viernes, 30 de mayo de 2014

¡¡¡PARÍS!!! - ÚLTIMA PARTE

Sí, ya acaba hoy la Trilogía de París. A lo mejor estáis ya un poquito cansados pero es que merece la pena contarlo. París es tan bonito. Y tan recomendable para verlo con niños…
Nuestro último día en París fue tan intenso como el resto. Terminamos de ver todo aquello que nos faltaba de las cosas imprescindibles por ver, que eran: los Campos Elíseos, el Arco del Triunfo, subir a la Torre Eiffel y poner el candado en el Puente de las Artes.
Como siempre, todo andandito o en el BatoBus.
Al hacer tan buen tiempo incluso puede que, hasta demasiado calor, nos ha permitido el hacerlo todo andando y esa mañana de domingo fue ¡tan agradable! Con ese paseo por los Campos Elíseos llenos de gente y terracitas… Un gustazo.
Llegamos al Arco del Triunfo al que, por supuesto, subimos hasta la terraza cosa que yo desconocía completamente que se podía hacer y al tener perspectiva, decidimos que iríamos hasta la Torre Eiffel de nuevo, andando.
Además, pensamos que encontraríamos por el camino algún lugar para comer y más económico que en los Campos Elíseos. Pero ¡nada más lejos de la realidad!
Por la calle que bajamos hasta la Torre Eiffel no vimos ningún restaurante, cafetería o cuchitril. Sólo hasta que llegamos cerca del Trocadero y en frente de la Torre, no dimos con una terracita que pertenecía al Acuario de París.
Le eché morro y decidí preguntar si se podía comer allí. Deberíamos haber pagado la entrada porque la cafetería está dentro del acuario pero, fueron buenos, y nos dejaron pasar para volver a comer bocadillos recalentados y bolsas de patatas fritas. ¡Qué desastre!
Tampoco podíamos hacer mucho más porque habíamos conseguido comprar las entradas por internet para subir a la Torre Eiffel a las cinco de la tarde y ya no nos daba tiempo para ir a ningún otro sitio a comer.
Esta vez la clavada vino con los helados de los postres. Por cinco helados de Frigo, vamos que no era ningún Banana Split con sombrillita y bengala, nos cobraron 17,10€. Ingenua de mí le dije que se habían equivocado al hacer la cuenta y me miraron con cara de "ya está aquí la turista rata" y me dijeron que París era muy caro y que estaba en el Trocadero en frente de la Torre Eiffel. Y eso se paga. Y lo entiendo y lo pago. Lo que llevo mal es que me roben porque 4€ por un Corneto es demasiado, a mi modo de ver.  
Un inciso para una recomendación: sacar las entradas por esta web porque sino, las colas son tremendas y no merece la pena perder el tiempo en eso. Es comodísimo ir con tu hora y solamente tener que esperar por el ascensor.
Los niños estaban como locos con esta actividad. La Torre Eiffel es muy llamativa, muy significativa y, estar dentro de ella, les pareció una maravilla. Y así es.
Hicimos muchas fotos y disfrutamos de las vistas.
Al bajar, cogimos el Batobus de nuevo y nos dirigimos hacia el Puente del Arte que está repleto, repleto de candados de todos los tipos.
Realmente lo de poner el candado no es más que una gran “turistada” pero a la niña sobre todo le hacía mucha ilusión. Y ¡por qué no darle el gusto!
Compramos uno de segunda mano en un puesto ambulante que estaba al lado por tres euros, escribimos el nombre de nuestra familia y la fecha y allí que dejamos el candado bien cerradito hasta nuestra próxima visita. Por supuesto, que una de las llaves la lanzamos al Sena que tiene que tener el fondo lleno de llaves de turistas chorras como nosotros.
De allí, nos fuimos a cenar al Hard Rock de París. Manías de marido que hace colección de pines del Hard Rock. ¡Cada loco con su tema!
Y ahora si que sí, nos volvimos al hotel para preparar las maletas porque al día siguiente nos tocaba volver a la cruda realidad.
Se terminó nuestro viaje de este año que ha sido precioso y toda una experiencia para ellos. Es un viaje muy especial para los niños y muy, muy recomendable.
Y el lunes, tranquilos, que ya cambio de tema.  

