Como buena madrileña, orgullosa madrileña pese a quien le pese, debo contaros y creo que lo voy haciendo siempre poquito a poco, las excelencias de Madrid como ciudad y como comunidad.
Madrid es preciosa. Madrid es acogedora. Madrid tiene de todo. Y no debéis perdérosla. Vosotros, visitantes foráneos o extranjeros, debéis parar en Madrid porque, Madrid, merece la pena.
Todos sus museos, sus edificios, su cielo, sus restaurantes, su marcha, sus paseos, sus plazas, su sierra, sus pequeños pueblecitos, sus alrededores, sus parques, sus exposiciones y espectáculos, sus calles, sus palacios, sus fuentes, sus mercados y mercadillos, sus barrios antiguos y modernos, sus tiendas. Y sobre todo, su gente.
No todos madrileños nacidos en Madrid pero madrileños de adopción. Porque el que viene a Madrid para quedarse, se convierte en madrileño en poco tiempo. En nada.
Los madrileños, odiados por muchos injustamente, somos cariñosos, acogedores, generosos. Cedemos todos nuestros espacios para que vosotros, nuestros queridos visitantes, disfrutéis de Madrid como nosotros lo hacemos. Para que viváis la ciudad como madrileño y no como turista. En Madrid no existen los turistas. En Madrid, existen los amigos que nos hacen una visita, larga o corta. A nuestro hogar. Madrid no es una casa. Madrid es un hogar. Y os acogemos con los brazos abiertos. Con las mejores de las intenciones.
Nunca dejamos indiferentes. Para bien y para mal.
Y como madrileña de nacimiento, cuando oigo a Joaquín Sabina, madrileño de adopción, cantar estas canciones, se me pone la carne de gallina y los ojos con aguilla. Sí, me emociono. Me siento todavía más orgullosa de donde he nacido. Como todo el mundo, creo. Y los madrileños también sentimos ese orgullo aunque no presumamos tanto de ello. O moleste tanto si lo hacemos.
No hay mejor fin para este post que las dos canciones de Joaquín Sabina dedicadas a Madrid. No he podido decidirme por una. Lo siento. Las dos me encantan.
Vosotr@s elegir, si podéis.  

lunes, 20 de enero de 2014

DAME LA MANO

Si hay algo que me gusta es ir tranquilamente de la mano de mi marido por la calle.
Ya, el mero hecho de dar la mano a una persona, es un gesto que me gusta. Sobre todo, si la mano masculina es grande y protectora. Pero también me gusta llevar de la mano a mis hijos. Es un gesto de acompañamiento, de cercanía, de cuidado el uno por el otro que me gusta muchísimo.
Y también, esa mano adolescente masculina, grande y joven, algo insegura pero firme, que envuelve a una mano femenina, frágil en aspecto pero contundente es sus ideas.
No tienen porque ser manos de novios unidas, pueden ser manos de simples amigos. O manos de conocidos. De compañeros de clase. O mano del que tienes al lado que puede ser un perfecto desconocido pero que, por alguna razón, te acompaña en un determinado momento.
Yo he dado la mano a mucha gente. Recuerdo en una etapa de mi vida, que siempre que salía con uno de mis grandes amigos, sin que hubiese nada entre nosotros, íbamos de la mano. O una vez saliendo de un sitio de copas, algo “achispados” y mientras subíamos las escaleras, me dio la mano el que tenía delante y le ofrecí mi mano al que venía detrás. Y, aun cuando ya habíamos terminado de subir las escaleras, él continuó con mi mano entre la suya sin querer soltarla. Era un chico algo falto de cariño y ese simple gesto de ofrecerle mi mano, calor humano, hizo que se abriera o acercara a mi un poquito más, sólo por aquella noche.
El dar la mano como saludo me parece correcto siempre dependiendo del grado de conocimiento de la persona a la que estás saludando. Sí es amigo o conocido, por supuesto que prefiero los dos besos.
Me refiero más a esa mano cálida y grande que envuelve .
La mano grande de mi padre cubriendo la mano pequeñita de mi madre mientras ven la tele.
La mano furtiva de ese primer novio en la primera cita.
La mano huidiza de mi hijo cuando nos acercamos hacia donde están sus amigos.
La mano cálida de mi marido mientras duerme a la que me agarro para que me ayude a dormir.
La mano de mis amigas del alma.
La mano de mi hija tan grande como la mía que ya no se sabe quién lleva a quién.
La mano virtual de todos los que me acompañáis en esta aventura.
La mano del que te ayuda a bajar una escalera.
Y a vosotr@s, ¿os gusta dar la mano?

