lunes, 29 de septiembre de 2014

LAS NOTAS DE MAMÁ


El otro día haciendo limpieza en el trastero, me encontré con una bolsa llena de recuerdos de mi vida que va a dar para muchos posts, lamento adelantaros.
Había cartas de amigos y familia, mi colección de pegatinas, varios estuches con muchas guarrerías dentro (me refiero a papeles viejos no a nada porno que ya os habíais ido por el lado sucio), carnets de la biblioteca y de la academia de inglés, mis notas… 
He puesto la foto grandecita para que podáis verlas bien.

Y de eso quería hablaros porque, precisamente anoche, viendo un ratito del Club de la Comedia, Eva Hache hablaba de esto mismo, de la limpieza del trastero y de los recuerdos que había encontrado en ellos. Desde su trocito de cordón umbilical que “parecía un torrezno rebenío” (casi me muero de la risa) hasta sus notas. Esas notas que espera que no vea su hijo…
Eso mismo debería haber pensado yo cuando se las enseñé a los míos. ¡Madre mía! ¡Qué mala estudiante! ¡Qué desastre de notas! ¡Si ya en 2º de EGB sacaba suficientes y bienes! ¡Qué mediocre! Y ahora me encuentro muchas veces comentando que “madre mía cómo será si en 2º de Primaria ya saca malas notas” ¡Pero por qué no me meteré yo la lengua en sálvese la parte!
Y mis hijos miraban las notas y debían pensar “pero ésta, cómo tiene la desfachatez de exigirnos tanto y ella las notas que sacaba”  Y se miraban y se reían. Y yo, rápida de reflejos como siempre, decidí cambiar de tercio y enseñarles la colección de pegatinas. No quería que descubrieran que su madre era mala estudiante frente al empollón de su padre que siempre sacaba sobresalientes y matrículas de honor. ¡Asqueroso empollón!
¡Ay, qué mala es la memoria! Al menos la mía. Soy consciente de que nunca fui la empollona de la clase. De hecho, a día de hoy, en las reuniones escolares, me sigo sentado en los pupitres de detrás. Que los de delante son solo para los empollones y yo, como que no… Como que me siento fuera de lugar...
Pero ¡tan regular! La verdad es que no lo recordaba…
Y digo yo, ¿por qué no inventaron antes lo de “Progresa Adecuadamente”? Hubiera sido menos doloroso encontrarme con eso ahora… Porque un PA pues como que no te dice mucho. Que el niño va para adelante y ya está. Como madre, soy cruel y prefiero la nota tal cual pero ¡que ni se les ocurra bajar de notable!  Pero como alumna, pues eso, que progresaba adecuadamente y poco más.
Ahora que me alegró comprobar que, en la asignatura que mejor nota sacaba (sin tirar cohetes) era Lengua. Claramente, iba encaminando mis pasos… hacia no se dónde… que cualquiera diría que tengo escritos cinco libros, siete ensayos y una columna en el periódico todos los domingos… Ainss
Menos mal que mis hijos no son como yo. Menos mal que ellos sí sacan buenas notas. Aunque, hay veces que me pregunto en esta cabecita loca mía, ¿sacar buenas notas es sinónimo de triunfar? ¿De conseguir mejor tus objetivos? ¿Es sinónimo de mayor inteligencia o de más capacidad de trabajo? No lo sé.
Sacar buenas notas es tu obligación. Al menos eso les digo a los niños ahora. Lo que ocurra el día de mañana pues podrá ser o ha sido aleatorio, circunstancial, el resultado de una suma con muchos números… ¡Qué se yo! ¡Las cosas de la vida!¡Que somos lo que somos y no lo que nos hubiera gustado ser!
Por si queréis echarle un vistazo y reiros un poco con el monólog de Eva Hache, os dejo el enlace porque no lo he encontrado en YouTube: http://www.lasexta.com/programas/club-de-la-comedia/comentarios-hache/eva-hache-%E2%80%9Cyo-tambien-guarde-cordon-umbilical-placenta-hijo%E2%80%9D_2014092800111.html

