miércoles, 30 de abril de 2014

OLOR... ¡A COMIDA!


El otro día os hablaba de los olores que nos traen recuerdos. Era una entrada bonita (para mi gusto), nostálgica. Incluso, tenía su punto glamuroso con el tema de las glicinias.
www.recetasderechupete.com
Sin embargo, hoy voy a ser más básica. Más de los instintos en vez de los sentimientos. Porque el olor del que os voy a hablar hoy es, del olor a comida.
Ese que sale de una cocina al mediodía. Y de ese que se huele en los patios de luces. ¡Ay esos patios de luces! ¡Cómo me han gustado toda la vida!
Pero otro día hablaremos de los patios de luces, ¡qué me desvío!. Hoy quiero a hablar de ese olor a comidita rica que sale de las cocinas a la hora de comer. O que debería salir de nuestras cocinas a la hora de comer.
Y digo debería porque, ¿qué mujer está en su casa al mediodía para hacer la comida? Normalmente, estamos todas trabajando. Y si está, como es mi caso, ¿qué mujer de ahora hace comidita rica? ¿Para qué niños si normalmente están todos en el cole? ¿para qué marido si, con suerte, está trabajando? Y yo, para mí, pues me preparo lo primero que pillo o las sobras de la cena pero, desde luego, ¡no me cocino!
Aunque, creo que me estoy equivocando… Alucino de mis palabras según lo escribo. Por varias razones: por machista porque en las cocinas también cocinan los hombres. Y desde luego, en la mía, el que cocina es mi marido (y si no, la thermomix)  Y, por pensar que todo el mundo es tan desastre como yo que ni me preparo comida ni se cocinar. Porque, a la vez que lo escribía, pensaba en una íntima amiga y “maruja de movimiento” que prepara todos los días comida para seis y estoy segura de que está rica, rica.
Y me vino todo esto a la cabeza porque el otro día salía yo de mi casa al mediodía, a la hora de la comida y, aunque no tenemos patio de luces, sí tenemos jardín y me vino un olor a comida de las de antes que me abrió el apetito de ese día y ¡de toda la semana!
Fue como si me retrotrajera unos cuantos años. Cuando vivía en esa casa con patio de luces y los sábado y los domingos, que claro está no comía en el cole, olía a comidita rica. A comida de madre. De madre de las de antes. O por lo menos, de madre de las que no se parecen a mí. Y aquí, creo que no soy machista. Porque antes, hace treinta años, sí que cocinaban las madres. Los padres que cocinaban eran un raro espécimen. Desde luego, en mi casa, mi padre lo único que ha preparado y prepara son las ensaladas (que le salen muy ricas, por cierto) pero encender un fuego, ¡ni de coña! ¡qué salíamos ardiendo!
Y ahora que son las dos de la tarde y de mi cocina no sale ningún olor, os dejo que me está entrando un hambre tremendo y voy a prepararme la ensalada de turno ¡que anoche no sobró nada de nada!
Y además me callo porque pensaba hablar de comidas ricas y he terminado hablando de ¡machistas varias! Señor, señor… Si ya lo dice mi marido (otra machistada, ¡cómo estoy!) “¡Qué guapa estás calladita!”