miércoles, 28 de mayo de 2014

¡¡¡MÁS PARÍS!!! - SEGUNDA PARTE


Este primer día completo en París, les metimos a los niños una paliza tremenda. ¡Os vais a cansar sólo con leerla! Ya veréis.
Empezamos el día visitando Notre Dame. El pequeño estaba contentísimo porque, para irle poniendo en situación, unos días antes había visto “El Jorobado de Notre Dame” y andaba como loco por echarle el ojo.
Las Gárgolas
Tuvimos que hacer cola para subir a la torre como es normal pero tampoco fue mucho. Nos subimos los tropecientos mil escalones y disfrutamos de lo lindo de las vistas y de las gárgolas que, especialmente a mi, me encantan. Al Jorobado no le vimos porque estaba arreglando la campana que estaba en restauración. Una pena…
Sainte Chapelle
Visitamos también la catedral por dentro y sin más dilación nos dirigimos a una pequeña iglesia maravillosa que está muy cerca de Notre Dame y que me sorprendió enormemente por su belleza y sus cristaleras. Se llama Sainte Chapelle y es súper recomendable.
De allí, estuvimos indecisos por volver un rato al hotel a descansar pero muy al contrario, nos acercamos a la parada del BatóBus del Ayuntamiento donde compramos los billetes para dos días.
Es una opción cómoda para seguir disfrutando del paisaje sin necesidad de meterte en el metro aunque en cierta medida te restringe un poco a todo lo que está alrededor del Sena que es, casi casi, todo lo más importante.
La Torre Eiffel
Sacamos los billetes y nos dimos un paseíto por el Sena desde el Ayuntamiento hasta la Torre Eiffel donde comimos unos bocatas tirados en el césped.
Los relojes del Museo d'Orsay
Lo de las comidas no nos ha salido muy bien, la verdad. Hemos terminado de bocatas hasta las narices…
De allí y después de descansar un poquito y darnos un mini paseo por el Campo de Marte, nos cogimos de nuevo el BatoBus para ver el Museo d’Orsay. ¡Mi preferido! ¡Qué maravilla de museo! No sólo por sus obras que me chiflan sino también, por el edificio en sí. Esa última planta con los relojes es maravillosa. Y ¡qué decir de mi Pequeña Bailarina de catorce años de Degas! Y una exposición de “Van Gogh/Artaud Le Suicidé de la société” que era impresionante.
Claro ésta y teniendo en cuenta que vamos con niños, no te detienes igual antes las obras como si fuera yo sola o con El Movimiento Maruja pero sólo el mero hecho de disfrutarlas, aunque sea de refilón, ya me maravilla y me llena el alma.
Volvimos a coger el BatoBus y ahora sí que nos volvimos al hotel dando un gran paseo por toda la Rue de Rivoli con la intención de descansar un poquito para ponernos en marcha de nuevo y cenar en Montmartre habiendo visto previamente el Sacré Coeur.
Sacré Couer
Hasta allí sí que fuimos en metro y al llegar, ¡menuda marcha había en las escalinatas del Sacré Coeur! Gente a patadas y un buen hombre cantando y otros vendiendo cervezas. ¡Y qué vistas de todo París!
No había entrado a la catedral del Sacré Coeur y he de decir que por fuera me chifla pero por dentro es un poco fría como la Catedral de la Almudena de Madrid.
Salimos y pusimos rumbo a Montmartre donde pudimos comprobar como las terrazas de los restaurantes han echado literalmente a los pintores de la famosa Place du Tertre. Una pena. Les han dejado un lateral de la plaza y te asaltan mientras andas. Y por supuesto, hasta allí también han llegado los chinos. El pintor que más clientela tenía era un chino extravagante que retrataba a brochazos con mucha parafernalia.
Mini-mejillones
Vamos, que le habíamos contado a los niños que era la plaza donde Tintín, en la peli de “Tintín y el Secreto del Unicornio”,  compra el barco metido en la botella, y  fliparon en lo poco que se parecía.
Nos quedamos a cenar allí. Sabíamos que nos iban a meter clavada igual que si cenas en la Plaza Mayor de Madrid pero nunca supuse que tanto y por una comida tan regulina. Yo pedí lo típico que son los mejillones con patatas fritas. Y los mejillones son los bisnietos de los mejillones nuestros. De hecho, a los grandes, les llaman “mejillones españoles” ¡No digo más! Los niños se pidieron unos espaguetis con roquefort pensando que serían como los espaguetis al cabrales pero con la gran diferencia que el roquefort sólo había rozado la salsa y estaban bastante sosos.  Pero la gran clavada fue en la bebida, sorprendentemente.
No. No os penséis que pedimos vino ni champan. Lamentablemente, no nos gusta. Somos de refrescos y agua. Por el agua nos cobraron 7.30€ y por cada refresco (Fanta y Coca-Cola), 6.90€. ¡La bomba!
El restaurante se llama Chez Eugene y merece la pena únicamente por dónde se encuentra.
Esta vez, ya definitivamente nos volvíamos al hotel a descansar pero no pudimos resistirnos a esperar a la hora en punto que se ilumina la Torre Eiffel con chiribitas maravillosas. Y ¡desde allí teníamos unas vistas espectaculares!
Ciertamente, París es una belleza. ¡Y todavía nos queda otro día entero tan intenso como éste! ¡El viernes, la tercera y última parte del viaje a París!