viernes, 26 de septiembre de 2014

EXCURSIÓN CON LOS NIÑOS A LA BOCA DEL ASNO


Fue gracias y a través del blog MammaProof, que os animo a que visitéis, en el que propusieron una excursión para hacer con niños a La Boca del Asno en Valsain, Segovia. Rauda y veloz, les propuse la excursión a mis amigas que, tras varios cambios de fechas, aceptaron alegremente.
Y ¡allí nos plantamos el sábado pasado! Y eso que no teníamos todas con nosotras sobre el tiempo que podía hacernos. Pero mi cabezonería innata y mi fe en la aplicación del iphone “Weather Pro” se mantuvo firme y nos lanzamos vivarachas al campo a riesgo de una buena tormenta que definitivamente, no terminó por caer.
Pasamos un día estupendo porque el sitio es precioso y magnifico para un día en el campo con los niños.
Los mayores estuvimos muy, muy a gusto dándole al palique y saltando a la comba con nuestros hijos para recordar años pasados. Y, aunque parezca mentira y sobrevolemos todas los cuarenta, ¡saltamos estupendamente! ¡Cual cabritillas! ;D  Dimos también un paseo estupendo por la vera del río que no sólo nos permitió escuchar y disfrutar del sonido del agua sino también de unas vacas que comían y bebían libre y alegremente.

Los niños disfrutaron de lo lindo jugando a la pelota, saltando, explorando cuevas, tirando piedras al río y sobre todo, en una espectacular guerra de piñas entre chicos y chicas que, gracias a los dioses, acabó sin ningún herido.
Es más, diría que la única herida de toda la jornada fue la que suscribe. Una de las doscientas mil abejas que este año han resucitado gracias a las siempre bienvenidas acciones de Greenpeace (que yo apoyo), decidió instalarse cerca de mi oreja a lo que mi hombro reaccionó con un violento encogimiento hacia la oreja y que tuvo como consecuencia, el aprisionamiento y muerte de la cabrona de la abeja y como no, un picotazo por su parte como venganza ante mi osadía de matarla.
Mis queridas y adoradas amigas de toda la vida, todas menos una, decidieron que no me había picado y que era una quejica. Sin embargo, el hecho de que todavía tenga un ronchón enorme con abultamiento y escozor, certifica que la guarra de la abeja me picó sí o sí. De todas formas, no se lo tendré en cuenta (a mis amigas. A la abeja, sí) porque las quiero mucho.
Allí comimos opíparamente sin que, por supuesto, faltara la tortilla de patata, la empanada de bonito, la ensaladilla, los perritos calientes, las patatas fritas y las cortezas, el chorizo y el lomo con muchas barras de pan, la tarta vegetal,  la quiche de beicon, otra de puerros, una tarta de manzana y un bizcocho de chocolate.
Por supuesto, también nos dio para repetir y merendar en el mismo sitio.
Pero, al ser un sábado de septiembre, al caer el sol, la tarde se fue haciendo cada vez más fresquita y tuvimos que abandonar el edén a eso de las siete y media de la tarde.
Así que, y por último, sólo me queda recomendaros a todos ir. A los que les guste el frío y el invierno, pueden ir ahora. Y a los que os guste el calorcito y el verano, os lo apuntáis en vuestras agendas para visitar sin falta cuando vuelva de nuevo el buen tiempo.
Para más información, os dejo el link al post de Mammá Proof: La Boca del Asno, nuestro Oasis en la Sierra. ¡Disfrutar!

miércoles, 24 de septiembre de 2014

"THIS IS 40"


