miércoles, 11 de febrero de 2015

HOY HABLEMOS DE BELLEZA

 De la que nos viene de serie. De la que debemos cuidar para que se mantenga sana y saludable, independientemente de alguna arruguilla en los ojos o en la comisura de los labios. Pero como decía una de esas frases que todas llevábamos escritas en nuestras carpetas clasificadoras forradas con fotos del SuperPOP, “las arrugas son el lugar donde debieron estar las sonrisas” ¡Tan cierto!


Pero el caso es que, para lucir sana y bella (todo lo bella que puede estar una) con la cara lavada que es como voy la mayoría de los días, me suelo hacer una limpieza de cutis al año. Ya se, ya se que debería hacerme más pero tiempo al tiempo.
Total, que donde me hago a veces la manicura  para lucir manos bellas y limpias, teniendo en cuenta el gran rato que se pasan en agua por las fregadas varias y la piscinita de las narices, también hacen limpiezas de cutis con aparatología. Y para animarme más todavía, había y hay una oferta de “a mitad de precio” que incluye limpieza+vitamina C+radiofrecuencia.
Y yo, que lo reconozco, si tuviera dinero estaría todo el día en un salón de belleza probando todo tipo de tratamientos para cualquier parte de mi cuerpo, me faltó tiempo para acogerme a la oferta. Y allí he estado esta mañana dos horitas, disfrutando hasta de la “extracción” que dicen ellas.
Y os preguntaréis que cómo he quedado. Pues en la gloria por la relajación de estar dos horas tumbada pero, me temo que, para que se note bien, bien, hay que hacerse al menos cinco sesiones de radiofrecuencia con vitamina C. Vamos, ¡que me reconozco al mirarme al espejo! Y sigo aparentando a una mujer de 40. Y no he quedado más fea tampoco cosa que ya sabéis que puede ocurrir teniendo en cuenta las últimas barbaridades que se han hecho las antiguamente bellas, Uma Thurman y Renée Zellweger. ¡Qué horror!
Comprendo que la presión, sobre todo siendo actriz, que impone la sociedad por estar guapa es enorme. Pero, tanto, tanto, ¿cómo para modificar tu rostro de esa manera? Y si hubieran ido a mejor pues todavía podría estar justificado pero, es que ¡han quedado feas cuando antes no lo eran! Por más vueltas que le doy, menos lo entiendo…
Pero, al grano. No puedo decir que me haya quedado sin arrugas pero sí puedo confirmar que la mañana ha sido muy, muy agradable porque además, la radiofrecuencia no es nada desagradable y desprende un calorcito que daba mucho gustito teniendo en cuenta las temperaturas gélidas que estamos “disfrutando” estos días.
¿Alguna que se haya hecho un tratamiento más largo de radiofrecuencia en el rostro y quiere contarnos su experiencia? 
 Yo por mi parte, seguiré probando estos tratamientos. Me sacrificaré sólo para contároslo. ;D

4 comentarios:

  1. Hay me has pillao, soy de cara lavada, de poca peluqieria de poco maquillaje, no me gustan los salones de belleza, me aburro infernalmente..., ya se, con ese curriculum debo de parecer un ogro, pero sinceramente creo que tampoco estoy tan mal jajajaja ( es que hace tiempo que me quede sin abuela). Reirse de una misma también es una buena terapia
    Besos
    Raquel

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    1. ¡Seguro que estás estupenda! Yo también voy con la cara lavada y me peino con los dedos y más bien poco, pero chica, ¡donde esté un masaje! ¡Me chiflan!

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  2. Yo soy de cara lavada y poco más pero sí que me gustan los salones de belleza lo malo es que creo que con mi adorable horario laboral sólo los podré utilizar a partir de los 70 y ya tiene que ser la radiofrecuencia buena para que se note algo!!!!! jajaja,.Aunque he leído que has estado dos horas tumbada para que te hagan el tratamiento, eso ya desarruga y sobre todo te deja mansa, adiós estrés. Eso es lo bueno de esos salones, que estás para ti y ya.

    besos

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    1. Pues fíjate si seré tonta que al final de las dos horas estoy hasta los pelos de estar tumbada y agobiada perdida pensando todo lo que tengo que hacer... Asi que, de mansa, ¡nada! Por cierto, que me ha encantado lo de "mansa". Besotes.

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