viernes, 17 de enero de 2014

EL MACHO ALFA


Ha sido esta semana y parte de la anterior en las que hemos podido descubrir dos machos alfas, muy dispares, pero alfas a fin de cuentas.
Antes de nada, os dejo que visitéis el blog de Marta Jimenez Serrano en El Confidencial (sólo por un ratito, ¡eh!) para que podáis entender qué es un macho alfa.
Leído y entendido ésto, volvamos a lo mío.
François HollandePor un lado, tenemos a François Hollande. Feo donde los haya. Un Alfredo Landa a la española con todos mis respetos al fallecido Alfredo Landa que, desde luego, demostró que tenía mucha más categoría humana que este personaje y a las pruebas me remito
Primero estuvo casado con la madre de sus cuatro hijos (que no son pocos) desde los años 70 hasta 2007 y política reconocida, Ségolène Royal. No tengo el gusto de conocerla personalmente ni la he seguido en su actividad pública pero, viendo fotos y leyendo un poquito, te das cuenta que ni es fea ni debe ser tonta.
Deja a Ségoléne y se lía con Valérie Trierweiler, su actual pareja reconocida y como dice Paquirrín, con más cuernos que el padre de Bambi. Periodista francesa y por lo visto, mujer de gran carácter. Tampoco es fea. Y menos tonta. Terminando de sobrevolar los cuarenta.
Y mientras tiene a Valérie en la cama de su habitación del Palacio del Elíseo, se escapa por las noches para “visitar” a una jovencita actriz, bella también ella, llamada Julie Gayet, que por cierto, comienza a sobrevolar los cuarenta, y desayunan cruasanes en amor y compañía.
Y, viendo a este macho alfa, yo me pregunto y me asaltan las dudas, ¿tiene que ser la bomba en la cama? ¿O será el poder que les da un halo que yo no veo? Porque por mucho poder que tengan nuestros presidentes, cualquiera de ellos, la verdad es que no me ponen ni un poquito. ¿Qué será lo que tiene este hombre para semejante currículum amoroso conocido? Porque yo no se lo veo por ningún lado. No es sincero, no es guapo, no es honesto, no es fiel, no tiene un cuerpazo aunque seguro que es inteligente, ambicioso... ¡Lo tiene todo el perla!
Y luego tenemos al otro macho alfa protagonista de muchas portadas esta semana por haber ganado el Balón de Oro, Cristiano Ronaldo.
Éste sí que está bueno, tiene un cuerpazo y es guapo. Le sobran todas esas joyas tan horteras que se pone en manos y orejas pero el muchacho es agradable a la vista. Es joven. No creo que sea inexperto. Tiene dinero. No creo que sea el colmo de la inteligencia pero para llegar donde ha llegado, seguro que tonto no es y tiene espíritu de sacrificio y ambición. Y cuando le dan su segundo Balón de Oro y se acerca su churumbel para darle un beso, se pone a llorar cual magdalena. No podía ni hablar el hombre del hipo que tenía. Vamos, ¡que un poco más y lloro yo también! Que sobrevolando los cuarenta nos ponemos sensibleras. Y ver a su madre, limpiándose las lágrimas y lo que no eran las lágrimas, con el chal. ¡Eso no tiene precio! ¡Qué momento! Y la gélida de la novia, como buena rusa, que hasta hacía pucheros. Tremendo.
Sí. Una vez más, la raza humana me sorprende. Sobre todo la varonil. Siempre ellos tan gallitos, tan de acero y llega una jovencita (con cuarenta somos jovencitas. Sin ironías) con ganas de marcha (cosa que me parece estupendo) y se juega su relación, su imagen pública, su carrera profesional… Todo. O, les da un beso uno de sus hijos, y se les desprenden todas las corazas de golpe y porrazo.
Hombres, perdonarme, pero sois pura carcasa. Con corazoncito, sí. Pero carcasa. Ahora que, con mocos y todo, me quedo con Ronaldo.