lunes, 26 de mayo de 2014

¡¡PARÍS!! - PRIMERA PARTE


Una vez terminamos en Eurodisney, en un taxi, nos marchamos hacia París.
Antes de contaros el hotel y lo que hicimos la primera tarde que estuvimos allí, un inciso para contaros que el taxista que nos llevó fue una persona tremendamente amable y que, lamentablemente no nos quedamos con su número de teléfono. Y os lo dice una persona que siempre desconfía del taxista. Injustamente en muchas ocasiones como hemos podido comprobar pero, es cierto que me infunden desconfianza y la idea de que siempre me llevan por el camino más largo para timarnos. A lo mejor es un trauma que debo hacerme mirar…
El caso es que nos llevó a nuestro hotel de París estupendamente en unos cuarenta minutos desde Eurodisney. Por lo visto, existe un tren que también te lleva a París pero preferimos el taxi por comodidad y porque, dimos por hecho, que el tren de los cinco más el metro o autobús o taxi en París hasta el hotel nos saldría más o menos por lo mismo que sólo el taxi desde Eurodisney. ¿Me habéis entendido? Porque me estoy haciendo un lío con lo del taxi…
La Gioconda
Al grano. Que nos hospedamos en el Novotel París Las Halles. Tuvimos que coger dos habitaciones porque no conseguimos una de cinco. Pero nos dimos con un canto en los dientes porque, al menos, nos dieron las habitaciones ¡en el mismo piso! Separadas por un largo pasillo. Un coñazo, vamos. Aun con este inconveniente, el hotel está estupendo y muy, muy bien situado. Puedes ir andando al Louvre y a Notre Dame y tienes varias estaciones de metro. Y ¡el Sena! igual de cerca que también sirve como medio de transporte y que, de hecho, es el que nosotros utilizamos.
Esa misma tarde y después de comer en una crepería bastante regulona que estaba al lado del hotel, pusimos camino hacia el Louvre para que los niños conocieran a la Mona Lisa de Leonardo da Vinci y a la Venus de Milo de Alejandro de Antioquía que fueron las dos únicas obras de arte que les enseñamos (la Victoria de Samotracia está en restauración) junto con un paseo por toda la zona de Egipto y todas las obras que fueron viendo por los pasillos hasta llegar a la Gioconda.
Otro inciso para contaros que nos sacamos una tarjeta de dos días de los Museos de París que es sólo para adultos ya que, los niños en París, no pagan y que te permite visitar sesenta museos y monumentos más importantes de la ciudad y su región. Se llama PARIS MUSEUM PASS y cuesta sesenta euros. Nosotros nos sacamos esta tarjeta un mes antes del viaje sin percatarnos que uno de los días que íbamos era La Noche de los Museos en toda Europa y ¡no se pagaba! O sea que, hemos hecho el canelo y hemos tirado el dinero. Pero, sin no hubiera sido por eso, sí es interesante y a tener en cuenta en la organización de vuestro viaje.
La Venus de Milo
A los niños les gustó mucho y disfrutaron de la visita. Y eso teniendo en cuenta que estaban, estábamos, agotados de tanto trajín.
Como única crítica diré que siempre me gusta comprar algún libro a los niños en estos museos donde se explique, en su idioma, las obras que han visto. Sin embargo, en la tienda para niños del Louvre no había ¡ni uno en español! y contaditos en inglés. Digo yo que, teniendo en cuenta el nivel de visitas que tiene el museo y de todas las nacionalidades, a lo mejor sería cosa de pensarse la publicación de libros para niños en otros idiomas. Lamentablemente, no todos hablamos francés.
Volvimos de nuevo paseando hasta el hotel y cenamos en un restaurante vegetariano que está cerca y donde trabaja un cordobés muy amable: Végét`Halles en el 41 Rue Des Bourdonnais. La comida estaba rica y disfrutamos de la cena.
Y así pasamos nuestra primera tarde en París. El miércoles, os cuento el segundo día en el que nos metimos un palizón de la bomba y visitamos Notre Dame, el Museo D`Orsay, La Torre Eiffel y ¡no se cuantas cosas más! Tendréis que volver para saberlo. ¡Os espero!