lunes, 28 de abril de 2014

RETIRO ESPIRITUAL SEGUNDA PARTE


¡Aquí estoy! Perdonarme que hoy voy pelín retrasada porque me ha tocado ejercer de Obsequiadora de Tiempo con mi madre. Pero ya estoy aquí para contaros cómo terminó nuestro retiro espiritual.
Pues, ¡tuvo un colofón inmejorable!
Nos levantamos tranquilitas, desayunamos tranquilitas y más tranquilitas todavía,  nos fuimos a visitar el Mercado de Motores en el Museo del Ferrocarril de Madrid.
¡Estaba hasta la bandera! Había un montón de gente y un montón de cosas chulísimas. Además, está bastante curioso verlo todo organizado entre los andenes con los trenes antiguos a los lados.
Sí es cierto que tuvimos que esperar cola para entrar. Pero íbamos avisadas por una amiga que nos advirtió de ella previamente y nos dijo que la esperáramos. Que iba bastante rápida como así fue.
Nos dimos un paseo increíble por todos los “puestos” (no se si realmente debería llamarlos así) de los artesanos. Había desde ilustraciones, bisutería, zapatos, decoración…
Sí es cierto que a muchos de ellos los había visto también en el Mercado Central de Diseño de El Matadero Madrid pero, realmente, no me importó disfrutar de su creatividad de nuevo. Es un lujazo disfrutar no sólo de cosas bellas sino de las personas que tienen la capacidad de creerlas. Sobre todo, me quedé con ganas de unos botines muy originales de Canden Garden.
Intentamos comer allí ya que también se puede. Había una terraza estupenda al fondo donde se puede comer desde bocatas, hamburguesas y/o paella. Pero había tantísima gente que preferimos irnos a comer fuera.
Y, ¿se os ocurre qué sitio cerquita de la Estación de Atocha súper típico y súper madrileño?  Pues sí, ¡El Brillante! ¡Fue estupendo!
Encontramos una mesa en la terraza que da a la plaza donde se encuentra el Museo Reina Sofía y allí, nos metimos entre pecho y espalda un bocata calamares como no podía ser de otra manera para acabar este estupendo fin de semana de retiro espiritual madrileño. 
Luego ya no nos quedó más remedio que volver a la “cruda” realidad de nuestras vidas. Ella, de camino a su Murcia natal recibida por un marido y unos hijos que la adoran y yo, a casa de mis padres, a recoger a mi prole para, alegremente, volver todos a casa a esperar y recibir al esposo
mantecoso  de su viaje. ¡La vida!

P.d.: ¿Os habéis dado cuenta que ya tengo mi propia dirección? Ahora ya tengo mi propio dominio: www.sobrevolandoloscuarenta.com 
Es una chorrada pero estoy como loca. Son pequeños cambios, pequeños pasitos de un camino que espero sea largo. 

