lunes, 31 de marzo de 2014

EDUCACIÓN EN SENTIMIENTOS


El pasado martes estuve en una conferencia que dio el colegio para padres sobre Inteligencia Emocional y su aplicación en las aulas y en la educación de nuestros hijos.
Me gustó mucho la conferencia y me pareció interesantísimo comprobar cómo han cambiando las cosas para bien. Como ahora es tan importante las matemáticas, la historia y la lengua (Habilidades Intelectuales) como la autoconciencia, la empatía o el control emocional (Habilidades Emocionales). En definitiva, la educación de los sentimientos que les permitirá enfrentarse con éxito en la vida a muchas situaciones para las que antes, no estábamos enseñados ni preparados.
“La Inteligencia Emocional es un tipo de inteligencia social que incluye la habilidad de supervisar y entender las emociones propias y las de los demás, discriminar entre ellas y usar la información para guiar el pensamiento y las acciones de uno”
¡Ay, si nos hubieran enseñado esto en el colegio que de disgustos que me hubiera ahorrado! Y que me seguiría ahorrando.  Porque, sí soy capaz de reconocer mis sentimientos y mis emociones pero, guiarlas y saber encauzarlas en muchos casos, ¡no tengo ni idea!
Y pongo un claro ejemplo: me supera hablar en público. Y no me refiero frente a una audiencia de 100 personas, no. Me refiero a un público de veinte niños de seis años. Me supera. No se controlar mis nervios ni mi vergüenza. Llevaba el pequeño pidiéndome que fuera a su cole a leerle un cuento a él y a sus compañeros un montón de tiempo y, cada día le ponía la excusa más peregrina. Y este era el segundo año que me lo pedía. Hasta que ya le dije que me daba vergüenza y él, que no la tiene, me miró con cara de “peroquédicemimadre”
Sí. Es así. Empiezo a ponerme roja como un tomate. Literalmente. Sin exageraciones. Rojo bermellón. Como si mi careto fuera a explotar de repente. ¡Boom!
Sin embargo, mis hijos mayores en el cole tienen clase de oratoria. Y una actividad que se conoce como Proyecto Hara que es “educación de la interioridad”. Y durante algunos recreos están “obligados” a jugar todos con todos. A preocuparse de todos. Y aprenden experimentando. Practicando. Viviendo, en definitiva.
Durante las tutorías, siempre quiero saber qué tal van en los estudios pero, en lo que realmente estoy interesada, es en trabajar con su profesor/a sus habilidades emocionales o más concretamente, sus no habilidades emocionales. Todo aquello que quiero y creo que se puede corregir de su comportamiento para que el día de mañana sean más felices.
Creo que es muy importante que saquen buenas notas y que adquieran cultura pero, sin lugar a dudas, quiero que aprendan a saber comportarse en todos los ámbitos, a saber enfrentarse a problemas y situaciones y hacerlo con éxito. Que aprendan a relacionarse con personas que no sean de su agrado y eso no les amargue ni les frustre. Quiero que toda aquella situación negativa, y hay tantas en la vida, que les toque vivir sepan llevarla lo mejor posible. No se trata de no sufrir sino de sufrir “en positivo”. Que tengan capacidad para motivarse a sí mismos. Capacidad para reconocer sus metas y llegar hasta ellas mostrando una actitud positiva ante los contratiempos.
Quiero en definitiva que sean personas cultas pero sobre todo quiero que sean personas maduras, equilibradas, positivas, responsables y sobre todo, sobre todo, felices.