viernes, 23 de mayo de 2014

10ª JORNADA DE PUERTAS ABIERTAS



¡Mil perdones! Ya se que dije que hoy tocaba la primera parte de París pero creo que ésto es más importante y, París puede esperar hasta el lunes.

Se trata de ayudar a la Asociación Aleph-Tea y animaros, aquellos que podáis, a visitarles es estas "puertas abiertas".

Buen fin de semana a todos y ¡qué gane el mejor! (al futbol me refiero que de política, paso)


miércoles, 21 de mayo de 2014

¡¡¡EURODISNEY!!!



¡Qué sí! ¡Qué sí! Que ya estoy aquí. De vuelta. "No irse. No irse". Que hemos pasado unas mini vacaciones en Eurodisney y París con churumbelandia y os lo tengo que contar.
Ha sido todo un viajazo en el que nos hemos pegado semejante paliza que he matado dos pájaros de un tiro. Sí. Además de lo bien que nos lo hemos pasado, lo que hemos disfrutado y lo que nos hemos reído, además de todo eso, he sido capaz de perder un kilo ochocientos gramos.
Si ya os lo digo siempre. Que no hay nada como viajar para culturizarte, disfrutar y además, ¡perder peso! ¡Qué traca!
Ahora sólo me queda continuar con la tendencia y seguir bajando hasta quedarme cual sílfide irreconocible para cualquiera. Ya os contaré…
Pero ahora, nos centramos y os cuento la primera parte del viaje que fue a Eurodisney.
Es tan bonito como te cuentan. Me ha gustado todo excepto el precio y la comida. Uno por caro y el otro por malo. Pero es lo que hay y si quieres verlo, no queda más tu tía que pagarlo y tragarlo.

Nos alojamos en el Hotel Disney porque fue allí donde conseguimos una habitación para los cinco. Manda narices que en un sitio principalmente de niños, los hoteles no tengan habitaciones comunicadas. Así que, preferimos pagar un poco más pero estar todos juntos en una habitación. Logísticamente es mucho más fácil. Y luego, fue todo un acierto porque, al estar el hotel dentro del parque, es muchísimos más cómodo en todos los sentidos.
Pasamos una tarde, un día entero y una mañana y nos dio para montarnos en todo o casi todo. También es cierto que, aunque había bastante gente, no debimos estar en los días de más afluencia porque no hicimos muchas colas. Incluso, en algunas atracciones, no hicimos ni cola.
  