Da gusto ver que no soy la única. Y es que, al final, todas vivimos momentos muy parecidos incluso, ¡cruzando el charco!
No os asustéis. No es que haya tenido un viaje transoceánico instantáneo. Es que anoche vi una película que contaba mi vida hasta en los momentos más escatológicos: le caen los cuarenta revolucionando sus hormonas y su vida; quiere cambiar todo y a todos; tiene una hija de trece años pavoncia total y enganchada a “Perdidos” (la mía ahora, a “La Cúpula”); un marido que se mete en el servicio con el Ipad y puede estar horas y horas con el culo allí plantado; una obsesión por mantenerse joven y no mirarse al espejo sin reconocerse; un tercer hijo que viene sin que le hayan llamado y en el peor momento (en esto no nos parecemos)… ¡Vamos que flipé con la película y aguanté hasta la una de la mañana para terminar de verla!
Ya. Ya os digo el título…. Se titula es castellano “Si fuera fácil” y en inglés, “This is 40”. Y yo casi me quedo con el segundo que podríamos traducir como “Así son los Cuarenta” ¡Sin tapujos! ¡Sin paños calientes! ¡Sin más! Así son los cuarenta.
Nuestros cuarentas tan distintos a los de nuestras abuelas e incluso, a los de nuestras madres.
Dicen por ahí (alguien que los ha vivido muy distinto a mi) que los cuarenta son la mejor época de la mujer y en general de las personas pues, supuestamente, ya está casi toda tu vida encarrilada. Vamos, que lo tienes todo bastante organizadito y que, personalmente ya es sólo un caminar con tu pareja hacia delante, viendo crecer a tus hijos (si los tienes) y profesionalmente, casi a punto de llegar a tu meta. ¡Nada más lejos de la realidad!
Esta vida de los cuarenta así descrita, bien podía ser la de nuestras abuelas… aunque la mía a los cuarenta y dos tuvo a su noveno hijo así que, todavía le tocó criar churumbeles. Pero sí es verdad que, incluso en su aspecto, ya eran personas bastante “hechas” por decirlo de alguna manera.
Hoy en día, sin embargo, el o la que sobrevuela los cuarenta está luchando incluso más que cuando tenía veinte porque, a esa edad y durante esa época, tu única atadura, tu única responsabilidad (por lo normal) eres tú mismo. Por el contrario, sobrevolando los cuarenta, al menos en mi caso, me encuentro, profesionalmente hablando, intentando dar con una “segunda carrera” que me permita vivir feliz, vivir bien y ganar dinero a la vez que lucho por sacar adelante a mis hijos y controlar mis hormonas que no sólo dilatan mi cuerpo sino también mi mente. Y personalmente, busco una casa que nos permita vivir mejor y más amplios sin que eso suponga enclaustrarnos de por vida para pagarla.
Vamos, que de caminito de rosas hacia delante ¡nada de nada! Que todavía vienen muchas curvas y nos esperan muchos obstáculos y socavones, me temo…
Y probablemente, sea mejor así. Que duda cabe que nuestra esperenza de vida es mayor que la de nuestros antepasados y pensar en tenerlo todo hecho y atadito a nuestra edad, por mucho que sobrevolemos los cuarenta, pues da bastante yuyu.
No se tú, pero yo me siento física y síquicamente, todavía muy capacitada para seguir dando guerra y ganando batallas aunque, por desgracia y debido a esta sociedad que no termina de cambiar y encarar ciertos dejes totalmente desfasados para la forma de vivir de ahora, no nos dejen ni siquiera alistarnos como enfermeras. 
Mira, en eso, aunque se hayan dado muchos pasos positivos hacia delante, todavía nos queda también mucho que superar y mejorar... En fin... que me voy por otros derroteros...
En cuanto a la película, pues recomendable si quieres sentir esto de “mal de muchos, consuelo de tontos” y si quieres pasar un ratito divertido. No es el peliculón del siglo pero para una noche de martes con toda la tele para mi solita mientras el resto de la family duerme a pierna suelta, pues ¡estupenda!