viernes, 28 de marzo de 2014

DÍA DE LOS HORARIOS


Aquí estoy de nuevo. Disculparme que el miércoles no escribiera pero he estado culturizándome y arreglándome la melena y no me dio tiempo a todo.
Esta semana he asistido a varias conferencias y cursos que tendré a bien contaros la semana que viene pero, hoy  prefiero hablaros de la concentración que se realizará el próximo domingo 30 de marzo de 10 a 12.30 en la Puerta del Sol de Madrid (lo siento señores comerciantes pero estén tranquilos que está seguro que sí es pacífica) bajo el nombre de “Día de los Horarios”.
Y, ¿qué se reivindica en esta concentración? Pues algo tan básico y tan descuidado por muchos como es la racionalización de los horarios.
Sí. Horarios. Esos que muchos se pasan por el forro por la sencilla razón de que no quieren volver a sus casas pero que afecta directamente a los que sí tienen casas y familias a las que les gusta atender y cuidar.
Ya conocemos todos el carácter español y no vamos a renegar de ello pero sería interesante que fuéramos mejorando. No digo cambiando porque es imposible pero al menos, mejorando.
Y, ¿cómo mejoramos? Pues haciendo que los horarios de trabajo sean razonables. Que no exista la jornada partida.  Que exista un horario flexible. Que se acabe de una vez por todas con el calentamiento de silla y los cafetitos eternos. Que se acabe con las miradas inquisidoras cuando te vas a tu hora después de haber estado el tiempo por el que te pagan trabajando y no pelando la pava. Con las reuniones eternas, infructuosas y a deshora…
Tantas y tantas cosas que he vivido y que me gustaría que mis hijos no disfrutaran. Me gustaría que mis hijos no tuvieran qué elegir entre cuidar de sus hijos o seguir su carrera profesional. Me gustaría que mis hijos tuvieran una vida a parte del trabajo. ¡Tanto que nos vanagloriamos los españoles que trabajamos para vivir y no vivimos para trabajar y somos los europeos que más tiempo pasamos en las oficinas! ¡Qué irónico! ¿no?
Pero es una mentalidad que debemos cambiar todos. Desde los más curritos hasta los gerifaltes porque, todos, y digo bien, todos, entramos en ese juego absurdo alguna vez durante toda nuestra vida laboral. Y dicen que ahora con las crisis, por el miedo a perder tu puesto de trabajo, todavía se ha agudizado más.  No digo que no pero esta cultura del “yo me aguanto aquí hasta que se vaya todo el mundo aunque no tenga nada que hacer para que me vea el jefe” ha existido siempre.  Y no ha nacido ahora con la crisis.
Esta manera de pensar pertenece a nuestra gilipollez cultural nacional y eso, debe cambiarse. Por el bien de todos. De las y los que quieren ser madres y padres pero también de los y las que quieren asistir al gimnasio y tomarse una cañita tranquila con los amigos, amantes y demás familia. ¡O darse una vuelta con el perro!
No me enrollo más. Si queréis más info sobre el tema podéis visitar la página,  http://www.horariosenespana.es. Aquí podréis también firmar el manifiesto en caso que no podáis asistir y leer mucho más sobre este interesante tema que nos afecta a todos.
Gracias mil.

lunes, 24 de marzo de 2014

"POR LAS CUARENTONAS"


En este caso y sobre todo, por aquellas cuarentonas a las que les falta una teta o las dos. Por las que han sufrido cáncer de Mama y lo han vencido. Por las que no. Por aquellas que luchan ahora mismo. Por las que lucharán o lucharemos.
Sin más que decir porque no hay nada más que decir. Sólo ver, escuchar y aprender. Todos.