viernes, 25 de abril de 2014

RETIRO ESPIRITUAL PRIMERA PARTE


Sí. He pasado un fin de semana de retiro espiritual. Pero no el típico retiro espiritual. Uno mucho mejor para mi gusto. Ese en el que, no sólo tu espíritu, sino también tu corazón y tu cabeza mejoran su estado gracias a la buena compañía, a hacer planes chulos y a ¡darle mucho a la lengua con una amiga muy querida!
¡Qué placer! ¡Qué gran placer!
El fin de semana del 11 al 13 de abril se vino mi amiga del alma “la murciana” a pasar el fin de semana conmigo, a mi casita, a Madrid.
Mi marido estaba de viaje y a mis hijos los mandé con sus abuelos maternos justo después de visitar con ellos la exposición de “Pixar: 25 años de animación”.
Ella, a su marido y a sus hijos se los dejó en Murcia. Directamente.
Y pasamos un fin de semana arreglando el mundo y sobre todo, nuestras vidas.
Os detallo (y os pongo los dientes largos, seguro):
La recogí en Atocha el viernes a las nueve de la noche y directamente nos fuimos a buscar a un queridísimo amigo común con el que cenamos en un restaurante muy especial y muy recomendable. No sólo la comida era buena. El ambiente inmejorable y el dueño, una auténtica maravilla de persona, amigo de nuestro amigo, y con el que pasamos un buen rato charlando también. El restaurante se llama Vinoteca Moratín  y de verdad que tenéis que visitarlo para disfrutar de una noche fantástica.
Previamente nos habíamos tomado unas cervecitas (yo, cocacolitas lights que la cerveza no me gusta) con otro gran amigo en varios bares de la zona. Quiero decir con esto que, cuando terminamos a eso de la una de la madrugada, llevábamos ya dándole a la lengua, sin parar, desde las nueve y cuarto.
A la mañana siguiente, nos levantamos a la hora que nos dio la gana que, lamentablemente no fue muy tarde, teniendo en cuenta que ya tenemos cogida la dichosa hora de los niños. Nos montamos en el autobús y nos dedicamos a recorrer la calle Serrano desde el Museo Lázaro Galdiano hasta la Puerta de Alcalá, donde comimos en Harina, pasando por el nuevo Zara que está espectacular e igualmente, sin dejar de darle a la lengua.
El Museo Lázaro Galdiano es bonito y merece la pena visitarlo. Sin embargo, reconozco que me gustaron más el Museo del Romanticismo o el Museo Cerralbo que son, más o menos, del estilo y que fueron visitados ¡como no! por el Movimiento Maruja. Aun así, lo recorrimos de arriba abajo y seguimos nuestro camino y nuestra charleta hacia el nuevo Zara.
Lo primero decir que yo soy muy de Zara y, aunque hemos tenido nuestros malos momentos como en cualquier relación, no soy muy objetiva que digamos. Menos las bragas y el sujetador, creo que todo lo demás que llevo en mi cuerpo es de Zara, incluidos los zapatos. Por tanto, huelga decir que me pareció precioso y que pudimos comprobar como, hasta las monjas compran en Zara.
De allí salimos y seguimos nuestro camino hasta Harina en la plaza de la Independencia donde comimos una quiche y un buen trozo de tarta de chocolate. Todo riquísimo.
Allí habíamos quedado con otra gran amiga que nos llevó a hacernos la manipedi (como dicen ahora las chulis pachulis) a un sitio chino por ¡20€ las dos cosas! Probablemente para las que no sois de Madrid el precio es normal pero para nosotras, pobres madrileñas, es un precio estupendo.
Y ¡allí estábamos las tres sentaditas! con las manos y los pies estiraditos y metidos en agua mientras la china de turno nos quitaba la dureza y la cutícula pertinente (alguna incluso pensó que perdía hasta el meñique). ¡Una maravilla! a la que pienso volver. El sitio se llama Tokyo (aunque son chinos) y tienen tres locales en Madrid (en Ortega y Gasset, 43 hay uno).
No os creáis que terminamos allí el día, no, visitamos en Malasaña el "Ciento y Pico Market" en el que, el sobrino de otra íntima amiga, mostraba y vendía sus preciosas corbatas y pajaritas bajo la marca Gentl. Estuvimos dándole la tabarra un poquito y tras comprarle una maravillosa corbata azul para mi marido, seguimos camino hasta Mamá Framboise. Ese lugar de Madrid que me encanta y al que vuelvo en cuanto puedo para seguir probando cada uno de sus maravillosos pasteles y bollería.
Esta vez cayó el Carrot Cake que estaba impresionante. No puedo decir otra cosa.
El sitio estaba a rebosar y más teniendo en cuenta que, aunque había hecho un día precioso, a la tarde cayó una tormenta tremenda.
Seguimos dándole al palique las tres. ¡Como si no hubiera un mañana! Hasta que la tercera en discordia nos dejó en la parada del autobús para ir de vuelta a casita.
¡Pero no! No estábamos dispuestas a terminar así el día. Antes de subir a casa, nos acercamos a un bar pijo que hay cerca y allí sentaditas en un estupendo sofá nos tomamos un excelente mojito para terminar un día que, sin lugar a dudas, había sido maravilloso. ¡Qué mejor broche!
Lo que hicimos el domingo, os lo dejo en ascuas hasta el lunes que viene. Y no os lo perdáis porque, de verdad de la buena, que merece la pena. (Y sin haberlo planeado me ha salido un pareado)