lunes, 22 de septiembre de 2014

BABAS DE MADRE


El título, dicho así, la verdad es que suena un poco asqueroso. Y estoy segura que más de una de mis amigas lectoras y críticas en positivo del blog me van a decir, “¡pero que marrana eres!” Pero, ¡qué le voy a hacer!. Es de eso de lo que quiero hablaros. De babas de madre.
Porque las babas de madre son curativas. Y babas con besos, todavía más. No hay nada mejor que unas babas. Que se quiten de en medio las mercrominas, agua oxigenada, alcohol, Betadines y demás medicamentos. Cuando un niño se hace una herida, un rasguño, lo mejor para curarlo, la baba de su madre.
 amor
Mi mediano es francamente asquerosito, como buen guarro. No hay mayor escrupuloso que el que más guarro es. Y a ese, siempre le dio ciertamente repeluco cuando se caía y yo le decía, “no pasa nada. Ahora te limpio con un poquito de babas y ya verás como se te cura” Y el niño me miraba con cara de asco pensando lo mismo que estáis pensando vosotr@s ahora, “¡qué cochina que es mi madre!”.
Sin embargo, eso se lo hago al pequeño y, sin problemas. Él me deja que lo babee todo lo que quiero. Lo limpio y sale a seguir jugando como un loco.
A la mayor con su pavo adherido al cuerpo sólo se lo hago para fastidiarla y hacerle rabiar un poquito pero cuando era pequeña (y linda) no tenía ningún problema en que la babeara.
Ahora que, a lo que no renuncia ninguno, es al beso curativo. Incluso todavía ahora más mayorcitos, si se hacen daño (sin rasguños para limpiarlos con babas), les doy un besito curativo y todo se les pasa.
A mi me pasaba igual con mi madre. Si alguna vez no podía dormir porque estaba nerviosa por cualquier tontería, le pedía a mi madre que se acostase conmigo y, ¡como si me hubiera tomado un lexatín! Caía redonda al segundo. ¡Y esto bien mayorcita!
Creo sinceramente que las madres, tenemos un don oculto que sólo se desarrolla una vez que eres madre, y que consigue aliviar los problemas, dolores, rasguños , sinsabores de nuestros hijos con solo tocarles. Es un efecto curativo que impresiona y que espero poder seguir utilizando toda mi vida.
Ninguna queremos que nuestros hijos sufran pero, desgraciadamente, en algún momento y por alguna razón que escapará a nuestra mano, nuestros hijos sufrirán y nosotras sólo podremos estar allí con ellos para acompañarles. Para secar sus lágrimas. Para curar o lamer su herida. Para cobijarles el corazón.
El sufrimiento es parte de la vida. Es así. Y así lo acepto. Pero mientras mis babas y mis besos sean curativos, seguiré chupando y besando a mis hijos para mitigarles, en la medida de lo posible, un dolor (el que sea) que es ley de vida que padezcan.  
 ¿Alguna tan marrana como yo que quiera confesarlo?

viernes, 19 de septiembre de 2014

UN DÍA EN ÁVILA CON LOS NIÑOS


Ahora, sí que sí. Después de mi disertación sobre el mundo pechuguil, hoy sí que os cuento nuestra visita con churumbelandia a Ávila.
Nos pusimos en marcha una agradable mañana de sábado de septiembre. El año pasado les enseñamos Segovia y La Granja de San Ildefonso y el anterior, estuvimos en Toledo. Así que, decidimos que Ávila era el siguiente mejor sitio para ir y volver en el día.
Eso lo pensamos nosotros, unos cuantos de miles de personas más y el ayuntamiento de Ávila que decidió que el primer fin de semana de septiembre, es el mejor fin de semana para disfrutar de las XVIII Jornadas Medievales "El Mercado de las Tres Culturas"
Fue impresionante.
Nos habían comentado que se realizaba ese mercado pero no tuvimos la precaución de mirar en qué fechas era. Y cuando llegamos a Ávila y comenzamos a ver a gente vestida de la época medieval, nosotros que somos muy listos y sabemos sumar dos más dos, dijimos “¡Date que aquí hay tomate!”
Así que, lo primero que hicimos fue comer porque supusimos (siguiendo nuestro incuestionable criterio) que luego se armaría un “chocho” (hablando finamente) de la bomba y estarían todos los sitios llenos.
Nos decantamos por el Parador Nacional que, además de ser muy bonito y comer bien (tampoco para morirte), estaba al lado de donde habíamos conseguido aparcar.
Y después ya con el estómago lleno, nos paseamos por toda Ávila disfrutando no sólo de su Muralla y de su Catedral si no también de todos los puestos, actividades y mogollón que allí había montado.
Para todos aquellos que os animéis a visitar la ciudad antes de que comiencen los fríos glaciares propios del sitio, os detallo con un poquito más de información de todo lo que visitamos.
Catedral del Salvador de Ávila: hay que pagar una entrada por persona de cuatro euros y, dependiendo de la edad de los niños, no pagan. Esta entrada te permite visitar no sólo la Catedral sino también el Claustro y el Museo Catedralicio y Diocesano. Nosotros la visitamos sin detenernos exhaustivamente. Simplemente dimos un paseo para que los niños, después de llevar ya visitadas unas cuantas catedrales, vayan cogiendo el gusto y conociendo pequeñas pinceladas de cosas que les vamos contando sin que lleguen a aburrirse. Además, les resultó muy chocante poder visitar la tumba del ex presidente Adolfo Suarez. Ven las noticias con nosotros y se quedan con más datos de los que nos llegamos a imaginar.
Muralla de Ávila: A mi me encantó este paseo cuando lo di por primera vez hace unos cuantos años y supuse que a los niños también les gustaría como así fue. Los adultos pagan una entrada general de cinco euros y, los niños de cero a doce años, no pagan. Esta entrada te vale por cuarenta y ocho horas y tienes varias entradas alrededor de la ciudad tanto para subir como para bajar de la muralla. Nuestro paseo fue precioso porque además de pasear por la muralla en sí que ya tiene su aquel y además de disfrutar de las vistas, cuando mirábamos hacia abajo, las vistas eran paradójicas con todo el mundo vestido de manera medieval, con las peleas con espadas y con los arqueros lanzando flechas como locos. Fue realmente bonito.
   