viernes, 21 de marzo de 2014

MATERNIDAD, CRIANZA Y EDUCACIÓN


Hoy quiero hablar sobre maternidad, crianza y educación. Esos temas que tanto se llevan ahora y de los que tanto se habla en internet.
Ilustración de Lindy Longhurst
Pero no se si voy a ser todo lo dulce y apropiada que corresponde al tema. Aviso.
Como todos ya sabéis, me dedico 100% a la maternidad. Para mí, la maternidad es un trabajo en sí. Y lo hago con gusto y porque quiero. Es una elección personal.
Sin embargo, ayer, varias actitudes de los niños me hicieron preguntarme, hasta qué punto esta dedicación 100% es beneficiosa para los niños. Hasta qué punto estos niños serían más capaces e independientes si no estuviera yo con ellos o si pasaran las tardes con una cuidadora mientras su madre trabaja.
Hasta qué punto, el tener a su madre ahí para todo lo que ellos desean y proveyéndoles de todo aquello que necesitan, es o no es una buena educación.
Tengo clara la respuesta a esta pregunta: la clave está en mí.
Pero no quiero seguir profundizando en ella hasta no contaros qué es lo que pasó ayer que me hizo planteármelo.
Voy todos los días a llevarles y a recogerles del colegio. Primero recojo al pequeño y luego a los mayores.
Tengo que reconocer que me encanta pararme a hablar con algunas madres y que soy bastante charlatana. Y todas las tardes lo hago. Con unas o con otras. Algunas veces un rato y otras veces, un rato más largo.
Entiendo que ellos están cansados y tienen ganas de llegar a casa y, cuando me paro más de la cuenta, se cabrean. “Jolín mamá. No te pares. Que quiero llegar a casa.”
Y sobre todo ayer ya que, los jueves, es el único día de la semana que no tenemos ni futbol ni natación y que nos podemos pasar toda la tarde en casa sin más obligación que los deberes y ducharse.
Pero ayer, me tocaron las narices más de lo normal enfadados porque querían irse a casa y que no me parara a hablar con nadie. Y les hice ver que yo no soy su chofer que soy su madre. Y que soy persona. Y que, como persona, tengo también mis gustos y mis preferencias. Y que, además, creo que están por encima de las suyas. Y lo creo al 100%.
Que si se tienen que esperar mientras su madre le da a la lengua, que esperen. Que no les pasa nada. Que no se mueren.
Ahora, los padres, estamos por debajo de nuestros hijos. Ellos siempre son lo primero. En ellos y sus preferencias pensamos siempre antes que en las nuestras.
Y no estoy de acuerdo.
Su padre y yo somos y estamos por encima de ellos. Por eso, porque somos sus padres. No somos ni sus proveedores, ni sus choferes, ni sus paseantes, ni sus agentes de viajes.
Somos sus padres. Y ellos hacen lo que nosotros queremos dónde y cuándo queremos.
Siempre pensando en su bien, por supuesto. Pero ya está bien de ese rollo que tenemos montando los padres de hoy en día en el que, lo que digan los niños, es lo que prevalece.
Hay que enseñarles,  y esa es mi labor, que no son reyes. Que son príncipes y que los reyes son sus padres.
Que todos en la familia tenemos el deber de hacernos felices los unos a los otros. Incluidos ellos. Que no sólo están para recibir sino también para dar. Que no son el centro del universo. Y que sus padres, son padres, pero también personas con su historia por detrás y por delante.
Esta es mi, nuestra, forma de pensar y siempre ha sido así. Algunas veces te dejas llevar y te sales sin querer del camino. Pero, ante comentarios y situaciones como las de ayer, vuelves a encaminarte por la buena senda. Aquella en que los hijos son eso, hijos y no reyes tiranos.
Y eso que, mis hijos dentro de que son niños y por tanto, no son perfectos, son buenos y educados.
Esa es mi gran satisfacción. Porque eso demuestra que no hago del todo mal mi trabajo. Y tampoco, es mala del todo, mi total dedicación.
Y vosotros, padres y madres del mundo, ¿pensáis igual o soy más dulces y comprensivos?

miércoles, 19 de marzo de 2014

EL MOVIMIENTO MARUJA VISITA LA EXPOSICIÓN "GÉNESIS"