A mi, y creo que coincido con los niños, me han encantado las atracciones del ascensor (The Twilight Zone Tower of Terror) y la montaña rusa de Nemo (Crush´s Coaster) que están las dos en el Disney Studios que es el parque que está justo al lado de Eurodisney y que visitamos el jueves por la mañana.  Si bien es cierto que a mi me encantan ese tipo de atracciones y cuanto más impresión dan y más burro es el tema, más me gustan. Pero tampoco imaginaba que podían ser tan fuertes teniendo en cuenta que subía con los tres niños, incluido el de seis que no se ha perdido ninguna de las atracciones.

En sí, todo el parque es precioso y además está bien ambientado y amenizado con desfiles y bailes, aunque ya no se pasean los personajes como al principio cuando lo abrieron. Pero, suelen visitar los hoteles y nosotros tuvimos cerca a Pluto, a Igor y a las ardillas (nunca recuerdo su nombre)
Ahora que lo que más me ha gustado de todo ha sido el espectáculo de sonido, luces, agua y pirotecnia de la noche. Merece la pena sí o sí. Y alcanzamos a verlo todo entero una noche y casi la mitad la otra. ¡Es impresionante! Precioso de verdad.
En cuanto a la pelea de los niños y las compras, teniendo en cuenta que está todo preparado para que peques en las chorrocientas tiendas que tiene el parque con cosas todas monísimas y muy apetecibles, hemos sido buenos, o mejor dicho, han sido buenos y sólo se han comprado una camiseta cada uno. El que más ha pecado ha sido el pequeño por eso, por pequeño y por mimado.
Dicho lo cual, os diré que, aunque mucha gente repite o le gustaría repetir, considero que ya está visto y en todo caso, me cruzaría el charco para visitar el Disney World de Florida. No repetiría. Es verdad que es precioso, que está más cerca y que tienes el mismo horario pero, puestos a pagar, no tengo la certeza pero casi la seguridad, que el viaje saldría mucho más económico, incluso con el billete, a Estados Unidos que a Francia.
He hecho un montón de fotos. Os he mostrado una selección. Las más bonitas, creo.
Espero que os hayan gustado y que, si no habéis ido ya, os animéis a visitarlo. Nosotros lo hemos pasado fenomenal. Los cinco. Pero, desde luego, para los protagonistas, los niños, ha sido ¡mágico!
¡¡¡¡No os perdáis el viernes la continuación del viaje: PARÍS!!!

lunes, 12 de mayo de 2014

¡QUE TE DEN VICTORIA`S SECRET!


Ayer por la mañana estaba echando un vistazo a una revista del corazón y comprobaba los vestidos que me gustaban de la última Gala Met y los que no.