Sala de Reliquias de Santa Teresa:  No llegamos a entrar en la iglesia sólo visitamos la Sala de Reliquias donde puedes ver el dedo incorrupto de Santa Teresa. No se si realmente será su dedo. Me lo creo y punto. Lo que no me creo es que Santa Teresa llevara ese pedazo de anillo más acorde con el dedo de una dama de la corte que con el de una monja que predicaba con la austeridad y el sacrificio. Pero como tampoco me he informado sobre el tema, puede ser que tenga una razón el que el dedo incorrupto esté adornado por ese anillo. Divagaciones aparte, a los niños les chocó el tema y se quedaron con la copla de que en Ávila vivió y está el Convento de Santa Teresa de Jesús que, en definitiva, era lo importante.
XVIII Jornadas Medievales “El Mercado de las Tres Culturas”: A mi lo que más me impresionó de todas estas Jornadas fueron los habitantes de Ávila. ¡Familias enteras vestidas con sus mejores galas medievales! No lo podía creer. En Avilés también hacen un mercado medieval muy bonito por las fiestas de San Agustín pero nadie, y cuando digo nadie es nadie, va vestido como un caballero templario o como una joven doncella. Todo lo demás, los puestos de artesanos y la exposición de aves rapaces lo había visto ya en otros sitios. También estuvo muy lucho las demostraciones de tiro con arco y las peleas con espadas que a los niños les llamaron muchísimo la atención. En general, una ciudad tan preciosa como esta, con todo su centro histórico visto de esta manera y vestido de esta manera, fue espectacular.
Total, que fue un día muy, muy bien aprovechado. Los niños se fueron muy contentos del día vivido y los padres, felices y satisfechos.
Rematamos la visita viendo la Muralla desde fuera mientras anochecía y con las luces encendidas que es, sin duda, la mejor de las despedidas para un día tan magnífico como este y sino, ¡qué se lo pregunten al de más abajo!





miércoles, 17 de septiembre de 2014

SIN TETAS, ¡NI PARAISO NI NADA!