 
¡Qué placer! ¡Qué gustazo! No sólo visitar la exposición de Sebastiáo Salgado “Génesis” en Caixa Forum sino, también el pedazo de paseo que nos hemos dado desde el Santiago Bernabéu hasta el Paseo del Prado, 36 que es donde se ubica Caixa Forum.
Vamos, ¡el Movimiento Maruja en estado puro! Os lo explico paso a paso:
Por supuesto, hemos comenzado el día desayunando un té con leche y una tarta de zanahoria riquísima en un sitio de la calle Serrano, 85, Check In, aunque, luego a la vuelta y viendo la estupenda terracita que tienen montada, me da que allí está mejor el aperitivo o la comida.
Jardín Vertical de Caixa Forum
Hemos cogido carrerilla dándole a la lengua sin parar y disfrutando un día precioso en Madrid, hemos llegado hasta la exposición donde no sólo son bonitas las fotos, también el edificio en sí que cuenta con un espectacular jardín vertical en la entrada.
Luego, al comprar las entradas y si eres cliente de La Caixa, te interesa llevar algún documento o tarjeta que lo certifique ya que, las taquilleras, no tienen forma ni conexión con la base de datos de clientes de esta entidad para comprobar que eres cliente y ahorrarte los cuatro euros que cuesta la entrada.
Como no llevaba nada que lo demostrara, me ha tocado pagar pero os aseguro que para la próxima, no pago.
Luego ya hemos disfrutado de la magnífica exposición que si tenéis oportunidad no os debéis perder. Son unas fotos maravillosas en la que Salgado, el fotógrafo, “busca los orígenes del mundo y del planeta que habitamos”.
A mi me ha recordado a aquel programa de Carmen Sarmiento que veía de pequeña y que se llamaba “Los Marginados” en el que, la periodista, te mostraba las tribus del planeta. Esas que, todavía a día de hoy, siguen viviendo de manera ancestral.
Y no sólo las tribus, Canadá, Alaska, Etiopía, la Patagonia Argentina y Chilena, Las Islas Galápagos y otros muchos lugares maravillosos de esta tierra que habitamos. Y que, lamentablemente, destrozamos. Estrujamos.
La foto que más nos ha gustado ha sido ésta. ¿Qué os parece? ¿Es o no es maravillosa?
¡Y de vuelta para casa dando el mismo pedazo de paseo!
Ahora que nos hemos venido con la próxima exposición apuntada en la agenda. ¿Os imagináis cuál es?
"Pixar. 25 años de animación"

lunes, 17 de marzo de 2014

CELEBRANDO EL 40 CUMPLEAÑOS DEL "WRAP DRESS"


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Diane Von Füstenberg
El otro día hablando sobre la nueva prenda de moda de este verano, el “Crop Top” y ahora resulta que el “Wrap Dress” sobrevuela los cuarenta y yo, ¡sin enterarme!
Para aquell@s incult@s como yo (sin intención de ofender), el “Wrap Dress” es un vestido inventado por  Diane Von Fürstenberg que, supuestamente, liberaba a la mujer incluso por encima/delante de los vaqueros. Es un vestido-bata envolvente y muy cómodo. O eso dicen porque yo no lo he llevado en mi vida.  A mi esos vestidos no me sientan nada bien…
Pero, sin irme del tema, vamos a celebrar que esta diseñadora, Diane, tuvo a bien liberarnos de, (¿de qué?), hace cuarenta años inventando este vestido y por eso, desde éste, mi pequeño mundo, se lo agradezco eternamente.
Todo lo que sea liberar a la mujer me parece estupendo aunque todavía hay veces que me pregunto de qué tenemos que liberarnos tanto. Yo no siento más ataduras que las de mis hijos y mi marido. Y son ataduras que, además de aceptadas libremente, no creo que ningún vestido por cómodo que sea, pueda liberarme. Ni puede ni quiero que me libere.
Echando la vista cuarenta años atrás, pudo ser que, por aquel entonces, la mujer española sí necesitara un poco más de apoyo para liberarse. Y también, pudo ser, que el “wrap dress” fuera una especie de reivindicación. Pudo ser.
Pudo ser que el “Wrap Dress” revolucionara el mundo femenino como la minifalda o el bikini. Pudo ser que fuera una forma de rebelión contra tanto encorsetamiento. Encorsetamiento figurado y encorsetamiento real en el vestir. La verdad es que no lo sé.  Pero, pudo ser.
Celebro la creación porque sí. Me alegra celebrar la creación de algo positivo, sea un vestido, una novela, una pintura, una chaqueta de punto, ¡lo que sea!
Sin embargo, creo que, hoy en día, el único vestido que puede liberar a una mujer es aquel que haga desaparecer el burka, el chador, el velo, la ignorancia, el miedo, la falta de educación, la falta de medios, la necesidad, el machismo, la violencia de género, la falta de igualdades, de oportunidades, entre otra muchas cosas. Y eso, no se si hay vestido que lo elimine por cómodo que sea…