miércoles, 23 de abril de 2014

RECOMENDACIONES LITERARIAS


Esta Semana Santa he aprovechado para leer (además de para zampar, levantarme tarde, escribir algún que otro post y hacer un poco el vaguete). Y he conseguido terminarme dos libros: “Planes de Boda” de la Dra. Jomeini y “¿Y tú qué clase de madre eres?” de Paula Daly.
Los dos buenísimos y muy recomendables.
“Planes de boda” es la segunda parte de “El Blog de la Doctora Jomeini” escrito por Ana González Duque, más conocida como la Doctora Jomeini. Ambos libros (primera y segunda parte) son divertidos y fáciles de leer. Además, “Planes de Boda” cuenta con un aliciente que, a mi forma de ver, es muy importante por valiente y es que, es una autoedición. Total que, matas dos pájaros de un tiro: por un lado disfrutas de un buen libro y por otro, colaboras a que una persona cumpla por segunda vez su sueño de publicar un libro.
¡Ya me gustaría a mi ser capaz de escribir un libro y de tener las narices y la valentía de auto publicarlo!
Y luego, me he leído “¿Y tú qué clase de madre eres?” de Paula Daly que, en un principio lo elegí por aquello de mi indecisión, falta de seguridad y querer conocer exactamente qué clase de madre soy. Si soy tan mala o tan buena como puedo llegar a pensar según el momento del día en el que me encuentre. Sin embargo, es un thriller facilísimo de leer y que engancha hasta el punto, de dejar a los niños sin desayunar embobada y deseosa de conocer el final.
Se desarrolla en nuestro tiempo actual en el norte de Inglaterra. Y viene a demostrar de lo que es capaz de hacer una madre por mantener unida a su familia.
Durante todo el libro te sientes bastante identificada con la protagonista. En sus prisas, sus carreras, su sana intención de tener una familia organizada y sólo conseguir una vida y un hogar caótico.
De verdad que os recomiendo los dos libros.  Yo, por mi parte, ya estoy ansiosa por conocer y leer las nuevas propuestas de estas dos estupendas escritoras. 
Y vosotr@s, ¿habéis leido algún libro durante estas vacaciones? Y si la respuesta es positiva, ¿cuál nos recomendáis?

domingo, 20 de abril de 2014

OLORES QUE TRAEN RECUERDOS


Buenos recuerdos…
Estaréis extrañados de que escriba en domingo pero mañana volvemos de viaje, con todo lo que eso conlleva de maletas, cierra casa, pon lavadoras, abre casa…, y prefería estar con vosotros esta tarde. Tarde tranquilita, de recogimiento, nublada y fresca pero de sensaciones agradables. Mientras los niños juegan y  les oigo gritar, correr, reír y como no, también pelearse.
Tan agradables como los recuerdos que me traen a la memoria el olor de las glicinias. Glicinias que me encantan y que quise poner adornando la entrada de la casa para evocar ese recuerdo.
Y cuando os diga a lo que me recuerdan os vais a extrañar porque, no se por qué razón, casi todos tenemos un recuerdo agridulce del colegio. De nuestra etapa escolar. De esa en la que creces a marchas forzadas; en la que los zapatos te aprietan y tu madre protesta por lo rápido que creces; en la que aprendes cosas que luego ni recuerdas; en la que tus amigos son lo más importante y los que más alegrías y disgustos te dan; en la que todo tiene una importancia desmesurada y en la que, lo que más te divierte es jugar al balón prisionero y a Drácula.
Sí. A mi el olor intenso de las glicinias me recuerdan a mi colegio. Ese del que ya os hablé en otro post y del que me siento orgullosa. Fui feliz en el colegio. No durante toda la etapa escolar. También tuve mi momento agridulce pero pasó. Y yo siempre intento quedarme con lo bueno de las cosas y las malas, las borro.
Y ahora, muchas veces, cuando vengo y las glicinias están en flor, me sorprendo oliéndolas porque quiero evocar todo eso.
Cierro los ojos y las huelo. Y veo las caras de mis compañeros. De mis profesores. Oigo el juego de los niños. El retumbar de la pelota de baloncesto contra el tablero. La campana que suena para que volvamos a clase. Veo esas clases por dentro. Todas y cada una de ellas. Y veo el despacho del director. Y los baños. Recorro el colegio palmo a palmo.  Bebo agua de su fuente fresquita. Veo al churrero que venía a la valla del colegio a vendernos churros, porras y chucherías. Y saboreo el bocata de mortadela. Y paso por debajo de la pérgola de las glicinias. Una y otra vez.
Me gustan los recuerdos. Y todo aquello que me produce el evocarlos. E intento rodearme de todas esas cosas que resucitan esos recuerdos. Tengo muchos. No sólo las glicinias.
Mientras escribo el post, voy a la puerta y vuelvo a oler las glicinias. ¡Qué gusto! ¡Qué olor tan rico!
Y vosotr@s, ¿tenéis ese objeto al que acudís para invocar esos momentos importantes?