Hoy os iba a contar un viaje con los niños que hicimos a Ávila hace unos días. Una de estas excursiones de ida y vuelta en el día a algunas de las ciudades tan preciosas que tenemos cerca de Madrid. Pero tendrá que esperar al viernes porque, ayer por la noche, vi un ratito del programa de la Cuatro de Risto Mejide, La Caja.
No lo vi todo. Fue un poco de zapeo mientras esperaba a que vinieran del futbol mi marido y el mediano.
Estaba entrevistando a la fundadora de FEMEN, este grupo de mujeres que para reivindicar aquello que consideran oportuno reivindicar, lo hacen enseñando el pecho.
Y me hizo pensar.
No entro en si sus reivindicaciones son justas, honestas, necesarias… No. Cada uno tiene el derecho de protestar y reivindicar aquello que crea conveniente.
Lo que me hizo pensar es en que, por muchos años y siglos que pasen, al final la mujer siempre debe enseñar las tetas para que le hagan caso.
¿Esto es así?
Recordaba cuando yo era pequeña y me llamaba la atención el anuncio del desodorante FA que ya ni existe, por cierto. Aquel anuncio en el que una chica corría con las peras al viento entre palmeras y con el mar de fondo para hacer sentir al telespectador el frescor que sentiría en los sobacos (finamente llamados axilas) si utilizaba ese desodorante. Era pequeña y ya me chocaba…
Y pasan los años ¿y seguimos teniendo que enseñar las tetas para que nos escuchen?
Hablándolo con mi marido le dije: “todavía no he visto a ningún hombre con un cartel colgado del pito para pedir algo que cree justo”
Pero, ciertamente, tampoco lo quiero. No quiero que ningún hombre tenga que pintarse en el pito o en las nalgas “mírame la pichuli  y di no a la ley mordaza”
No quiero que nadie tenga que utilizar ninguna parte de su cuerpo, ni intima ni expuesta, para reivindicar algo. Para llamar la atención sobre algo.
Porque además, ahora, ya no es necesario. Puede que hace tiempo no hubiera otro medio de que te compraran el desodorante o el coche de turno, si no era enseñando carne. Pero, hoy en día, eso ya no es necesario.
Si quieres que te compren el desodorante haz una buena campaña publicitaria y utiliza todo tipo de Redes Sociales y llegarás a tu cliente.
No quieres que se firme tal ley, pues firma en change.org o haz tu propia campaña en internet contra esa ley. O sal y manifiéstate.
Sin embargo, no se por qué me da que el ser humano sigue siendo un necio y probablemente necesite la teta para ver. Creo que soy un poco ingenua y quiero pensar que no es necesario, que hemos evolucionado. Que ya somos otra sociedad y no aquella que, por tanta represión, sí necesitaba la teta para comprar el desodorante.
Quiero pensar que ahora, somos cultos y evolucionados pero me da que no. Me da que si hay teta, hay mensaje. Y si no hay teta, ¡ni paraíso ni nada!