viernes, 14 de marzo de 2014

LA CAMA DE UNO


Mi adorada cama
Sí. Hoy os voy a hablar de la cama de uno mismo. Ese lugar al que volvemos todas las noches. Para mí, incomparable. No he conocido cama mejor que la mía.
Da igual las camas que pruebes. Aunque sean mejor que la tuya, con un colchón carísimo y con las sábanas más finas, como tu cama no hay nada.
Cada noche, cuando me acuesto, digo lo mismo: “¡Qué rica mi cama!” Meto la mano debajo del cuello de mi marido, apoyo mi linda cabecita contra la almohada y disfruto de ese estupendo momento. De esos treinta segundos, si llegan, de total relajación.
Da igual que tengas tu propia cama en tu casa de verano. Como la de tu día a día, ninguna.
Es una sensación de “da igual lo que pase que mi cama y este momento, está aquí día a día” Ese “arrebujarse” en ese preciso colchón con esa precisa almohada es El Momento. Mi momento.
Luego pueden venir cosas mejores (todos sabemos cuales) y cosas peores. A lo mejor te desvelan las preocupaciones y te tienes que levantar a tomarte dos valerianas. O que no coges el sueño porque esa noche pasó de largo.  O el niño llora y te tienes que levantar a consolarle. O te pasaste con la cena y te mueres de sed. O te pasaste con la bebida y tu vejiga no da para más.
Pueden ocurrir mil cosas pero El Momento, ese primer momento de meterte en la cama después de un día de trabajo, o de diversión, o de infelicidad, o de lo que sea, ese Momento, esos treinta segundos, son indescriptibles. Puro placer.
Aunque no es un amor a primera vista. Para que llegues a tal estado de enamoramiento han tenido que pasar años y muchas vicisitudes.  Pero sobre todo, años.
Este amor incondicional también lo sentí hacia mi cama de soltera. ¡Qué gustito sentía cuando me cobijaba entre sus sábanas y edredones! Y sin embargo, cuando una noche ya de casada tuve con volver a dormir en ella, la sentí extraña. Ya no la quería igual. Ella no había cambiado pero yo sí. Yo ya no era la misma. Ahora tenía otra cama de la que estaba y estoy enamorada.
¡Qué egoísta mi corazón! ¡Qué cambiante! Estoy segura que ella tuvo que sentirse mal. Yo no la quise engañar. De hecho, ya no he vuelto a dormir en ella y nunca lo haría. Mi amor cambió, se enamoró de otra y no quiero hacerle más daño.
Mi cama de soltera no pudo superarlo y acabó desterrada a la casa que tienen mis padres en el “pueblito tableta de chocolate” a la espera de que algún nieto se vuelva a enamorar de ella.
Pobre…
¿Sentís vosotr@s este profundo amor hacia vuestra cama también?