miércoles, 15 de enero de 2014

DE NUEVO, CINE MAÑANERO: "AGOSTO"


Hoy he vuelto a retomar el cine mañanero. Mi antigua acompañante tuvo la suerte de encontrar trabajo y ahora, disfruta trabajando. Y la nueva acompañante, gran amiga, madre de tres y obsequiadora de tiempo como yo, lo busca y en el mientras tanto, disfruta conmigo de nuestras mañanas cinéfilas.
AgostoHemos visto ese tipo de películas que, al menos con mi marido, no puedo ver porque para él son demasiado dramáticas, románticas, "pasteladasquetegustan" y/o ñoñas.
Para mí, son un peliculón como el que hemos visto hoy: Agosto. Con un elenco de actores estupendo encabezado, como ya sabéis, por Meryl Streep y Julia Roberts pero también con actores que a mi me chiflan como Ewan MaCgregor y Dermot Mulroney.
Es un gran drama. Ese que te hace pensar. En este caso, lo importante que es tener una familia centrada y normal para que tu vida sea, también, lo más centrada posible dentro del entorno de cada uno y así, y como en una cadena, consigas lo mismo para tus hijos y nietos.
Como única pega, por hacer alguna, es que el fin es de esos que te deja con cara de “¿cómo?¿ya?” Pelín inconclusa.
Como siempre, Meryl Streep está espectacular y Julia Roberts también fenomenal pero es que, no soy nada objetiva porque todo lo que hace Meryl me gusta muchísimo.
Ahora que, no se si por cierta obsesión mía, he encontrado a todos los actores ¡súper mayores! Y es que, todos vamos cumpliendo años. ¡Menos mal por otro lado! Pero, siempre que noto la edad en los actores pienso lo mismo, “madre mía como se les nota a éstos que van cumpliendo años. Y eso que se harán todo tipo de tratamientos para parar, en la medida de lo posible, los “arañazos” de los años. ¡Cómo se me notarán a mi teniendo en cuenta que no me hago nada!”
También me ha provocado cierta desazón, la vida norteamericana. Ese desapego familiar y como aceptan las diferentes adicciones como algo relativamente normal.  Ellos, y lo se porque lo he visto desde dentro, abogan mucho por la familia pero las normales, son las menos.
Quiero explicar que entiendo por "familia normal" para que no haya malos entendidos. Para mi una familia normal es aquella en la que reina el amor y el sentido común. Independientemente de pequeños encontronazos, que sea monoparental, triparental, o que los padres sean del mismo sexo, que tu cuñado sea un plasta o que tu suegra ande siempre opinando.
Una familia es aquel lugar donde siempre vuelves por muy lejos que te vayas. Física y síquicamente.

Otra desazón, duda razonable, más banal por supuesto, es cómo pueden tragar pastillas sin agua. No es la primera vez que lo veo en una peli. Es como lo del vater. Con lo fácil que es coger un poquito de agua para que te ayude a tragarla. Yo de otra manera, soy incapaz.
Al grano, ¡qué me voy por las ramas! Que os animo a ir a verla y que vamos a intentar ir cada quince días al cine mañanero y lamentablemente, tendréis que volver a sufrir mis críticas criticables.
¡Ah! Que se me olvidaba. Al menos en Madrid, el miércoles es el día del espectador y el cine cuesta, 3,90€. ¡Merece la pena!