lunes, 15 de septiembre de 2014

LA QUINTA DE LOS SELGAS


¡Un sitio espectacular! Y al ladito de nuestra casa en Asturias.
Conocíamos este palacio desde siempre pero nunca imaginamos lo que realmente escondía.
Menos mal que este año, de manera excepcional, lo abrieron al público para mostrar una colección de tapices del siglo XVI que han restaurado en el Museo del Prado y, que nos dio la oportunidad de visitarlo y admirarlo.
De ninguna manera te puedes imaginar lo que esconde esta Quinta que se ve desde la carretera. Y menos en un pueblo tan pequeñito como es El Pito en el concejo marinero de Cudillero.
Empezando por el palacio en sí que es una auténtica maravilla. Se puede visitar por dentro y comprobar que está, tal y como lo dejaron sus habitantes. Con todos sus muebles y obras de arte e incluso, con dos tiros de la Guerra Civil en dos de sus maravillosos espejos. 
A mi me recordó este edificio al Museo del Romanticismo y al Museo Cerralbo de Madrid. Dos museos madrileños imprescindibles para aquellos que nos visiten.
Pero, lo realmente alucinante es el jardín. El maravilloso y enorme jardín compuesto, a su vez, por tres jardines, francés, italiano e inglés. A mi, particularmente, me dejó sin habla. Tiene, en el jardín inglés, hasta un conjunto de secuoyas californianas impresionantes.
Dimos un paseo increíble. Muy, muy agradable porque además éramos los únicos disfrutándolo en ese momento.
Pero no sólo eso. Además del palacio. Además del pabellón con los magníficos tapices del siglo XVI. Además de los jardines. Además de todo esto tiene, en lo que eran los antiguos establos, un Museo Escolar donde se muestran y se enseñan como eran las escuelas antiguamente y las asignaturas que se impartían.
Esto es así porque esta familia, la familia Selgas, en este mismo pueblo de El Pito, creó una escuelas, Las Escuelas Selgas, en las que enseñaban, alimentaban y cuidaban la salud de los niños del pueblo. De hecho, a día de hoy, el edifico de las Escuelas Selgas sigue existiendo y se utiliza como instituto.
Todo este legado se mantiene gracias a la Fundación Selgas Fagalde que tiene como objetivo “la conservación de este legado cultural, manteniendo el sentido en el que fue concebido originalmente, y la divulgación de este patrimonio para ponerlo al servicio de la sociedad”.
De verdad que, si estáis por allí de vacaciones o si sois de la zona, no podéis dejar de visitarlo. Tenéis todavía hasta el 29 de septiembre.
Por otro lado, si queréis conocer más sobre esta fundación y su legado, tienen página web (aunque un poco anticuada), www.selgas-fagalde.com
Esta visita la hicimos con los niños y a ellos también les pareció impresionante y les encantó. Y eso que tardamos alrededor de dos horas en visitarlo todo y se nos hicieron las cuatro de la tarde y ¡sin comer! Pero creerme que el ayuno mereció la pena.
No os puedo mostrar fotografías porque no dejan hacerlas pero, en su página web, aunque chiquititas podéis ver algunas que os abrirán un pequeño ventanuco a esta maravilla. Que lo disfrutéis.

viernes, 12 de septiembre de 2014

TRES LIBROS, UNA PELI Y UN CONSEJO DE #MALAMADRE


Tengo pendiente contaros los libros que me leí en el último mes de vacaciones. Así que, ¡manos a la obra!
Uno fue “La Verdad sobre el Caso Harry Quebert” de Joël Dicker y el otro… “El Cumpleaños Secreto” de Kate Morton.
Los dos me gustaron muchísimo y os los recomiendo si no los habéis leído ya.
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  “La Verdad sobre el Caso Harry Quebert” es un libro de misterio-policiaco pero nada tenebroso ni oscuro. Te mantiene el suspense y durante toda la narración, te pasas elucubrando quién puede ser el asesino y, en mi caso, sin conseguirlo. Claramente, no soy buena policía.
“El Cumpleaños Secreto” es muy del estilo de esta autora donde siempre hay un misterio en el pasado que resolver en el presente y siempre incluye una imponente y vieja casa involucrada en la trama. Y lo digo con conocimiento de causa que me he leído los cuatro libros escritos por esta autora.
Realmente, no soy buena crítica de libros. Sólo puedo deciros si me gustaron o no y si me apetecía no parar de leerlos (síntoma inequívoco de que los disfruto y me gustan). Y en los dos casos, las respuestas son afirmativas.
María Ruisánchez Ortega en la presentación
Además también leí un libro de una autora asturiana que se llama María Ruisánchez Ortega y que se titula "El Inventor de Sombras".
Siempre apoyaré a todas aquellas personas que comienzan como escritores aunque éste es ya su segundo libro. Fuimos incluso a la presentación, que se hizo en el pueblo, donde primero habló su padre y luego ella y, en ambos casos, me parecieron personas estupendas. Incluso, aunque el libro es cortito, siento cierta envidia sana hacia ella por tener la capacidad de escribir una historia con sentido y entretenida. También me gustó y también os lo recomiendo.
Resultado de imagen de vivir es fácil con los ojos cerrados repartoEn cuanto a la peli, “Vivir es fácil con los ojos cerrados” de David Trueba, recientemente preseleccionada por la Academia de Cine Española para representarnos en los Oscars.
La vi el otro día en el Yombi de Canal Plus y ¡me encantó! Es una película con alma y corazón. Relajada. Con algún punto divertido que cuenta una historia bonita de una forma más bonita. Con una sensibilidad a flor de piel interpretada maravillosamente por Javier Cámara, Natalia de Molina y Fransecs Colomer.
Sí desde luego te gustan las películas de “tiros y tetas” como a mi marido, no la veas. No es tu película. Te dormirás como le hubiera ocurrido a él si la hubiese visto.
No he visto todavía el resto de películas preseleccionadas, “El Niño” y “10.000 Km.” Por tanto, no puedo opinar o decantarme por alguna de ellas. Será cosa de ir al cine a ver “El Niño” y buscar la de “10.000 Km” porque ni siquiera he oído hablar de ella. Cosa que no quiere decir más que soy una ignorante cinéfila. Que nadie se lie.
Y por último y a colación de mi último post, “Comienzo de un nuevo curso. Comienzo de una nueva etapa”, ayer, poniéndome al día de todos los posts no leídos de otros blogs, me encontré con uno del blog “El Club de las Malas Madres” al que pertenezco, que escribe una coach, Leonor Cabrera, y que viene como anillo al dedo al tema tratado el míercoles y que, además, nos puede ayudar a llevar a cabo nuestros objetivos marcados.
Por supuesto es mucho más completo que mi post, (lógicamente ya que no soy coach) y te explica los pasos a seguir para, no sólo marcarte esos objetivos con sentido y coherencia si no, además, cumplirlos a rajatabla.
Aquí tenéis el link: www.clubdemalasmadres.com
Espero que mis recomendaciones os gusten si os animáis a verlas o leerlas y que, si puede ser, me contéis que os han parecido. Y si me recomendáis libros y pelis, ¡mejor que mejor!
El próximo lunes, os hablaré de un palacio maravilloso en un sitio espectacular. ¡No dejéis de pasaros para enteraros!