www.bekia.es
www.mujerhoy.com
Entre los que no, estaban los vestidos de las mujeres de Hugh Jackman y Colin Firth. Pero se me vino a la cabeza el siguiente pensamiento: “¡y ¡qué más les da a esas el vestido con el maromo que llevan de la mano!” Porque mira que están buenos. Están ¡de toma pan y moja!
Seguro que es un comentario machista o políticamente incorrecto. Últimamente, estoy que me salgo a este respecto pero, ¿es o no es?
Ellas se verían tan guapas y sus pedazos de maridos las verían estupendas así que, ¿qué más da?
Además, ellos no sólo son guapos y millonarios, tienen pinta de ser también personas inteligentes, cariñosas, educadas y divertidas. Vamos, ¡qué lo tienen todo!
Ellas, además, son mujeres profesionales con éxito en su vida personal y profesional.
Seguro que hay algo en sus vidas que no les gusta. Y seguro, seguro, que sus estupendos maridos tienen defectos y cosas que las sacan de quicio pero, a lo que íbamos, sus vestidos, para mi gusto, ¡horribles!
Por otro lado, también se puede pensar lo mismo en masculino porque, hay que ver lo guapa que es y que iba la novia de Johnny Depp y ¡el modelito que me llevaba el muchacho! Si parecía que no se había lavado el pelo. ¡Qué horror!
www.popsugar.com
Y seguí leyendo tan tranquila hasta que encontré la siguiente noticia: “A Tyra Banks, un histórico “ángel”, la han vetado en el último desfile de Victoria’s Secret porque “al público le gustan las modelos jóvenes” y 40 años son muchos para un ángel”
Pues, ¡hasta aquí hemos llegado Victoria`s Secret!
www.masetv.com
Nunca he comprado ninguno de tus productos. Siempre me han parecido pelín horteras y además, con tanto encaje, me daba la impresión de que me iban a picar las pechugas. Pero, después de esto, después de considerar que una mujer de cuarenta años ya no es joven, ¡te va a comprar tus sujetadores y tus bragas, Rita la Cantaora!
Vamos, que la chica está cañón a sus cuarenta años y ellos la consideran mayorcita. ¡Tremendo error de marketing! ¿Quién se creen ellos que compran sus bragas? ¿Las niñas de veinte o las jovencitas de treinta? Las de treinta, puede, pero casi podría asegurar que muy pocas de veinte.
Las empresas se equivocan al echar de sus campañas a las cuarentañeras. Cada vez somos más y cada vez tenemos más poder. Y sobre todo, tenemos más claro lo que queremos y lo que no. Y desde luego que no queremos a ningún inútil de ninguna empresa que decida excluir de sus desfiles a pedazo de mujer por su edad y por ende, nos expulse a todas las que sobrevolamos los cuarenta de sus tiendas. ¡Qué te den Victoria`s Secret!

viernes, 9 de mayo de 2014

"SER MADRE ES UN PLUS"


Hoy, no tenía muy claro sobre qué escribiros ni mucho ánimo y alegría para escribiros. Otra vez la desgracia nos ha rondado. Esta vez con el fallecimiento de un niño del colegio de mis hijos. Sí. El niño que estaba en la granja-escuela y que se ha marchado a vivir al cielo por una reacción alérgica. La misma granja-escuela a la que han asistido mis hijos y, a la que seguramente irá el pequeño el año que viene. Y en la que han sido inmensamente felices y se lo han pasado bomba.
Pero existen las desgracias y las fatalidades y para mi, que vivo en mis mundos de yuppie donde no existen esas desgracias, toparme con una de ellas, me mete un leñazo contra el suelo que me deja cao durante un tiempo (desde luego, nada comparable con el dolor de su familia)
El caso es que quería escribiros algo pero no sabía qué hasta que me ha enviado una amiga, que me quiere mucho y me quiere bien, este vídeo.
Por favor, verlo hasta el final. 

Ya se que puedo ser un poco pesada y quejica. Pero, en mi situación de mujer profesional que deja su trabajo para el cuidado de sus hijos y que luego pretende hacer algo más (no tengo claro el qué todavía) sin tener que renunciar a ellos pero tampoco al trabajo realizado anteriormente, este vídeo es un chute de energía, confianza y positivismo.
La pena es que no se si estamos preparados para aceptarlo. Creo que, directores de Recursos Humanos como el último, son los menos. Para los otros, loS malos o los que realmente dirigen los departamentos de Recursos Humanos de la mayoría de las empresas, la maternidad, y todo lo que conlleva, no es un plus sino, un "minus". Una resta que disminuye (siempre según estos detractores independientemente de su sexo) tu capacidad de concentración, de asistencia, de dedicación, de profesionalidad.
Seguro que habréis visto también este otro vídeo que corre por las Redes Sociales, sobre todo en Facebook, de una entrevista de trabajo. Lo cuelgo por si alguien no lo ha visto.

Pues ¡más de lo mismo! Además, este demuestra que somos capaces de todo eso y más y, encima, ¡sin cobrar!
Deberíamos todos, y digo todos, analizarnos y pensar si actuamos correctamente en nuestras oficinas y con nuestras compañeras y compañeros que tienen hijos. ¡Cuidado que no estoy hablando y justificando a ningún “escaqueitor”! De este tipo los tienes con hijos y sin hijos.
Estoy hablando de que tener hijos conlleva una responsabilidad que queremos y debemos cumplir pero que eso no merma nuestra capacidad para poder seguir desarrollando nuestra carrera profesional.
Simplemente habrá que realizar algunos cambios y no sólo de horarios sino, principalmente, ¡de mentalidad!

miércoles, 7 de mayo de 2014

EL MOVIMIENTO MARUJA SE VA ¡DE COMPRAS!