jueves, 17 de abril de 2014

EXPOSICIÓN "PIXAR. 25 AÑOS DE ANIMACIÓN"


El viernes once de abril llevé a los niños a ver la exposición de “Pixar. 25 años de animación”, de la que ya os avisé en otro post, en el CaixaForum de Madrid y, ¡les encantó! Y, ¡a mi también!
Hay bastante gente. De hecho, pensé para ir en ese viernes porque creí que ya muchos habrían salido de Semana Santa pues, en Madrid, ya no había colegio. Pero, no conté con todo el turismo que nos visita durante esta semana de vacaciones.
Ahora que, como somos clientes de La Caixa, esperamos una mini cola y entramos más pronto y gratis. Lo digo como información adicional y como recordatorio para todos aquellos que seáis clientes para que llevéis algo que os identifique como tal porque, los taquilleros, no tienen otra forma de comprobarlo.
Es una exposición súper recomendable. No solo para los niños. También para los adultos en la que encontraréis dibujos, modelos 3D, una proyección muy bonita con los diferentes paisajes utilizados para las películas que se llama ArtScape y lo que más nos gustó que fue el Zoo-tropo.
Está en una esquinita de la sala y, al entrar, no te imaginas que vas a ver lo mejor de la exposición. ¡Tanto a los niños como a mi nos pareció alucinante! Y no os cuento más para no desvelaros el secreto.
Pude hacer sólo unas poquitas de fotos para mostrároslas porque, aunque estaba todo el mundo con el móvil haciendo fotos, a la única que llamaron la atención fue a mí. ¡Es que tengo una suerte! (Y para los niños que lo leáis, incluídos los míos, ¡qué feo está desobedecer! Si no se pueden hacer fotos, no se hacen y punto. ;D)
Además, las pocas fotos que pude hacer son de mi peli preferida que no es otra que Monstruos S.A. Pude verla unas quinientas veces cuando la niña era chiquitina pero, como ya sabéis, tengo la capacidad de ver una película que me gusta chorrocientas veces y, la niña, estaba claro que ¡también!
Os muestro las fotos.



¡Qué! ¿Os animáis a visitar la exposición? Y por curiosidad, ¿cuál es vuestra peli de Pixar preferida?

martes, 15 de abril de 2014

SIGO EN LA CARRETERA


Como Miguel Ríos, “vivo en la carretera” como metáfora de que sigo sobrevolando los cuarenta ya que, ayer, cumplí cuarenta y tres añitos como cuarenta y tres soles. Y como certeza, porque ayer también salimos de viaje para las frías tierras del Norte donde pasamos la Semana Santa, con lo que me pasé casi todo el día de mi cumpleaños en ¡la carretera!
Es lo que se le ocurrió al cachondo de mi marido cuando le dije que vaya día de cumpleaños que me iba a pasar. “Como Miguel Ríos, en la carretera” me dijo tan ancho. Y, para alegrarme el camino y hacerlo más especial, pues me cantó junto con los churumbeles el “Feliz en tu día” de Miliki.  ¡Manda huevos!
Pero no acabó ahí el súper cumpleaños, no. Os diré que los únicos regalos que recibí fueron el de mis padres, que padres no hay más que unos, el de mi buena amiga murciana que me hizo muchísima ilusión y, el del concesionario de motos donde se compró mi marido el quad por su cumpleaños que es en breve también y que tuvieron a bien regalarme el casco. ¡Manda huevos doblemente!
Claro. Es tan difícil poder prever el regalo de cumpleaños de tu mujer teniendo en cuenta que celebro el cumpleaños cada año ¡el mismo día!
Pero yo no me enfado, no. Que ya sabemos que lo importante es que estamos todos bien y con salud. Y que estoy rodeada de mis hijos y mi marido que me quieren con locura. ¡Qué más se puede pedir!
¡Y una leche! Yo te voy a decir qué más se puede pedir: un abrigo de Zara, unos pendientes de Suarez, una sortija de Pomellato, un bolso de firma, la que sea que seguro que me gusta, unos zapatos, da igual la marca porque me privan todos…
Y no es que yo sea materialista, no. Es que, como a todos, me gustan los regalos porque también significan que piensan en ti y que se acuerdan de ti y que se preocupan por ti.
Y, además, ¡qué leche! ¡qué también soy materialista!