lunes, 13 de enero de 2014

NUESTRO REFLEJO


O eso nos gustaría…
Este viernes, la sobrina de veintiún añitos de una de mis grandes amigas, ha dado un concierto en el Mercado de Moncloa. Y me ha dado por pensar y recordar, cual abuela, cuando mi amiga era la que, muy de vez en cuando por desgracia, nos cantaba y nos alegraba el día con su música allá por 1994 cuando estudiábamos en Estados Unidos.
Y me he dado cuenta que tanto en mi caso como en el suyo, creo, nuestras sobrinas no son nuestros reflejos pero nosotras nos vemos reflejadas en ellas.  Al menos yo.
El amor por una sobrina, o sobrino, es inmenso. Yo tengo seis, tres más grandes y tres más pequeños, y los adoro a todos. Es un amor más relajado ya que no tienes que educarles. Para eso ya están sus padres. Los puedes disfrutar y reírles las ocurrencias buenas o malas sin la preocupación que sientes por un hijo.
Mi sobrina mayor, de diecinueve años, estudia Periodismo tal y como elegí yo. Y dicen que se parece a mí aunque no es verdad. Pero a mi me encanta que me lo digan. Y me encanta que haya elegido la misma carrera que yo. La eligió porque quiso, claro está. Pero esa coincidencia me llena de orgullo y satisfacción (como a nuestro querido soberano)
Y estoy segura que mientras mi amiga escuchaba embelesada cantar a su sobrina, tan guapa, tan parecida a ella físicamente, recordaba sus, nuestros, “tiempos de gloria y diversión” y daba gracias porque, la nueva generación, va un pasito más allá y seguro que consigue todavía más cosas que las que han conseguido sus tías.
Yo, cada vez que leo una entrada en el blog de mi sobrina, “Un Relato en un Minuto”, lo disfruto muchísimo. Y cuando me cuenta las clases. Y las ganas que tiene por comerse el mundo y recorrérselo.¡Hasta cuando sale de marcha me veo reflejada en ella!
Me veo en ella. No lo puedo remediar. Y me encanta.
Y aun recuerdo cuando nació María y como su tía tenía empapelado el apartamento con las fotos de sus sobrina recién nacida. Y recuerdo cuando le regalamos a la niña unas zapatillas de estar por casa de Hello Kitty a las que puso el nombre de las que se las regalamos. Una Carla y la otra, Lola.
Y recuerdo como si fuera ahora mismo, el día que nació mi sobrina y lo que pudimos llorar todos en el hospital de la emoción.
Y aunque todo esto me recuerde (y me caiga como un jarro de agua fría) que sobrevolamos los cuarenta y que ahora es el tiempo de nuestras sobrinas.
Y aunque me siga cortando el pelo y vistiendo como una de veinte porque así me siento.
Y aunque no quiero mirarme mucho en el espejo porque, sí, me siento como una de veinte pero las arrugas de mi cara me demuestran lo contrario.

Con todo y con esto, nos reflejamos en nuestras sobrinas, nuestras hijas, y se nos cae la baba.
Y pienso, ahora es su momento, pero el mío también ¡qué coño!

jueves, 9 de enero de 2014

PUESTA A PUNTO


Esta primera semana de enero y la que viene, aprovecho siempre para mi puesta a punto personal. Vamos un chapa, pintura más mecánica en toda regla. Que más vale prevenir que curar.
Ayer me quitaron una muela del juicio. Estaba estorbando y estropeándome a la de al lado y me la quitaron. ¡Qué momento tan desagradable! Prefiero sin duda, parir. No, no me he vuelto loca. Lo habéis leído bien. Prefiero parir antes que ir al dentista y mira que, en el último parto, la criaturita pesó 4,180 gramos y 54 cm. ¡Y sin epidural porque se me pasó el efecto! Pues con todo y con eso, prefiero parir.
Debo poneros en antecedentes. De pequeña me caí en la depuradora de la piscina de mis abuelos, unos dos metros para abajo, y no me maté pero me rompí todos los piños. Era una niña rubita, de ojitos azules que cuando sonreía, mostraba toda una dentadura negra como la de los piratas. ¡Un horror! Eso provocó que durante un largo periodo de tiempo, visitara mucho al dentista y, aunque no lo recuerdo porque era muy pequeña, se me ha debido quedar el trauma en mi fuero interno. Así que, sí, prefiero parir.
Le costó un poquito sacar la muela aunque es muy buen dentista. El caso es que, luego, no me la enseñó y eso me ha provocado cierta desazón: ¿qué hacen con los dientes que extraen? ¿Los tiran? ¿Los guardan los que más les gustan? Algún dentista por la sala que me pueda ayudar a disipar dudas…
Yo estoy segura que con la muela que me sacó ayer y teniendo en cuenta el boquete que se me ha quedado, si se la llevo a un joyero, me fabrica uno de esos cuernos de elefante que ponen en las entradas (con pésimo gusto en mi opinión) algunas personas.
Y hoy me ha tocado espachurramiento de pechugas y bajos fondos. ¡Qué dolor el espachurramiento! Y eso que yo tengo pecho… que mis amigas las planas, tienen que sufrir de lo lindo.
De lo bajos fondos y teniendo en cuenta el peso del último churumbel (los anteriores tampoco fueron pequeñitos), me toca visita a una fisio para que deje de llorar cada vez que veo los anuncios de Tena Lady.  O que no provoque una inundación cuando me toca saltar un poquito para recuperar el globo del niño que se le ha escapado de la mano y se le ha quedado pegado en el techo… ¡Sin coña!
La semana que viene iré al otorrino para que siga controlando mi sordera del oído izquierdo. Esta, supuestamente, es hereditaria aunque sea yo la única JOVEN (no quiero risitas con lo de “joven”) de la familia que la padece. Esta, la sordera digo, me viene bien de vez en cuando. Sobre todo, cuando no quiero o no me da la gana, oír algo. Lo típico. Niño que llora, marido protestón, hija con el pavo, madre pesada…
Y también al dermatólogo para que me “crionice” una queratosis seborreica que tengo en el escote. Iré a depilarme. A la pelu…
Vamos, lo dicho. Una puesta a punto en toda regla. Y eso que todavía no he empezado con el tema estético en profundidad. Vamos, que de momento de botox y ácido hialurónico no hablamos. Eso he decidido que cuando sobrevuele los cincuenta. Que sobrevolando los cuarenta me parece un poco pronto empezar a quitarme arrugas por mucha falta que me haga. Sólo de pensarlo me entra más depresión y me siento más vieja.
Y yo, cuarentona, sí pero vieja ¡ni de coña!
En breve, me haré la puesta a punto mental y de nuevos y buenos propósitos para este nuevo año. Que me dice el horóscopo que es un año de renovación y ¡falta que me hace!
Y vosotr@s, ¿os hacéis puestas a punto en profundidad o pasando de los médicos?