miércoles, 12 de marzo de 2014

EL CUMPLEAÑOS DE MI PADRE


Mi padre
Hoy es el cumpleaños de mi padre. Cumple 76 años. Y puesto que ha coincidido que es miércoles y toca post he decidido, con vuestro permiso, dedicárselo.
Y no os creáis que es por hacerle la pelota que no. No se va a enterar porque no lee el blog. Le he dicho la dirección cincuenta veces pero no se entera. Y eso que se compró un ordenador porque va a clases y todo el rollo. Pero nada. El hombre se esfuerza pero le debe pasar como a tantos, ¡que el blog no le atrae ni un poquito!
Y eso que le hablan de él y la gente, sus amigos y familia, le dicen que les gusta. Y él se siente orgulloso cuando se lo dicen. O eso creo.
Fui la niña que siempre quiso. Su madre tuvo cinco chicos y él, el mayor de todos ellos, estaba como loco por “regalarle” la primera nieta. Y cuando llegué a esté mundo (tan bonita según yo y tan fea según mi madre) se puso como loco por poder cumplir su sueño de hacer más feliz si cabía a mi abuela. Además, me llamo como ella.
Es un hombre tremendamente familiar. Cuando era pequeña siempre le recuerdo presentándonos a alguna tía lejana o algún primo segundo. Era, y es ahora con sus nietos, de los de “dale un besito a tu tía Paquita que te quiere mucho” y la pobre  Tía Paquita pensaba lo mismo que nosotros, “pero ¿qué dice este tonto si no les he visto más que dos veces en toda mi vida?”
Y adora su tierra y eso que lleva chorrocientos años en Madrid. Vamos, que ha vivido más años en Madrid que en su pueblo pero como su pequeño pueblo alicantino de la Vega Baja del Segura, no hay nada de nada. ¡Hasta las patatas fritas de bolsa de allí son mejores que las de aquí! Cuando está allí es como si floreciera. Como si resurgiera. Y a mi me encanta meterme con su pueblo y hacerle rabiar. ¡Y siempre entra al trapo!
“¡Anda Papá, pero si allí no hay nada! Es como una tableta de chocolate”, le digo.

“Es porque hubo un terremoto hace muchos años”, me explica nuevamente como si no me lo hubiera contado un millar de veces.

“Que terremoto ni que niño muerto. Es feo tu pueblo y punto”, sigo jorobando.

“¡Pero qué tonterías dices! Es que no sabes valorarlo ni mirarlo y además, no se habla así de las raíces de uno”, me suelta.
Y es que lo de las raíces todavía le gusta más que la familia y su pueblo. ¡Ay las raíces! ¡Y las tradiciones! Como se ponga a recordar y rememorar, te suicidas. ¡Ni la abuela siciliana de "Las Chicas de Oro"!
Pero es verdad que da mucho juego en las reuniones familiares. Tiene buen talante y acepta de buen grado ser el centro de todas nuestras burlas.
Es cabezón, maniático y perfeccionista. Y muy activo. Siempre le gustó trabajar y le gustó su trabajo. Ahora, de jubileta, le llamamos “el ministro sin cartera” porque siempre anda haciendo gestiones y tirando papeles.
Sus nietos le llaman Tata y le adoran. Sobre todos los pequeños. Y él, les quiere con locura y no lo disimula.
Hoy comerá con su nieta mayor, recogerá a los pequeños del cole y nosotros bajaremos a darle una sorpresa y merendar con él.
Y él seguro que estará feliz de poder celebrarlo junto con mi madre (son los amantes de Teruel) y rodeado de algunos de los suyos. Aunque, estoy segura, que añorará tremendamente a los que ya le faltan.

lunes, 10 de marzo de 2014

LA QUINTA DE LOS MOLINOS


El sábado por la mañana, mientras el mediano jugaba su partido de futbol al que no le gusta que asistamos no me preguntes por qué, nos llevamos a los otros dos churumbeles a disfrutar de uno de los muchos parques madrileños. En este caso tocó, la Quinta de los Molinos.
Es un parque precioso situado en la calle Alcalá, 527 en el que lo que más cabe destacar son sus almendros actualmente en flor (además de que está justo en frente del edificio donde se graba El Hormiguero, por si acaso hay algún fan entre los lector@s). Vamos, que es el momento exacto para ir a visitarlo.  Está impresionante con todos los almendros floridos.
Nosotros fuimos sólo de paseo y una horita rápida pero vimos a un montón de gente con la manta y la comida sentados sobre el césped. ¡Muy bucólico!
Os dejo tres fotitos para que lo disfrutéis. Buena semana para todos.