P.d.: Esta semana cambio los días de publicación, con vuestro permiso. Escribiré mañana en Labores en Red y aquí, el jueves y el sábado. Besitos para todos y ¡pasarlo teta corneta!

viernes, 11 de abril de 2014

EL TABACO


Ayer estuve viendo de nuevo el programa “Ochéntame otra vez” en el que trataban “Los Años Duros” en los que ETA mataba a persona por semana y, en los que las huelgas generales y los conflictos sociales para adaptar y modernizar nuestra sociedad a la europea eran una constante.
Años duros, no se si más que los de ahora y tampoco quiero entrar en eso. Pero lo que sí me llamó poderosamente la atención frente a la época que vivimos actualmente fue, el tabaco.
Anoche pude ver y comprobar cómo nos hemos adaptado a la situación de ahora, en la que el fumar en un plató de televisión o en un restaurante, es totalmente imposible. Sin embargo, en los ochenta, los políticos fumaban ¡hasta en un debate televisivo!
Me flipó ver a Carlos Solchaga, Ministro de Economía durante el gobierno de Felipe González, durante un debate en televisión frente a Marcelino Camacho, dirigente de C.C.O.O fumando como un carretero y con su cenicerito típico y más ochentero todavía de cristal labrado en su mesa de debate.
Y ya fue el colmo ver a Fernando Morán, Ministro de Asuntos Exteriores, dando unas declaraciones a los periodistas ¡sin quitarse el cigarro de la boca!
Realmente impactante.
Frente a aquello y en comparación con lo de ahora, me quedo con lo de ahora.
Siempre recuerdo a la madre de una amiga del cole que fumaba y mucho pero, siempre elegante, nos decía que por la calle una señora no fumaba. Lo recordaré siempre.
Yo he fumado. Durante una etapa de mi vida, más joven, vivía con una gran fumadora. Yo no quería que ella se sintiera culpable porque yo había empezado a fumar con lo cual, siempre tenía una cerveza en la mano y el cigarrito en la otra. Así, ella pensaba y aceptaba que yo sólo fumaba cuando estaba de cañas.
Pero llegó un momento que decidí elegir entre alcohólica o fumadora. ¡Las dos cosas era demasiado! Y preferí ensuciarme los pulmones.
Fueron unos cuantos años hasta que, en su boda, me pegué semejante atracón de tabaco que la resaca fue tan asquerosa que no quise volver a fumar. Y así fue.
Mi marido siempre dice que es un fumador en excedencia.
El tabaco no es bueno y eso lo sabemos todos. Tampoco es bueno el alcohol pero yo pienso tomarme unos mojitos con mis amigos este finde. ¡Sin duda!
Los extremos son malos pero, a lo mejor, el extremo de ahora frente al tabaco sí es bueno. Y lo digo pensando en mis hijos. Haré todo lo posible para que ellos no cojan un cigarro en la vida. Y si la sociedad y las leyes y las normas me ayudan a ello pues, ¡benditas sean! ¿no?

miércoles, 9 de abril de 2014

"LABORES EN RED"


