jueves, 1 de octubre de 2015

CAP. 6: COSAS PARA NO RECORDAR.

La verdad es que hay pocas cosas para olvidar. Todo el viaje fue una pasada y lo disfrutamos de lo lindo como os habéis podido hacer una idea.

Sin embargo, sí que existen pequeños detalles, como en todos los países, que no te terminan de convencer o que, seguramente, se podrían hacer mejor.

Primeramente, no hemos comido bien. Y nos gusta la comida americana, que conste. Y de hecho, hemos intentado visitar lugares propiamente americanos y de comida americana pero ¡ni por esas! Hemos comido de perritos en la calle. Los famosos perritos Nathan y bueno, ¡pues un perrito más! Nada para tirar cohetes. En Fridays. En la típica cafetería con tortitas a lo bruto y muy regulares. O una en la que son especialistas en cheese cake pero en sandwich de lo único que son especialistas es de llenarlos a lo bruto... El único sitio que nos convenció más fue el Shake&Shack. Las hamburguesas estaban bastante ricas y también las tienes vegetarianas. Y sobre todo, lo que más más me gustó fueron unos camiones de éstos que hay por todas partes que venden zumos. ¡Increíbles! Casi todos los días me tomé uno y a cada cual más rico. 







Segundo, me cansa muchísimo el pésimo trato al turista por parte de casi todo el mundo. Comprendo que tienen que estar hasta el moñete pero ¡qué se le va a hacer! ¡También nos dejamos nuestro dinero allí y merecemos que nos traten como a personas y no como a borregos! ¡Y se gastan una mala leche! Da igual que sea el policía de turno que el que coloca las mochilas para pasar por el arco de seguridad cuando te subes al ferry de la Estatua de la Libertad. Ser amable es gratis. Ser educado también. Y si tienes ganas de ladrar pues, ¡trabaja en una perrera! Que sí, que sí, que también sabemos que hay gente para echarle de comer a parte pero, con todo y con eso, ser tan borde de primeras y porque sí es totalmente innecesario.

Tercero, ¿es realmente necesario parar en una aduana por llamarse José García a un niño de once años que viaja con sus padres y hermanos? ¿De verdad se parece al traficante de turno que se llame José García? Que paren a su padre ya nos lo tomamos a coña pero ¡qué paren al niño! ¡Venga hombre! 

Y cuarto, un horror andar por la calle y a cada paso que un buen hombre intente venderte los tickets de los autobuses turísticos o la subida al Empire State. Que casi hay más vendedores de esos en las aceras que peatones.

Podría seguir con más cosas, seguro. Con los peatones que se saltan los semáforos y los coches que no paran aunque se los lleven por delante. Con el famoso frío que ya os comenté. Con lo viejo que está el Metro.... Pero son nimiedades. 

Así que ¡hasta aquí dio de sí nuestro viaje a Nueva York! Seguramente os podría seguir dando la murga. Sobretodo con fotos chulas y gente especial que luego han ido apareciendo al ir descargando fotos. Pero me controlaré...

Es un viaje magnífico que os animo a realizar con vuestros hijos. Merece la pena sí o sí. Es uno de esos lugares en la tierra, como ya he dicho muchas veces, en los que te sientes realmente en el centro de la tierra. En donde todo ocurre. Donde cada segundo es especial. Donde cada paso es increíble. Y para ellos, para sus cabecitas, es un sueño hecho realidad.

11 comentarios:

  1. No hemos ido a Nueva York con los niños y me encantaría llevarles porque es una ciudad que impacta. Hace dos años hicimos un viaje por la costa oeste con ellos y nos chifló. Posteé sobre el viaje. Todo chulísimo y ademas como los americanos son tan prácticos es muy cómodo viajar con niños allí. Te lo recomiendo para la próxima ;)
    Un beso

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    1. Bueno, ¡la costa oeste con niños tiene que ser una pasada! Revisaré tu blog porque no recuerdo haberlo leído. Yo también conozco aquella costa y es maraviilosa. Pero creo que para la próxima, cuando quiera que sea, tienen pensado y pactado con el padre, Florida. A mi me da igual. Con tal de viajar ¡como si me llevan a Chinchón! Besotes Matt.

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    2. Jejejejeje a Florida fuimos aprovechando un viaje de trabajo. No salimos de los parques y les encantaron.
      Un beso

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  2. Y ahora...
    con algo de maldad...

    Los que nos hemos quedado aquí con los dientes largos, lease una servidora, nos da un poquillo de regustillo que al menos no hayáis comido bien, no iba a ser todo tan guay..jajajaja
    no veas lo bien que se come por aquí, en restaurantes, sentaditos con sevilleta y mantel, el aire acondicionado en su punto justo... y una gente amabilisima oye... jajajajaa.

    Ya en serio, seguro que los niños tendrán ese recuerdo imborrable para siempre
    Besos

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    1. Lo que me he reído con tu comentario. Pues disfruta porque no hemos comido mal, ¡hemos comido peor! Terrible. Donde esté ese marisquito de tu tierra que se quite todo zumo, hamburguesa o perrito caliente. ¡Y sin mantel si hace falta! Besos enormes.

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  3. No te cortes en poner más cosas que ese pedazo de viaje se tiene que contar y requetecontar.
    Y lo que pones hoy como malo, es tan normal como la vida misma. En todos los sitios cuecen habas y como la comida de aquí en pocos.

    Mil besos

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    1. ¡Gracias Encarni! Seguro que, a lo largo del curso, saldrán más cosas de Nueva York. Y eso es verdad, como la comida de aquí, en ningún sitio. Besotes.

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  4. Desde luego USA tiene esas cosas que a veces te tiran para atrás como el tema de entrar/salir del país, es como una lotería, he oído casos verdaderamente espeluznantes...

    Y respecto a la comida, miedo me da, mi marido y mi hija encantados, que ellos son mucho de comida basura y plato con colmo, pero yo temblando estoy, que soy talibana de la dieta mediterránea, en fin de todo se aprende, no iba a ser todo perfecto ;)

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    1. Pues si vas a NY, ¡te vas a hinchar a zumos de frutos naturales! O bien, te pasarás el día comiendo en italianos. Ahora, tu marido y tu hija, ¡felices! Besotes.

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  5. Hola. eseviaje es todo un sueño queespero convertir en realidad. Ya conocía que se comía fatal y para más inri los platos son gigantescos. Lo de los policías sin educación también es clásico que no cambia... Lo de parar a los niños en los aeropuetos y comprobar sus señas de identidad también pasa con mucha frecuencia... ya me imagino esos inconvenientes en el viaje... Me encantó leer tu experiencia. Fue muy enriquecedora. Seguimos en contacto

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    1. Muchas gracias Marta. La verdad es que sí ha sido una experiencia súper enriquecedora. Sobre todo, para los niños. Espero que la recuerden siempre. Besos grandes.

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