Estas flores que parecen repollos también estaban preciosas

viernes, 7 de marzo de 2014

LA PEOR MADRE DEL MUNDO


Club de MALASMADRESPertenezco a un Club de Malasmadres que se mueve por internet. De hecho, podéis ver su logo en mi blog. Es un club divertido en el que un grupo de madres blogueras se recrea en el mero hecho de que no se consideran las madres perfectas sino, simples madres con sus defectos y sus virtudes.
Y así me considero yo. Ni soy la mejor de las madres ni tampoco la peor. Cometo mis errores: digo palabrotas, compartimos las chuches, cero paciencia, nos encanta la comida basura, vemos películas que no siempre son aptas para su edad… Cosas que, para mí, son nimias pero para algunas madres, serán auténticas aberraciones.
Lenore Skenazy
Sin embargo, no llego al límite de Lenore Skenazy considerada en Estados Unidos, la peor madre del mundo y precursora del movimiento “Niños en Libertad”.
Y fue condecorada con semejante título cuando, el resto de los mortales se enteraron que dejó a su hijo Izzy de nueve años viajar sólo en el metro de Nueva York. (Yo le habría dado ya el título por el nombrecito que le ha puesto al niño. ¡Con lo bonito que es Steve!)
Lenore Skenazy considera que los niños de hoy en día están sobreprotegidos y defiende la necesidad de que asuman sus propios riegos y peligros dándoles libertad de movimiento.
Estoy de acuerdo con ella. Los niños de hoy en día están sobreprotegidos. Los tenemos en una nube de algodón y no creo que sea bueno porque algún día esa nube desaparecerá, por narices, y se meterán un batacazo de cuidado contra el mundo real. 
Creo en lo que dice Fernando Sarráis (médico, profesor y escritor) de que "para que alcacen la felicidad hay que dejar que los hijos sufran". Sí, pero dentro de unos límites.
No soy tan radical como Lenore. ¿De verdad no hay otro medio o manera de que tu hijo asuma riesgos que soltándole en el metro más peligroso del mundo? ¿Esta madre no conoce el gris? ¿No sabe que existen los campamentos o los viajes culturales con el colegio? ¿O mandarles poco a poco a una panadería cada vez más lejos de casa?
Bajo mi punto de vista, claramente Lenore es radical. Y yo no creo en radicalismos. Ni de éste ni de ningún tipo.
No creo que sea necesario que mis hijos sufran en sus carnes ninguna penuria para que sean capaces de valorar la suerte que tienen o la libertad de la que disponen. Porque no disponen de toda la libertad. Disponen de aquella acorde con su edad. Y experimentan con cosas acorde con su edad. Y viajan con el cole acorde con su edad. Y se quedan solos en casa un rato tranquilamente acorde con su edad.
Todo acorde con su edad y sobre todo, con su capacidad.
Esta madre me ha recordado a aquella otra de la que también hablamos en el blog, “La Madre Trigresa”, ¿os acordáis?
Y vosotras, madres queridas, ¿estáis de acuerdo con estas madres tan peculiares o sois más de las mías? ¿Le dáis a vuestros hijos una moto sierra para que corten el filete o simplemente un cuchillito? ¿Les dejáis que conduzcan vuestro coche o les enseñáis a montar en bici? ¿Les dejáis que se asomen a la ventana con cuidado o le empujáis al vacío para comprobar si tiene vértigo?