¡Hoy estoy que me salgo! ¡Súper contenta! Aquí tenéis a la nueva colaboradora del blog “Labores en Red”. ¡Yujuuuuu!
A partir de hoy mismo, que ya he publicado, voy a escribir todos los miércoles una entrada sobre maternidad y niños. Además de la que, por supuesto, seguiré escribiendo aquí.
Labores en Red” es un blog chulísimo en el que no sólo encontraréis información sobre labores y/o manualidades sino también sobre cocina y niños.
Es un blog, en definitiva, al que merece la pena que echéis un vistazo y que lo disfrutéis día a día.
Para mi, es una primera puerta a un mundo que se abre lleno de posibilidades y que me ayuda a ver mucha más luz de la que veo ahora con mi blog, que ya es bastante.
Escribir esta bitácora personal es, hoy por hoy, mi profesión. La que realmente me gusta. La que me ha gustado toda la vida. Por la que hago muchas cosas en mi vida. Para darle contenido. Para darle alegría y buena honda. Para poder transmitiros mi filosofía de vida que por otro lado, es bastante simple, y es:
Disfrutar de la vida. Buscarle el lado positivo. Sacar de todo una buena moraleja. Y aprender.
Y estoy segura que, gracias a esta colaboración en “Labores en  Red” voy a aprender mucho. Y a disfrutarla mucho también.
Ahora sólo espero vuestros sinceros comentarios y que me sigáis también ¡por aquellos lares!
Gracias de corazón a Labores en Red por contar conmigo y mil gracias a tod@s por vuestro apoyo.

lunes, 7 de abril de 2014

LA EDAD MADURA DE LOS HOMBRES


Cartel de No es tan fácilNo si visteis anoche la película de la 1 de Meryl Streep. Yo ya la había visto pero como me gusta tanto ella pues, ¡me la tragué otra vez!
Se titula, “No es tan fácil”, y trabaja junto a Alec Baldwin y Steve Martin.
Trata sobre un ex matrimonio cincuentón que, después de llevar diez años divorciados, tienen una aventura durante la graduación universitaria de su hijo pequeño.
No es que vaya yo a adentrarme ahora en el mundo de los cincuentones y eso, que ando aguantando la crisis de mi marido que cumple los cincuenta a finales de mes. No. Bastante tengo, por ahora, con sobrevolar los cuarenta.
Y tampoco pretendo hablar sobre el tema “divorcios y divorciados”. Tema harto delicado que siempre termina perjudicando a los más vulnerables, los niños.
Pero, la peli me hizo pensar sobre dos temas (más) muy distintos que nos separan del género masculino:
El primero, que mi marido no vería dos veces la misma película por mucho que le hubiera gustado y yo puedo verla, no dos, ¡chorrocientas si me gusta! Incluso cuando no es un peliculón como el de ayer. Aunque sea una comedia tonta que me ha hecho pasar un buen rato, puedo verla repetidamente sin casarme.  Y además, disfrutarla.
Para él, eso es algo impensable y además, una perdida de tiempo.
Y segundo, la falta de independencia de los hombres. Es difícil encontrar a un hombre que sepa y al que le guste, estar sólo.
De hecho, teniendo en cuenta que tengo padre, dos hermanos, once tíos y un marido, todos lógicamente en edad adulta física al menos (la mental pues ¡de aquella manera!) Y por tanto, se podría decir que cuento con una muestra considerable, he de confesar que sólo dos tíos y porque no les quedó más tu tía, saben o sabrían estar solos.
Y no digo yo que la soledad impuesta me guste pero, esa soledad en la que tienes tiempo para ti, en la que sólo piensas en ti, y haces lo que realmente te apetece sin intentar agradar a nadie más que a ti misma, a mí ¡me da una envidia!¡Un gustirrinín! Y, en cambio mi marido,  se lleva a un churumbel hasta para ¡comprar el pan!
Y me da la sensación que, a medida que vamos cumpliendo años y nos vamos adentrando en la época madura de nuestras vidas, en vez de acercar posturas y formas de ver la vida, nos vamos alejando más. En el sentido figurativo me refiero.
Ellos se vuelven cada vez más dependientes: de sus esposas, o de sus hijos, o de sus nietos o ¡de quién se tercie! Pero solos, ¡ni en pintura! 
Y vosotr@s, ¿qué opináis?  ¿es real esta falta de independencia masculina o es sólo un tópico?