sábado, 4 de enero de 2014

PUPURRÍ NAVIDEÑO: DE ACTIVIDADES LÚDICO FESTIVAS


¡Qué cansancio! ¡No puedo más! No hemos parado en todas las Navidades y todavía nos queda la Cabalgata de Reyes y el Día de Reyes. ¡Qué palizón! Mi marido es de los que piensa que ya parará cuando tenga ochenta años y yo me abonaría al lema del canal de televisión Divinity, “Sofá, manta y Divninity” que además, con el tiempo tan malo que está haciendo en Madrid, es realmente lo único que apetece. Pero no. Hemos hecho de todo y ahora os tenéis que aguantar que os lo cuento.

Además de las dos exposiciones que ya os he contado, hemos montado en el Navibús. El Autobús de la Navidad de Madrid. Recorre las calles más emblemáticas de Madrid por la noche para poder disfrutar de las luces. No pude hacer fotos porque me quedé sin batería. Empieza a salir a las seis de la tarde y nosotros estuvimos en la cola desde las cinco y cogimos ¡el séptimo autobús! Una cola tremenda. Tienes que ir súper abrigado porque como vas en la parte de arriba de un autobús de dos plantas, aunque la velocidad es lenta debido al tráfico madrileño, el frío es muy intenso. Lo más bonito, para mi gusto, la Puerta de Alcalá y la Casa de Correos o lo que es ahora, el Ayuntamiento de Madrid en la plaza de Cibeles. A los niños les gustó bastante excepto al pequeño, que decidió echarse un sueñecito teniendo en cuenta la hora y media que había tenido que estar de pié esperando.
Estuvimos también en el partido de fútbol benéfico de Unicef que disputaban las estrellas de la Liga en el estadio Santiago Bernabéu. Íbamos también abrigados hasta las cejas sin embargo, para mi asombro, en el estadio existen calefactores en los “minitechos” del estadio y aunque parezca increíble, se notan y no pasamos tanto frío. El que más disfrutó del evento fue el mediano que es el que nos ha salido futbolero. Yo sólo conocía a Sergio Ramos. Al resto de futbolistas, ¡ni flowers! Pero fue toda una experiencia hacer la ola siete veces seguidas en ese estadio al que ya había visitado hace mil años en otro partido benéfico, en aquel caso, contra la droga.
Ayer, mis padres se los llevaron a ellos y al resto de nietos como todos los años, al Circo Price. Es un clásico navideño como la plaza Mayor o la Cabalgata de Reyes. Los niños y los abuelos lo pasan bomba. Yo no lo he visto nunca pero dicen que es precioso. Nosotros aprovechamos para darnos un paseo de dos horas por el Barrio de las Letras, Antón Martín, Chueca… ¡bajo la lluvia!
Mañana nos toca la Cabalgata que espero sea en seco. Por primera vez, vamos a ir a la grande de Madrid porque la de los distritos son cada vez más cutres consecuencia de la crisis. Pero yo paso de irme con la escalera y todo el tinglado. Iremos al comienzo de la Cabalgata que es en Nuevos Ministerios y si pueden ver algo, estupendo y si no, ¡qué se le va a hacer! La intención es lo que cuenta.
Ánimo que ya va quedando poco. No me entendáis mal. Me gustan las Navidades pero cuando cierro la puerta el seis de enero a eso de las ocho de la tarde cuando volvemos de comer en casa de mis padres, después de haber desayunado dos veces, en mi casa y en la de mis suegros y hasta las narices de roscón, suspiro profundamente y doy gracias por la bien que los hemos pasado y ¡porque hayan terminado ya las Fiestas!
¡Viva la rutina!
¿Os pasa a vosotr@s lo mismo?