Podéis leer más sobre este tema en el siguiente artículo: "¿Qué riesgos estás dispuesto a asumir con tus hijos?"

miércoles, 5 de marzo de 2014

LA NUEVA PRENDA DE MODA: EL "CROP TOP"

Hoy no tengo muy buen día. He pasado una noche de perros tose que te tose y es que, me he cogido un constipado tremendo. Uno de los virus que corretean por la casa y que, para los niños es un resfriado, y para una cuerentañera estupenda como yo, ¡un constipado del carajo!
Y eso que marzo iba a ser el mes de la renovación. El mes del resurgimiento. Sí. Me he puesto a dieta y he empezado a correr. De momento, las buenas intenciones me han durado dos días por culpa de mi maltrecha salud (sin exagerar ni un poquito…) Y también era y es el mes del lanzamiento de los Nuevos Cursos del Movimiento Maruja (¿no os apuntáis? Si lo vamos a pasar bomba…) También era y es el mes en el que comienzo de nuevo la búsqueda de casa. Ya había encontrado la que me gustaba pero el dueño sigue viviendo en los tiempos anteriores a la crisis y piensa que sus inquilinos deben pagarle como si su pisito fuera el Palacio de Liria (no sólo pienso yo así que soy la inquilina que quiero pagar menos. Piensan así incluso las inmobiliarias que lo alquilan)
Pero no voy a darme por vencida en ninguna de mis tareas. Voy a cumplirlas todas incluso con los mocos colgando y echando el higadillo por la boca cada vez que me da el ataque de tos. Que una no se si es cabezota o poco realista.
Y lo de perder la chicha, ya sabéis que llevo tiempo con ello. Y no es porque este año se haya puesto de moda la prenda menos favorecedora de todos los tiempos, incluyendo en esta lista el sujetador con borla de Madonna y el vestido de carne de Lady Gaga.
La prenda más absurda, siempre bajo mi punto de vista por supuesto y respetando la opinión del resto es, ¡el "Crop Top"!
Foto de www.demoda.es
Así, tal cual. ¡El "Crop Top"!
No sólo el nombre es absurdo. La prenda en sí es, tal y como ya he dicho, absurda y poco favorecedora.
Para aquellos que todavía no la conozcáis (eso es que vais poco a Zara) es un jersey o camiseta (traducido literal “top cortado”) que te tapa justo debajo de las tetas. Y cuidado, que como seas pelín tetona como yo, se te queda justo por debajo del pecho  a lo “ven que te lavo el coche con camiseta corta y blanca para que se me transparente y te pongas cachondo”.
Es un jersey que, a no ser que estés totalmente escuálida o estés todo el día de pie y sin respirar, sí o sí, sienta mal porque en el momento en que te sientes, aunque no tengas mi panceta, te va a hacer chicha. Porque la tripa se arruga al sentarse. Eso es física pura. Y eso que yo soy de letras.
Y ¡qué decir si tienes panceta y tetas! Cuando te sientas, te asoma la teta por debajo juntándose con la panceta. Erótico total. A no ser que te sientes como si te hubieran metido el palo de la escoba por el culo. Entonces sólo te asomará un poco de teta y toda la barriga. ¡Sin unión clandestina!
Y eso que, esas gráciles estilistas (cuento con una de ellas entre mis grandes amigas) te dicen cómo y con qué prendas combinarla para llevarla mejor. Estas son: un pantalón de talle alto que lamentablemente realza mi panceta porque todavía la marca más y me sigue asomando media teta. Un cinturón XL para que haga de nexo de unión entre el pantalón o la falda y el "crop top". Vamos, que así se me saldrá la chicha tanto por arriba como por debajo del cinturón cual cuerda que separa dos chorizos. ¡Tremendo! O bien, que el "crop top" tenga volantes. ¡Cómo si los volantes fueran capaces de tapar lo que asoma por debajo!
Vamos, que como os podréis imaginar, no va a ser la prenda estrella de mi armario este verano.  Aunque, según me vendo y describo, seguro que pensáis que lo mejor que me podría comprar sería una armadura en Toledo. ¡Pues tampoco!
Mejor me chuto con otro Frenadol y seguro que le veo hasta cosas buenas al “crop top”. O puede que hasta le vea cosas buenas a mi chicha... ¡Quién sabe!