miércoles, 10 de septiembre de 2014

COMIENZO DE UN NUEVO CURSO. COMIENZO DE UNA NUEVA ETAPA.


Para mí, el comienzo de un nuevo curso es como Año Nuevo. Ese tiempo en el que te propones muchas cosas y luego no cumples ni la media. Pero con todo y con eso, voy a listaros mis nuevos propósitos y luego os iré contando como los voy consiguiendo porque, los voy a cumplir. Sí o sí:
·       Actualizar y recordar mi inglés.
·       Apuntarme como voluntaria en algún hospital infantil.
·       Conseguir remuneración salarial con un nuevo proyecto que tengo en la cabeza.
·       Conseguir casa más grande (siempre y cuando cumpla el punto anterior).
·       Hacer obra en mi casa actual.
·       Mantener y mejorar este blog con nueva imagen y página en Facebook.
·       Colaborar con otros blogs.
·       Perder cinco kilos y hacer ejercicio regularmente.
¡Total nada!
El orden de los factores sólo altera el producto en dos casos. El resto los iré intentado (y consiguiendo) según pueda o salgan.
Y seguro que irán saliendo algunos más.
Lo que creo que me falta es el empeño. La consecución de objetivos y la finalización de los mismos que dirían nuestros jefes.
Por razones varias, siempre  me pongo excusas, impedimentos, miro para otro lado… Pero este nuevo curso, me he propuesto firmemente conseguir mis metas. No echar balones fuera. No justificarme echando la culpa a otros, a las circunstancias, a la tan manida crisis, a la inexistente conciliación laboral o al tiempo.
De hecho, ese debería ser mi primer objetivo: cumplir y conseguir lo que me proponga.
Algunas cosas son más fáciles que otras pero, incluso con las difíciles, voy a ir a saco.
He decidido que este va a ser mi curso. Que lo voy a conseguir. Que voy a salir de la famosa rueda en la que me he metido yo solita. ¡Qué puedo con todo!
Y para que leáis este post con la banda sonora que merece, os dejo el vídeo de la banda sonora de “Carros de Fuego” . Bonita donde las haya.
Además que sepáis que si no lo consigo, os dejo que me martiricéis. Y podéis preguntarme. Y yo os iré contando para, como siempre, daros la plasta.
¡Ánimo a todos! ¡¿Quién se anima?! ¡¿Quién me sigue?! ¡Este año, ¡pa´lante como los de Alicante!