viernes, 4 de abril de 2014

COLLAGE DE CONTENIDOS


capitan_america_soldado_de_invierno_cinemanet_cartel1Os voy a contar un poquito de todo. ¡Allá vamos!:
De restaurantes: he estado en dos que no me han parecido en ningún caso la pera limonera. De los dos me quedo con Eccola que es donde fui a cenar con mis amigas del cole. Y lo más destacable además de la comida que también estaba rica, es la fauna pija que habita el lugar. ¡Tremendo! Y yo, ¡sin mis tacones! No sabía que el sitio eran tan “chupilendi” y me fui con la manoletina, mona eso sí, pero planita, planita. ¡Parecía la madre de todos! Y encima, ¡sin botox! Que de eso había también de lo lindo. De verdad que hacía tiempo que no estaba con tanta tonería por metro cuadrado. ¡La leche!
El otro restaurante es Seis50. Fui con mi marido a comer y bien, pero no para tirar cohetes.
Esta noche voy con mis amigas de siempre a otro que se llama Blanca6 pero ya os lo contaré en otra entrada.
De marchuquis: Mis amigas del cole son una cuarentonas marchosas y después de cenar, fuimos a un bar de copas que se llama Déjate Besar y que ponían música buenísima “de nuestra época” (siento decirlo de esta manera porque nos caen años encima a cascoporro) Yo no estuve mucho porque al día siguiente los niños y el marido me despiertan temprano y ¡lo odio! Pero no es por la edad, al menos esta vez no. No me ha gustado ni cuando tenía veinte años. Yo si salgo y me acuesto tarde es para no madrugar. Si al día siguiente tengo obligaciones y no puedo repanchigarme lo que me de la gana, no disfruto lo mismo. Soy así de pava, ¡qué se le va a hacer!
De series: Tengo unas amigas que no ven la tele y a mi me flipa. ¡A mi me chifla la tele! He de reconocerlo. Tengo todas las noches de la semana emparejadas a una serie. Lunes, Velvet. Martes, Los Misterios de Laura. Miércoles, Con el Culo al Aire (¡qué viva mi tocaya!). Jueves, House of Cards. Y Viernes, lo peli que decidamos en familia.  No me puedo imaginar mi vida sin la tele. Es fuerte lo se pero es que tampoco creo que sea necesario vivir sin tele. Como todo en esta vida, tiene sus inconvenientes y sus ventajas. Los abusos en todo es malo tanto por exceso como por defecto.
De pelis: Fuimos con los niños a ver la peli del Capitán América. Para mi gusto pelín larga y un poco liosa pero como el Capitán América está bueno, la aguanté estupendamente. Ahora que yo soy más de Thor, ya lo sabéis.
Hace tiempo que no voy de Cine Mañanero como habréis podido comprobar, pero es que mi última acompañante también ha encontrado trabajo. Y es que, voy a tener que hablar con el INEM para llevarme una comisión porque amiga que me acompaña de Cine Mañanero, amiga que encuentra trabajo a la tercera sesión. Tal cual. No será que no os lo digo. La que quiera encontrar trabajo pronto que se venga de Cine Mañanero conmigo y en tres semanas, ¡zasca! ¡nuevo trabajo al canto!
Y creo que por hoy, es todo. Espero que paséis un fin de semana feliz. Y que la semana que viene nos sigamos viendo por aquí. Oye, y si alguno queréis ser el seguidor/a 107, sólo tenéis que darle al “Participar en este sitio” y ¡voilá! ¡Habréis conseguido vuestra buena acción del día! ¡Gracias! ;D

miércoles, 2 de abril de 2014

DÍA MUNDIAL DEL AUTISMO


Hoy, dos de abril, es el Día Mundial del Autismo. Y, como ya sabéis por otros post, desde este mi pequeño y humilde espacio quiero apoyar a esos niñ@s que lo padecen y sobre todo, a sus familiares que viven y se esfuerzan para hacerles llegar y sentir todo su amor.
Es bueno que todos tengamos algunas nociones básicas sobre el autismo ya que, de esta manera, podemos ayudar a los que lo padecen y a sus familiares.
Y, que mejor manera, que con un video ilustrativo y precioso que espero os guste.
Con todo mi cariño y mi apoyo.