miércoles, 1 de enero de 2014

PUPURRÍ NAVIDEÑO: DE RESTAURANTES Y EXPOSICIONES


¿Qué tal las Fiestas? ¿Seguís viv@s? Por aquí vamos aguantando que no es poco.
El otro día tuve clase de Pilates con un chico que había estado toda la noche de marcha y decía que sudaba alcohol y yo sudo, ¡desesperación!
¡Cuanto quiero a mis hijos y que feliz me hacen cuando están en el colegio!
Bueno, al grano, voy a escribir varias entradas sobre todo lo que vamos haciendo durante estas Navidades (¡qué no es poco!). Espero que os gusten y os animéis a alguna aquellos que seáis de Madrid o nos visitéis.
De Restaurantes:
He probado dos casi recién inaugurados: La Maruca donde ya estuve desayunando en un Movimiento Maruja y Martinete, en el que estuvimos cenando el otro día con nuestros amigos.
La Maruca
La Maruca me encantó ya en el desayuno y también me ha gustado bastante en la cena con mi marido. Está petado siempre. Hay que reservar con tiempo pero como nos acercamos prontito, nos dieron una mesa en la zona de abajo, que no sabía que existía, donde además, cuentan con un espacio reservado bastante cómodo y bonito para grupos.
Como siempre que hay en la carta, pedí alcachofas y estaban bastante buenas. En general, todo lo que comimos estaba rico y el precio razonable. Ni caro ni barato.
Martinete
La barra de Martinete
Y Martinete que está recién inaugurado.  Con una decoración muy bonita. Es un restaurante estiloso que creo (aunque ya sabéis lo tonto que es mi ojo cuarentón...), se podrá de moda en breve. La comida estaba rica. Algunos platos mejores que otros pero entiendo que tienen que ir cogiendo experiencia. El servicio, a lo mejor, demasiado cercano. No me gusta el camarero borde pero tampoco el coleguita. En cuanto a precio, igual, ni caro ni barato. Si he de ponerle alguna pega es que no tuvieran mojitos. ¡Con lo que me gusta un mojito en buena compañía! Merece la pena visitarlo.

De exposiciones:
Hemos estado con los niños en dos: “Terracota Army. Guerreros de Xi’An” en el Centro Cultural de la Villa. Y “Fernando Alonso. Collection” en el Centro de Exposiciones de Arte Canal.
Ambas son muy recomendables. Probablemente, me gustó un pelín más la de Fernando Alonso pero es que, lo que tiene que ser impresionante de los Guerreros es ver los ocho mil en vivo y en directo en China.
En las dos, los niños pueden realizar talleres. Para la de Fernando Alonso no llegamos a tiempo pero en la de los Guerreros de Terracota, estuvieron creando los suyos propios y la verdad es que lo pasaron bastante bien.

En la próxima entrada os haré un pupurrí navideño de todas las actividades más lúdico festivas con las que hemos entretenido a los niños.  
¡Venga! que hay que portarse bien que dentro de poco vienen los Reyes Magos y no queremos carbón, ¡de ninguna manera!