¡Con dos! Nos hemos enrollado la manta a la cabeza y cuando íbamos a visitar el Museo Arqueológico y hemos visto la cantidad de gente que había, hemos preferido dejarlo para otro “movimiento” y cambiarlo por una mañana de compras.
Pero primeramente hemos cumplido con la tradición de desayunar en un sitio chulo, chulo. Y rico, rico. Se llama Fonty y está en la calle Castelló, 12. Muy recomendable.
La otra parte del Movimiento ha desayuno café y un croissant buenísimo y yo, un té con leche y un pastelito de plátano y chocolate negro impresionante para mi régimen y para conseguir perder los cinco kilos que me sobran (ainsss).
El ambiente buenísimo y el servicio, muy amable y atento.  Vamos, que hemos llegado tarde al Museo por el rato tan largo y tan rico que nos hemos pasado desayunando y dándole a la lengua que, ya sabéis, que nos encanta.
Una vez que hemos desistido por culturizarnos en el museo, nos hemos cruzado la Castellana hasta la calle Conde de Xiquena, 9 donde hemos visitado una tienda con cosas chulísimas. Coosy. A mi me ha encantado un collar, que me ha parecido pelín caro, y un mono verde agua a muy buen precio pero que no me sirve para la boda de mi primo que es en julio y en Cádiz. En esas fechas y en ese lugar, tengo que buscar algún vestidito fresquito pero desde luego no un mono de pantalón largo por mucho que me guste. No quiero morir desintegrada de calor.
Hemos seguido la ruta por la calle Almirante que tiene tiendas preciosas y luego por Fernando VI donde, en el número 27 Bajo A, hay una tienda que se llama Vi&Vi que tiene unas alpargatas muy chulas y originales. De hecho, creo que le voy a coger unas al niño para la boda porque son unas alpargatas con borlas muy originales que para la fecha y el lugar ¡le pegan todo!
Luego nos hemos acercado a Nac en la calle Génova, 18 y allí he visto un bolso étnico y veraniego para mí que me ha gustado muchísimo (y que probablemente caiga en mis redes si después de unos días sigo pensando en él)
De allí, nos hemos vuelto a cruzar la Castellana que, hoy no sabemos por qué ni por quién, estaba a tope de policía municipal y nacional y, hemos puesto rumbo a Nícoli en la calle Lagasca, 61 donde le he comprado a la niña su vestido (fresquito) para la boda. Ahora sólo queda que se lo pruebe y, como es normal, me diga que no le gusta y, o discuto con ella y se lo queda, o me mareo y vuelvo a la tienda para descambiarlo por otra cosa. Seguro que, con lo tonta que soy, terminado devolviéndolo. Al tiempo.
Pero no ha terminado ahí mi día aunque sí para la otra parte del Movimiento. La he dejado en casa y luego me he ido a comer con dos amigas que había quedado en El Martinete en la plaza del Marqués de Salamanca, 9. Tienen un menú por 14,90 bastante aceptable en cuanto a cantidades y a calidad del plato. ¡Estaba rico y abundante!
Hemos seguido arreglando el mundo y hemos intentado dar con la clave y el empujón profesional que necesitamos todas y que nos va a hacer millonarias en poco tiempo. Vamos, eso que no queremos ninguna: trabajo, buen horario, dinerito y tiempo para los niños y para nosotras. ¡Total nada!
¡He aprovechado el día a tope! Venía con prisas y corriendito para contároslo lo antes posible pero he tenido que dejar al niño en el futbol y escribirlo lo más rápido y lo mejor que he podido.
Espero que os haya gustado. Y que os sirvan las direcciones. Os prometemos que el próximo Movimiento seremos buenas y nos dedicaremos a la cultura en vez de al consumismo y os lo contaremos.
Por cierto, ¿hay alguna por estos lares que también salga de Movimiento con sus amigas? ¿Por qué no nos lo contáis? Será un placer leerlo. Nosotras, ahora que ha empezado el buen tiempo, tenemos muchas visitas preparadas y en marcha. ¡No te las pierdas!

lunes, 5 de mayo de 2014

PRIMAS


www.hola.com
Ayer, cuando llegamos del puente que hemos pasado tan ricamente en la playa, ojeé una de las revistas que llegan a casa y vi una foto bajo el titular “Una amiga para toda la vida”. La foto es la que os muestro y aparecen las dos princesas de Suecia que, no son hermanas, sino primas y acababan de conocerse.
Y, según vi la foto, recordé la que, en estas mini-vacaciones, se habían hecho mi hija y su prima y que acababa de ponerme en la móvil como fondo de pantalla. También os la muestro para que veáis lo preciosa que es.
También recordé la peli “Primos” de la que ya os he hablado en algún otro post y que me encanta y me hace pasar un rato excelente. Además de que refleja nítidamente la relación entre primos.  Personas que no tienen nada que ver entre sí pero que les une un vínculo de sangre que es difícil de obviar.
Y volví a la foto de las princesas primas y a su titular y pensé: “¡tener familia siempre es una suerte!”
Nosotros somos una familia muy grande. Sólo contando primas, porque primos tengo más, por parte de mi padre son 6 primas y por parte de mi madre, 9. En total, (y así comprobáis que se sumar) tengo 15 primas. Cada una tenemos nuestra vida. Ya somos todas mayores y casi todas tenemos nuestra propia familia. Es más complicado vernos. Sin embargo, cuando fuimos pequeñas, tuvimos más relación. Con algunas más que con otras pero de todas guardo buen recuerdo y tengo alguna anécdota para contar. Y, las pocas veces que nos vemos ahora, nos alegramos y pasamos un rato muy agradable y entrañable.

Por darle el toque de humor a la entrada, os contaré una anécdota de una primita: era una Nochebuena. Ella debía de tener unos tres o cuatro años y yo alrededor de quince. Ella dulce, rubita, ojitos azules, ¡una ricura! Y la niña dice que quiere peinarme y por supuesto, a mi que me encanta que me toquen el pelo, me dejo gustosa. Nos sentamos en el sofá y ella se pone sobre mis hombros para peinarme mejor. Cuando noto que suena raro y ¡de pronto! noto y escucho como escupe sobre mi pelo. ¡Un pedazo escupitajo que nunca imaginé que podía salir de ese cuerpo tan pequeño! Yo, asqueadita, toqué mi pelo y noté el súper-hiper-escupitajo. ¡Riete tú de la gomina! No le dije nada ni me lo quité. Y ella siguió peinando tan contenta mi pelo mientras yo intentaba no vomitar todos los langostinos que me había zampado. ¡Cosas de primas!
Hoy en día, mis hijos sí tienen mucho roce con todos sus primos. Pasamos todos juntos el mes de julio en la playa en casa de mis padres por lo que, la relación es muy cercana. Y, mi hija y su prima que son casi de la misma edad y comparten las dos el “momento pavo”, se llevan estupendamente y les gusta estar juntas. ¡Y a mi me encanta!
Es bueno tener y disfrutar de la familia. Siempre en su justa medida, claro. Esa medida que es tan difícil de encontrar si hablamos de la familia política pero que, tan fácilmente encuentras si hablamos cada uno de nuestra propia familia. Pero eso da para otro post (junto con el de los patios de luces. ¡Se me acumulan!)
No pretendo ser como mi padre que siempre ha parecido Vito Corleone con el tema familiar pero sí que mis hijos sepan que, tanto los amigos como los primos, la familia, son importantes. Estar rodeado de gente que te quiere y que puedes contar con ellos para lo bueno y para lo malo y si además, te une un vínculo sanguíneo, ¡pues mejor que mejor! ¿No creéis?